El fato de Alecito es tremendo. Le tiene asustado a él. También al tío/padrino don Antonio. Es que dejaron la puerta abierta para que el mal olor salga y que ya empieza a ser olfateada por la Fiscalía.

Ya más de uno del entorno presidencial se pregunta cuál es el aporte del sobrinazo. Él no sabe escribir, no marca agenda estatal, no dibuja un rostro de gobierno y encima ya ensucia la figura presidencial. El grito suave debajo de la mesa es que se lo cambie para no complicar aún más al pobre Marito.

Lo único que hizo hasta ahora es la millonaria compra, que hoy está en el ojo de la tormenta. A este paso, su futuro será el de recorrer los pasillos de la Justicia.

Había sido que el representante de la empresa privilegiada con una compra “licitada” de 12 palitos verdes es un tal Maxi, socio comercial y amigo de Arturo, hermano del titular del Mitic. Más claro, agua.

Otro que se suma a la danza de nombres de posibles candidatos a presidir la Junta de Gobierno por el movimiento Añetete es Arielito Oviedo.

Cuentan que se hizo una reunión en la casa de Nicanor para buscar un consenso entre todos los candidatos (menos Friedmann).

Por cierto, están preparando un equipo anti-Friedmann, entre los Añetete de la primera hora, ya que no aceptarían que el senador mau intente convencer al Presidente a que lo acompañe para su postulación.

Aunque desde carpas cartistas ven con buenos ojos la candidatura del guaireño usurpador, teniendo en cuenta que sería un paseo ganarlo en las internas. Es que el senador trucho tiene menos coloradismo que el ministro Pettita.