Los padres del suboficial Ede­lio Morínigo, secuestrado por la agrupación autode­nominada Ejército del Pue­blo Paraguayo (EPP) en julio del 2014, se trasladó hasta Asunción para reunirse con las autoridades nacionales y exigirles informaciones con respecto a las investigaciones que se realizan en el marco de la causa. Obdulia Floren­ciano, madre del suboficial, señaló que la familia se man­tiene firme y que no pierden las esperanzas de recuperar a su hijo con vida.

“Somos una familia preo­cupada y desesperada por la desaparición de Edelio.

Él está privado de su liber­tad. Nosotros seguimos en la lucha, seguimos detrás de las autoridades. La esperanza es lo último que se pierde”, manifestó.

Señaló que las autoridades del país tienen la responsabi­lidad de informar a la familia de todo el proceso y los avan­ces de la investigación, ya que es la única manera de escla­recer los hechos y obtener resultados concretos.

Fue contundente además al afirmar que su hijo es “un pri­sionero de guerra”, pero que merece vivir como todo para­guayo. “Nuestra familia cinco años va a cumplir en esta situación. Edelio es un para­guayo que merece vivir y dis­frutar de la vida, pero es pri­sionero de guerra”, remarcó.

Morínigo fue secuestrado el cinco de julio del 2014 cuando se encontraba en su día libre e iba de cacería.