No hay caso, señores. Evidentemente, el costoso equipo comunicacional del sobrino Ciffart solo sirve para copiar realities de cocina y algún programejo de chismes.

El pastor Arnoldo, teólogo de escuelita pyhare, es también un campeón en esto de las denuncias de humo. El tema del metrobús lo vive haciendo meter la pata. Encima los muchachos del Trenelevadorismo combatiente de la calle Yegros se cuelgan de cualquier comentario del líder espiritual de la vialidad nacional y le agregan, generosamente, cosas que el hombre santo no dijo.

Desde el día 1 las denuncias aspaventosas de sus multicolori­cos y novedosos ministros han durado lo que dura una botella de cerveza en un tercer tiempo...

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Hasta ahora los intentos de vender humo para distraer la atención de los japis del Gobierno colorado-democrático progresista de su mandatario Marito y la Gata Flora han sido poco más que bochornosos.

Eduardito, con sus 1.200 planilleros, Juanchito con sus motos sin taller y varios más terminan siendo boomerangs que se estrellan dolorosamente por la cabeza del pobre Marito.

Sin ningún papel que los avale, por más de que son los dueños del MOPC acusan ligeramente a los funcionarios del gobierno anterior de supuestas licitaciones amañadas. O de complici­dad con la propia empresa por cobros indebidos.

Lastimosamente, para estos mamarrachos el propio pastor y sus funcionarios aclararon que se pagaron solo por obras realizadas y certificadas, y que no es como dicen ellos “se hizo 9% nomás y se cobró el triple”. Se avanzó casi 30 y se cobró eso...

De hecho, los desesperados voceros del oficialismo, Renolfo, el gordo infumable Benjamín y la Gata Flora ya pedían fusilamientos, detenciones y quemas de congresos sin perder tiempo.

El último episodio del finde, con llanto incluido, no se quedó atrás. Los chicos del monorriel Zeta por poco no aseguraron que Mota Engil ya se había ido del país y que se habían llevado una valija con 21 millones de dólares.

Pero estas denuncias falsas tienen motivaciones varias. El gordo cinco días, por ejemplo, dicen que juega para el cartel de las constructoras paraguayas que se relamen por terminar ellos el metrobús, pero con los costos inflados a los que estaban acostumbrados antes del 2013.

El Escarabajo del Guairá busca culpar a HC de algo. Así desvía la atención sobre sus matufias cuando era gobernador y por las que teme ir en cana.

La Gata más bien estaría atrás del tren elevado de los Azetas, donde habría una generosa ayuda para su partido familiar. De paso, entre todos desvían el tema Petropar, Cuevas y el Cuchogate, entre otros.

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