Desde su nombramiento como titular de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el ex mandatario Nicanor Duarte Frutos siguió con su viejo vicio de contratar a los amigos, parientes y políticos en la función pública, tal como lo hizo cuando administraba el Estado.
Desde agosto del 2018 incorporó a 179 funcionarios entre nuevos, contratados y comisionados en la EBY. El sueldo total de estos privilegiados es de G. 3.045 millones al mes, monto que se dispara a G. 39.596 millones en un año, incluido pago de aguinaldo.
Así también, cuando Duarte Frutos asumió como presidente de la República en el 2003, el Estado contaba con 150.000 funcionarios públicos. Sin embargo, cuando terminó su período en el 2008, el número trepó a más de 182.000 trabajadores estatales, es decir que Duarte Frutos contrató a 25 personas por cada día hábil de su mandato, con lo cual abultó en US$ 860 millones anuales los desembolsos en salarios.
Entre la alegre lista de Duarte Frutos figura, por ejemplo, Araceli Caballero de Rodríguez, nuera nada menos que de la ministra de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad), María Epifanía González, e hija de la magistrada Mirtha Beatriz González. Se ubicó en cargo administrativo con un salario de G. 11 millones.
También aterrizó en la EBY el ex gobernador de Guairá, Ramón Lichi, quien fue denunciado en el 2013 por supuesto acoso sexual a una funcionaria pública. Según planilla, el ex jefe departamental es un “administrativo” con sueldo de G. 13 millones.
Además consiguió un lugar en la binacional Armin Diez Pérez, ex secretario privado durante la presidencia de Duarte Frutos, con un sueldo de G. 18 millones. La extensa lista está minada de seccionaleros que cambiaron de bando y políticos de todos los colores.

