El uso de los medica­mentos biosimilares para pacientes con cáncer se convirtió en un gran problema para el Insti­tuto de Previsión Social (IPS). Desde el área de Oncología de esta institución, la posición es la misma de hace meses: no recomendarán a sus pacien­tes utilizar el bevacizumab, un producto considerado vital para el tratamiento del cáncer, principalmente del pulmón o de colon.

Mientras tanto, dos institu­ciones de salud importantes del país trabajan con los biosi­milares sin problemas, una de ellas es el Instituto Nacional de Cáncer (Incan), el princi­pal nosocomio especializado en la atención a personas con cáncer. En esta institución, los médicos trabajan con los biosimilares desde finales del año pasado, en lo que se refiere al bevacizumab.

La otra entidad cuyos médi­cos recetan el bevacizumab en su presentación biosimilar es el Hospital de Clínicas, en donde pacientes también rea­lizan las intercambiabilida­des sin mayores problemas.

La posición de los médicos de Oncología del IPS generó rápidamente un efecto en los pacientes, quienes –obvia­mente, por una cuestión de confianza– se sumaron a esa corriente y consiguie­ron medidas judiciales para obligar al IPS a proveerlos del bevacizumab en su estado genérico u original.

Casa Boller es la única empresa en Paraguay pro­veedora del bevacizumab en su estado genérico u original, que es justamente el medica­mento que piden los pacien­tes del IPS para seguir con sus tratamientos. Alegan, en ese sentido, que ya arrancaron con el régimen con este medi­camento y forzar un cambio puede afectar el tratamiento.

El drama empezó en diciem­bre del 2018. Ese mes, el IPS ratificó la compra de ampollas de bevacizu­mab en su estado biosimi­lar a la empresa Laborato­rios Éticos por valor de G. 46.599.997.600 (unos 7,5 millones de dólares, al cam­bio actual). En esta adju­dicación había pulsado la firma Casa Boller, repre­sentante de la Multinacional Roche, que había ofertado G. 59.007.000.000 (US$ 9,4 millones), por lo que el IPS optó por la mejor oferta, que a criterio de los evaluadores fue la propuesta de Éticos.

PEDIDO DE INFORME

Ayer, los diputados Rocío Abed (ANR) y Édgar Acosta (PLRA) presentaron ante el pleno de la cámara un pedido de informe al Ministerio de Salud Pública (MSP) y al Ins­tituto de Previsión Social (IPS) sobre todo lo referente a la adquisición de los produc­tos biosimilares, los proce­dimientos, habilitaciones y otros datos.