Hoy prosigue el diálogo entre representantes del Gobierno y funcionarios de la salud pública, en torno a la pretendida eliminación de 3.500 puestos de trabajo por parte del Ministerio de Salud Pública, como consecuencia de la anulación de dos concursos de desprecarización laboral, que según la Secretaría del la Función Pública (SFP) no tienen validez.
Los trabajadores llevaron a cabo ruidosas manifestaciones frente a la SFP y finalmente consiguieron que sean escuchados por las autoridades, quienes prometieron una solución al tema.
Tras la medida de fuerza, que derivó en una fuerte represión de parte de los efectivos policiales, representantes del Gobierno llamaron a la conformación de una mesa de diálogo, con lo que lograron levantar las protestas.
De acuerdo a lo manifestado por Julio Ullón, jefe de Gabinete de la Presidencia, hay un principio de acuerdo, sobre la base de que la Función Pública se comprometió a abordar el problema y encontrar los aspectos legales para que los afectados no pierdan sus puestos laborales. “Hemos instalado una mesa de diálogo del Gobierno con los funcionarios de la salud pública (…) para que sean respetados todos los derechos de los funcionarios, y los que no cumplieron en forma adecuada no van a poder ser designados”, explicó.
Mirna Gallardo, presidenta de la Asociación Paraguaya de nfermería (APE), dijo a radio La Unión que el concurso se inició en junio de este año y que la convocatoria fue realizada por el Ministerio de Salud Pública para confirmar unos 1.300 cargos permanentes de enfermería y 800 cargos permanentes de promoción (licenciaturas).

