La Cámara de Senadores no tiene previsto convocar a sesión ordinaria esta semana, o en su defecto adelantar una extraordinaria, atendiendo el feriado del jueves 15 de agosto. Eso se pudo notar ayer, con la suspensión de la reunión de mesa directiva de la Cámara Alta, a petición del propio titular del Senado, Blas Llano, quien manifestó que tiene a su madre en estado delicado de salud, por lo que se excusó para no presidir la mesa de líderes y vicelíderes de bancada.
Al suspenderse la reunión de la mesa directiva, y no existir hasta el cierre de esta edición ningún pedido de sesión extraordinaria, llama poderosamente la atención la falta de interés de los legisladores de llamar a sesión en días tan claves.
Al cumplirse el primer año de mandato del Gobierno Nacional, y ante la crisis política que generó el acta bilateral sobre la concesión de energía de Itaipú, los senadores prefieren pegarse el tupé de hacer no un “puente” sino un “megaviaducto” para eludir el debate sobre la inestabilidad política y económica ante un eventual juicio político a los miembros del Poder Ejecutivo.

