El viernes a la siesta se vio a alguien muy parecido al diputado Freddy “Delaspistesis” entrando raudamente a la Senad. Adentro no se olió bien esa visita de sobremesa. Al menos sería muy caradura que se meta como asesor en tan delicado y valiente oficio de detectar gente vinculada al narconegocio. ¿Se fue a revelar unas “pistas”?
Es posible que el Presi explique ante la asamblea de la ONU sus razones para cerrar la embajada en Jerusalén. Los que no estarán muy felices con sus explicaciones son los miembros de la comunidad judía que vive en la capital del mundo.
Se está armando un lindo lío, que huele a podrido, entre pemasistas y ex pemasistas, incluyendo al DJ Intendente. A medida en que se profundizan los arañazos, da la impresión que alguien se quedó con un vuelto por ahí.
Si hubiera un solo fiscal “creativo”, investigaría si hubo algún llamado de Afara a su ex empleado de la Vicepresidencia, hoy presidente de la Conatel, en los días previos al cierre de la radio que lo criticaba en María Auxiliadora. Si lo hubo, eso se parece mucho a tráfico de influencias.
El vice de Asuntos Políticos, más conocido ahora como el “Coisario” Villalba, ordena al comandante de la Policía Nacional como si este fuera su lustrabotas. Eso ha desatado un gran pirevai en los mandos policiales. ¿Cuál es la fobia del nuevo gobierno contra todo lo que sea policía?
¿Cuál sería la conspiración en contra del gobierno de Marito? Al parecer, los supuestos conspirados estarían en el mismo entorno del Presidente, a juzgar por las metidas de pata que ellos mismos se mandan. La torpeza diplomática con Israel fue propiciada por el mismo “noni noni” Castiglioni. Y la larga lista sigue.
El ministro multicolor y su fiel escudero, discípulo de la “Miau florida” Casañas, “Cuatro de copas” Levi, tuvieron que recular con el “blef” de los supuestos planilleros que al final no se sabe si son o no planilleros.
Julito Mazzoleni hasta ahora no sabe dónde están los medicamentos vencidos y el doctor Aníbal Filártiga le dijo que administrar salud no es atender nomás una rodilla dolorosa. Al ex compañero de colegio de Marito le está costando entender cómo funcionan las cosas en el Estado.

