El Poder Ejecutivo aún no ha designado al sustituto de Alcides Jiménez en la Administración Nacional de Electricidad (Ande) ni al reemplazante de Hugo Saguier, ex embajador paraguayo ante el Brasil, luego de que ambos hayan renunciado a sus respectivos cargos a raíz de la crisis política desatada en nuestro país por el acuerdo “secreto” sobre Itaipú.
Desde la Asesoría Jurídica de la Presidencia de la República, según informó Paola Vargas para el diario La Nación el viernes pasado, aún no se cuenta con nuevas resoluciones presidenciales sobre nombramientos.
El jefe de Estado, Mario Abdo Benítez, debe poner a altos funcionarios que puedan realmente representar a nuestro país para renegociar el acuerdo bilateral que fue anulado y más aun con miras a las negociaciones del Tratado de Itaipú en el 2023. Según fuentes, Félix Sosa, un antiguo funcionario de la Ande que ocupó varios cargos y jefaturas, podría ser el próximo titular de la estatal de electricidad en reemplazo de Jiménez. Este hombre estaría supuestamente vinculado al vicepresidente de la República, Hugo Velázquez, como así también al clan Samaniego.
Con relación al reemplazo de Saguier en la embajada brasileña, se menciona a Federico González, ex viceministro de Relaciones Exteriores y actual director general del Ceremonial del Estado. Así también suena como candidato Hugo Cáceres, actual ministro de la Unidad de Gestión.
Los responsables de estos cargos aún no fueron definidos teniendo en cuenta que luego de la crisis desatada, se planteó la posibilidad de enjuiciar al mandatario Abdo Benítez y a su compañero Velázquez por mal desempeño de funciones.
Ambos gobernantes no informaron a la ciudadanía sobre las negociaciones que se realizaban a nivel de cancillerías de Brasil y Paraguay en cuanto a la compra de potencias de la hidroeléctrica de Itaipú así como la modificación del acuerdo del cual excluyeron el punto 6, que establecía que la Ande podría vender energía excedente a empresas privadas. Esta negociación fue vinculada al segundo del Ejecutivo y supuestamente se buscaba beneficiar a empresas brasileñas ligadas al presidente Jair Bolsonaro.

