Doña Paty, la mandamás de Petropar, anda histérica. Y no es para menos, van saltando todos sus chanchullos en menos de dos meses de haber tomado la posta. Desató una cacería de brujas en la institución a fin de dilucidar quién estaría filtrando información a la prensa. Por lo visto, hay mucho que esconder.

Una de las medidas urgentes que tomó la nerviosa titular de Petropar fue remover del cargo al gerente general, a la gerente de comer­cio exterior y a una funcionaria de menor rango del sector de contabilidad por sospechas de filtración de datos.

Para colmo, le nombró como gerente general a Luis Velázquez, ex director de combustible del MIC, quien fue destituido del cargo, conocido hombre de confianza de un peso pesado de los emblemaZ y que incluso ya se ufanaba meses atrás de que iría a ese cargo, ya que el padrino le prometió que abogaría por él y que con la Patricia harían un buen equipo.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Un tal Parodi, oscuro sindicalista de Petropar, salió ayer a defender a capa y espada la gestión de Samudio. Había sido el hombre, está a un paso de obtener su comisionamiento a la EBY, con un salario de G. 37 millones al mes. Además, su hermana, quien hasta hace poco se desempeñaba como playera en una estación de servicios, pasó al área financiera de la petrolera estatal. Ahora se entiende, la defensa del sindicali$ta a la gestión actual.

Una sencilla docente de Carapeguá sigue espe­rando la rectificación del diario de la calle Yegros sobre una publicación en la que la sindican como la mujer que estaba escondiendo documentos de la oficina de ZI. Doña Laura precisó que fue a la casa de su comadre, quien vive pegada a la oficina del senador, a darle hospedaje a dos alumnos suyos que ganaron un premio de ciencias. Pero, el periodismo serio y responsable la ubicó como sospechosa de ocultar documentación. Marche un manual de ética periodística.

Cuando vale una felicitación hay que decirlo. Dos efectivos de la Policía Nacional recibieron ayer un reconocimiento de parte del Ministerio del Interior porque arriesgaron sus vidas al salvar a un hombre en medio de un raudal. Nuestros agentes necesitan recuperar su autoestima y la fuerza del orden recuperar la confianza de la ciudadanía. ¡Bien Juancho!

Déjanos tus comentarios en Voiz