Existen pruebas contundentes que comprometen a Reinaldo “Cucho” Cabaña y al desaforado diputado colorado Ulises Quintana con el delito tipificado como asociación criminal para traficar drogas, en el caso del primero, y en su participación en el narcotráfico en carácter de cómplice, en el caso del segundo, aseguró ayer el titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Arnaldo Giuzzio.
“En la vivienda de ‘Cucho’ se hallaron 20 kilos de cocaína y hace unas semanas fue detenido el último eslabón del tráfico que lo involucra, el mecánico de un taller que recibió 190.000 dólares para ir a Bolivia a comprar 52 kilos de droga”, indicó a la radio 780 AM. Alegó que toda la información obtenida por la institución sirvió como elemento a la Fiscalía para la imputación de ambos, quienes actualmente guardan reclusión en la cárcel de Tacumbú y en el penal de Viñas Cué, respectivamente.
Dijo también que el patrimonio del presunto cabecilla de narcotraficantes está basado financieramente en hechos punibles. Recordó que en el caso de Quintana, el legislador intercedió ante los policías intervinientes para la liberación de los enviados de Cabaña, además del dinero.
Los investigadores del Ministerio Público cuentan con una grabación de una conversación (obtenida con autorización judicial), en la que Cabaña le pedía a Quintana liberar el monto de 190.000 dólares que fueron retenidos en una barrera policial en la ciudad de Caaguazú.
El parlamentario llamó a las autoridades policiales de la zona para liberar el monto que, según Giuzzio, era destinado a la adquisición de estupefacientes en el mercado boliviano.

