El ex titular de la Admi­nistración Nacional de Electricidad (Ande) Pedro Ferreira se ratificó en su postura de que el acuerdo entre los presidentes de Para­guay, Mario Abdo Benítez, y Brasil, Jair Bolsonaro, para la compra de potencia de Itaipú perjudicará al país. El pro­fesional explicó los motivos del porqué había ciertas ven­tajas entre uno y otro, acla­rando que Brasil por décadas pagó mucho menos del costo por la energía, lo que generó una deuda por la que sigue pagando.

“Hay que recordar que por mucho tiempo Brasil trajo (llevó) energía por debajo del costo, incluso eso generó una deuda que hoy se está pagando. El que no sabe o quiere ocul­tar estas cosas, y en la mesa de negociaciones se pregunta por qué nosotros llevamos más barato y ellos más caro, es porque esa es su deuda. El costo hubiese sido menor si eso no hubiese favorecido a Bra­sil hace tres décadas”, explicó ayer en el programa “La lupa”.

Reiteró que no se trata de que Paraguay sea “caradura” y que por eso compra la ener­gía a menor costo, sino que la diferencia es una responsa­bilidad adquirida por el país vecino y, por lo tanto, ellos deben hacerse cargo.

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Recordemos que reciente­mente Abdo Benítez justificó el secreto del acuerdo seña­lando que por años Paraguay accedía a esa energía exce­dente o energía barata por encima de lo que le correspon­día en el contrato y trató al país de “peajero” y hasta de “pillo”.

LA CLAVE: 2007

Ferreira desmintió la justifi­cación dada por el Presidente y explicó que en el acuerdo del 2007 Brasil renunció a ese 50% del excedente que le correspondía cediéndole todo a Paraguay, a cambio de ven­der mayor cantidad de poten­cia a su país. Lo que Abdo Benítez hizo con este nuevo acuerdo fue renunciar a lo establecido en el 2007 que se debía extender hasta el 2023.

“En el 2007 había dos unida­des más que fueron construi­das y se estaban por poner en operación. Pero aparte de que entren en operación esas dos unidades, Brasil quería que esa potencia de 1.400 megawatts más también sea puesta a la venta, principalmente en el mercado brasileño. Enton­ces Paraguay dijo que sí, pero le recordó que si se producía a cierto nivel de potencia, lo que sobrepasaba, que son los exce­dentes, sería mitad y mitad. Si se eleva más, habrá menos excedentes. Entonces, lo pri­mero que se acuerda es eso, se incrementaron 18 unidades para la venta. No es ningún aprovechamiento ni que noso­tros le jodimos a nadie. En ese documento dice que nos dan varias cosas a cambio y esto es válido hasta el 2023”, dijo.

Insistió en los beneficios obte­nidos con el acuerdo, que está precisamente en lo que señalaba anteriormente: la renuncia por parte del Brasil del 50%, ya que con el incre­mento de la venta disminu­yeron los excedentes. “Para­guay tenía el uso pleno del excedente, pero para poder usar eso se necesita seguir abaratando los costos, no contratar mucho. Al contra­tar mucho, se lleva tanta ener­gía que nunca se llega hasta el excedente y es eso lo que ahora consiguieron, que con­tratemos demás. Entonces, por más que nosotros tenga­mos el derecho, no lo vamos a poder ejercer”, explicó.

EXTORSIÓN FINANCIERA

Indicó que en diciembre Eletrobras hizo un descuento de US$ 54,9 millones que no pagaron hasta ahora. “Ellos se enojaron porque conse­guimos que en el balance se diga que eso ellos le deben a Itaipú y tienen que pagar con mora. El que no paguen hace que pare el movimiento finan­ciero de la binacional”, afirmó. “En los audios (filtrados) dice: ‘Sin ningún tipo de coacción. ¡Qué pucha!, esto se firmó bajo una extorsión financiera’”, sostuvo.

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