La seguridad ciudadana se estremeció con la disminución en las calles de los agentes del Grupo Lince, un equipo de élite que ya había logrado disminuir en un gran porcentaje los atracos de los conocidos motochorros que mantenían en zozobra y en un estado de vulnerabilidad a todo el país. El ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, primeramente dispuso que los agentes de este grupo dejen de utilizar pasamontañas y pasar a utilizar portanombres para la identificación de los mismos.
Tras esta disposición, se dio una gran disminución del Grupo Lince en las calles, lo que generó el enojo de los ciudadanos y, peor, generó una nueva ola de delincuencia sin control. Villamayor incluso calificó de “hechos aislados” la muerte de por lo menos tres personas, en los casos más sonados, en este periodo de merma de los Lince. A modo de excusa, el ministro del Interior argumentó que esta disminución se dio por que varias motos utilizadas por este grupo estaban averiadas y en el país no podían ser reparadas ante la falta de repuestos.
Sin embargo, representantes de la marca KTM, proveedores del vehículo, desmintieron a Villamayor. Luego de este hecho se procedió a la inmediata reparación de los biciclos. Un papelón para el secretario de Estado. La perspectiva ciudadana es que tras la disminución de los Lince aumentó la ola de inseguridad, lo que motivó a realizar movilizaciones en apoyo a este grupo de agentes, que el Ministerio del Interior no tuvo otra salida que devolver al grupo de élite a las calles. La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) se comprometió a brindar todo el apoyo y continuar con el financiamiento para el funcionamiento de esta agrupación.

