En medio de una crisis entre integrantes de su gabinete, con huelgas en el Ministerio Público, en el Hospital de Clínicas, fuertes cuestionamientos al Ejecutivo por pago de favores y repartijas de cargos en el poder y la situación de miles de paraguayos afectados por las inundaciones a raíz de las crecidas del río Paraguay, el presidente, Mario Abdo, festejó ayer su cumpleaños Nº 47.

A todo esto se suman el repudio de los ganaderos por la inseguridad en el campo y las amenazas permanentes de los narcotraficantes. A la lluvia de críticas por la actitud política del actual gobierno, también los empresarios industriales expresaron su disconformidad por la suba de la tasa de impuestos. Lo más crítico es la situación que atraviesan los damnificados de la capital e interior por la crecida del río, quienes exteriorizaron sus clamores porque la asistencia de las autoridades nacionales llega de acuerdo a la afiliación política, sufriendo en carne propia las mentiras y promesas políticas.

Dentro de este ambiente desolador y crítico que se vive en el país, el actual presidente celebró ayer su primer cumpleaños en el cargo. El mandatario recibió a sus principales colaboradores en Mburuvicha Róga, así como a sus correligionarios.

De esta manera, la nueva “fecha feliz” en el país será el 10 de noviembre. En la época de la dictadura, liderada por Alfredo Stroessner, se celebraba el 3 noviembre la recordada “fecha feliz”. Los políticos y seccionaleros formaron filas en Mburuvicha Róga para saludar al nuevo mandatario por sus 47 años de vida, tal como la era estronista.

Las felicitaciones al cumpleañero, aunque no fueron muy numerosas, igual obstaculizaron el tránsito vehicular en las cercanías de la casa presidencial.

Mario Abdo nació el 10 de noviembre de 1971 en Asunción; es hijo del famoso ex secretario privado de Stroessner, Mario Abdo Benítez.