La viceministra de Educación, Nancy Ovelar, aseguró que ella y su familia se sienten profundamente dañados por las afirmaciones del titular de la cartera, Eduardo Petta, sobre su marido, pero que no renunciará al cargo. “Nos reservamos el derecho de las acciones legales que correspondan porque aquí hay un daño moral tremendo al que fuimos sometidos”, indicó en conferencia de prensa.
Dijo que va a seguir trabajando como lo estaba haciendo y afirmó que Petta no conoce la realidad de la educación. “Lastimosamente, el ministro no distingue entre rubros docentes y horas cátedra. Los maestros, estoy segura, saben a qué me refiero”, enfatizó.
Con respecto a su marido, José Carlos Gorostiaga, explicó que es un docente con 108 horas cátedras, distribuidas en siete materias.
También pidió seriedad al ministro Petta y a su equipo de investigadores, los cuales aseguran que Gorostiaga cometió irregularidades al firmar otro contrato con la cartera de Estado siendo ya funcionario de la misma. “Lo que solicitamos es que haya consistencia, responsabilidad y justicia en los procesos que se investigan, evitando las especulaciones mediáticas. Esto nos resta seriedad en una institución tan compleja y tan delicada como es el Ministerio de Educación”, manifestó.

