Cuentan los memoriosos que la habilidad de Cuevitas, el Zapatero millonario, para construir palacios comunes y corrientes no es nueva. La bonanza se remonta más allá de la Gobernación de Paraguarí, de su época de nicanorista furioso, donde ejerció el “carguito”, nada más y nada menos, de administrador del puerto de Paranaguá… Allí se hizo de unos mangos trabajando de sol a sol con su hoy recomendadísimo Retamozo.

Que bueno es que estos dos exitosos aduaneros hoy puedan reencontrarse para pelear juntos por el bien común desde altos cargos… Bueno, para ellos… Pero la caridad empieza por casa, o por la mansión, es lo mismo.

Cuevitas resultó no solo un excelente y exitoso zapatero remendón, aparte de aduanero, es ingeniero mecánico en sus ratos de ocio. Consiguió el prodigio de que una camioneta sin motor consuma cientos de litros semanales… Al “mago” Cuevitas ya lo llamaron de varios fabricantes automotrices para que les venda la patente. Es que en nuestro país no triunfa el que no quiere nomás.

Hoy figura en el punto 4 del orden del día en Diputados el proyecto del superministerio para Alecito Peralta Vierci. Después de escucharle a Marito fustigar contra la prensa crítica, vamos entendiendo por qué quiere darle ese superpo­der de control de los medios a su ex compa de colegio. Necesita de la prensa amiga y el tío AJ está di$puesto a colaborar.