El ex presidente de la República, Horacio Cartes, se llegó de improviso ayer de mañana hasta la Expo de Mariano Roque Alonso aprovechando el clima apacible y recorrió todos los stands en medio de un ambiente de camaradería.

A diferencia de otros ex mandatarios y autoridades nacionales que son objeto del escrache ciudadano, Cartes recibió el saludo de las personas que se alegraban al verlo y se acercaban para pasarle la mano o incluso darle palmaditas en el hombro.

Para el recuerdo, muchas madres le pidieron al ex presidente fotos al lado de sus hijos y Cartes con una sonrisa cumplía con todos los pedidos. También le solicitaron selfies y que alzara a los bebés.

Una jornada distendida fue la del ex mandatario ayer, que recorrió toda la Expo y compartió con toda la gente, que se acercaba a él para hablarle.FOTO:PÁNFILO LEGUIZAMÓN
Una jornada distendida fue la del ex mandatario ayer, que recorrió toda la Expo y compartió con toda la gente, que se acercaba a él para hablarle.FOTO:PÁNFILO LEGUIZAMÓN

Los niños también se le acercaban espontáneamente e intercambiaban pareceres como si fueran amigos de toda la vida, actitud que fue correspondida por Cartes en todo momento.

Los visitantes, los vendedores, los trabajadores y los expositores abandonaron sus recintos de la feria para aprovechar el momento y compartir la abierta y franca jornada.

Cartes no solo recorrió los stands y se interiorizó acerca de las novedades que ofrece la industria paraguaya, sino que también se hizo presente en la zona de la muestra ganadera. Acompañado de su hija Sol, el ex presidente visitó el lugar en el que se encuentran en exposición los animales de su propiedad y otros que llamaron su atención.

Además, consultó sobre diversos aspectos de los cuidados que reciben los ejemplares y los encargados respondieron gustosos ante las consultas, dándole sus pareceres y también sus experiencias.

Ni siquiera en ese momento de intimidad el ex mandatario “se salvó” de las expresiones de cariño de las personas, que a pesar de ser un lugar cerrado se agolparon en torno a él y a toda costa quisieron compartir lo que Cartes decía y también participar de la conversación.

Algunas autoridades de la Expo, al notar que las personas formaban grupos y se desplazaban con bullicio y algarabía, se acercaron y se unieron al saludo a Horacio Cartes, a quien abrazaron y le expresaron su satisfacción por su presencia en el recinto ferial.