El viceministro de Tec­nologías de la Informa­ción y Comunicación del Mitic, Miguel Martin, ins­taló en direcciones de la esta­tal a varios allegados y amigos que le fueron fieles durante años en diferentes ámbitos y organizaciones y que ahora tienen participación determi­nante en los hechos irregula­res que se vienen registrando.

La Nación publicó esta semana a empresas beneficia­das con contratos del Mitic, cuyos propietarios fueron o son docentes de la Universi­dad Autónoma de Asunción (UAA), negocio familiar de la familia Martin, denotando el evidente favoritismo y direccionamiento del dinero público para los amigos.

Sin embargo, la cuestión que hizo factible la sucesión de estos hechos va mucho más allá. Para hacer posible los mecanismos y maniobras “legales”, de manera de favo­recer con millonarios contra­tos directos a empresas vincu­ladas al viceministro Martin, primeramente se necesitaba un equipo de personas leales y confiables que en el conjunto se encargue de articular desde sus diferentes posiciones los pasos a seguir.

Resolución de Martin en la que nombró a Riveros como alto funcionario.
Resolución de Martin en la que nombró a Riveros como alto funcionario.

Para comenzar debemos mirar al viceministerio de TICs, tanto a la cabeza como a sus subordinados. Miguel Martin ocupa el máximo cargo, mientras que bajo su autoridad tiene a las siguien­tes personas: Luis María Riveros, director de Inclu­sión Digital; Carmen Báez, jefa de Formación de Capital Humano y mano derecha de Martin.

En este esquema ingresan también otros funcionarios del Mitic que también jue­gan papeles fundamentales de decisión: Mariana Ber­gonzi, directora de la Aseso­ría Jurídica del Mitic; Shirley Reyes, directora de Talento Humano del ministerio; Vanessa Napout Fretes, direc­tora de Planificación. A través de este eficiente equipo, desde el viceministerio se liberaron los pagos y se hicieron las con­trataciones.

ANTECEDENTES CONFIRMAN “AMISTAD”

Luis María Riveros trabajó en la ONG Paraguay Educa, de la cual es fundador Miguel Martin, organismo que le sir­vió al actual viceministro para realizar proyectos sociales en Caacupé.

En el 2018, Miguel Martin asumió como ministro-secre­tario de la Senatics y nombró a Riveros como director de TICs en la Educación, apro­vechando ese nexo y la con­fianza consolidada.

Otra persona ubicada por Martin en la cartera es Carmen Báez, su secretaria en el Mitic. Báez fue participante activa en años anteriores en la ONG Py’a Porã, de la cual Mar­tin fue presidente durante varios períodos.

Grecia Villalba Contrera, actualmente jefa de Relacio­nes Institucionales en el vice­ministerio, estuvo vinculada también a la fundación Py’a Porã y aparece en diferentes tareas sociales acompañando a Miguel Martin en diferentes localidades del país.

En este punto conocemos a Mariana Bergonzi, direc­tora de Gabinete en época de la Senatics y actualmente directora general de Asesoría Jurídica del Mitic. La mujer fue denunciada en el 2014 por supuestamente beneficiar con una licitación al hermano de Luis María Riveros, actual director en el Mitic, cuando se desempeñaba como direc­tora de la Unidad Operativa de Contrataciones (UOC) en el Ministerio de Justicia.

Según recortes periodísticos, Ber­gonzi adjudicó con un contrato para mantenimiento en la flota de vehículos al taller de Francisco Riveros, quien presentó la oferta más cara en aquella licitación. Ante las denuncias, la Dirección de Contrataciones Públicas había declarado nula la licitación.

FACILITADORES DEL NEGOCIO

La contratación de las empresas Astec SRL e I+ Innovaciones, ambas vinculadas al negocio de Martin, fue aprobada por un comité confor­mado en el interior de la institución al asumir el nuevo gobierno.

Según los documentos, el Comité de Capacitación y Becas de la Senatics que trabajó en el reglamento estuvo conformado por Vanessa Napout, funcionaria de Mariana Bergonzi, en la Direc­ción de Gabinete; Giuliana Galli, de la Dirección de Asesoría Jurí­dica; entre otros.

En los papeles, Luis María Riveros también aparece como la persona que propuso los nombres de las empresas Astec SRL e I+ Innovaciones a su jefe Miguel Martin. Coincidentemente, el subordinado sugirió la contratación de las empresas de los docentes de la universidad del viceministro.

Tras la presentación de las ofertas, según se deja ver en los lega­jos, los procedimientos siguieron su curso hasta llegar a la firma de aprobación y desembolso por parte de Miguel Martin.

Varias veces enviamos mensajes a Martin, pero no respondió y solicitamos su versión a través de prensa del Mitic, pero alegaron que estaba de viaje fuera del país.