El juez penal de Garantías Gustavo Amarilla decidió ayer elevar a juicio oral y público la causa que investiga la supuesta fabricación de bombas molotov, presumiblemente preparadas en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), aquel 31 de marzo y 1 de abril del 2017. En la misma causa, el juez admitió el pedido de la defensa que sean convocados en calidad de testigos el ex presidente de la República Horacio Cartes, el empresario tabacalero José Ortiz, el diputado Eusebio Alvarenga, el senador Amado Florentín y el ingeniero químico José Luis Salomón.

Ante esta situación, el abogado Ariel Martínez lamentó la terrible injerencia política en la Justicia paraguaya. En este caso están procesados Luis Osvaldo Sánchez, Brian Esteban Martínez, Rubén Moisés Galeano y Stiben Patrón por fabricar bombas molotov en una sede partidaria y atacar a instituciones del Estado. El juez de Garantías termina resolviendo con una salida fácil y cobarde, aceptando barbaridades propuestas por la defensa debido a la injerencia política.

“Es una barbaridad solicitar que declare el presidente de la República de ese entonces. Qué tiene que ver Horacio Cartes con la fabricación de bombas molotov en el PLRA. Es una vergüenza, una mancha más para la Justicia paraguaya, que no se anima a ser valiente, en especial del juez que actuó. Lastimosamente, pareciera que la Justicia quiere quedar bien con todos o al menos quedar bien con un sector, que es el oficialismo”, expresó el abogado.

Respecto a este llamado a testificar del ex mandatario, Martínez sostiene que Cartes forma parte del cuerpo legislativo como senador electo y proclamado, y por tanto podrá responder a cualquier pregunta que necesite realizar el tribunal en su domicilio, basado en el artículo 204 del Código Procesal Penal.

Cabe resaltar que el pasado 11 de febrero se realizó la audiencia preliminar en el despacho del citado magistrado, en la que la defensa solicitó el sobreseimiento definitivo por el caso, ya que según la abogada Liliana Boccia “nadie fabricó una bomba molotov”, pero este pedido fue rechazado.

Asimismo, el magistrado resolvió además rechazar como testigos al comisario Tomás Paredes Palma, a los policías Guido Amarilla, Gustavo Florentín (único acusado por la muerte de Rodrigo Quintana), a Arnaldo Báez y a Eduardo Mendieta.