A tambor batiente quieren aprobar en Cámara de Diputa­dos el cuestionado proyecto de ley que crea un supermi­nisterio, al pretender fusio­nar la Sicom con la Senatics y a la vez, que sea el nexo del Ejecutivo entre Conatel y Copaco.

Los proyectistas hicieron caso omiso a los reclamos de los sindicatos, comunicado­res y del Centro de Regula­ción, Normas y Estudios de la Comunicación (Cerneco), quienes recomendaron supri­mir del proyecto el artículo en el que estipula que la Comi­sión Nacional de Telecomu­nicaciones (Conatel) tenga como nexo al Micotic.

En este punto se encuentra el principal reclamo al proyecto de ley, ya que es inexplicable que un ente regulador vaya a tener un nexo con el Ejecu­tivo. Lo mismo ocurre con la C opaco, que es un jugador del mercado de las telecomunica­ciones, institución que tam­bién tendrá como nexo con el Ejecutivo al Micotic.

El principal argumento de los proyectistas es alivianar al presidente de la República, la carga de tener que reunirse con tanta gente que está al frente de ministerios e ins­tituciones que dependen del Ejecutivo.

Al fusionar Sicom con Sena­tics, y a la vez actúe de nexo del Ejecutivo con Conatel, el regulador pasará a depen­der del regulado, teniendo en cuenta que Sicom cuenta con varios medios de comunica­ción. La Sicom tiene a su cargo un canal de televisión y cua­tro radioemisoras.

Los defensores del proyecto afirman que solamente es una cuestión formal la dependencia de Conatel y Copaco al Micotic, ya que ambas instituciones man­tendrán su autonomía. Entonces, la pregunta es por qué no dejan a ambas instituciones en situación de independencia, más aún cuando se trata de un ente regulador. ¿En qué lo harán más eficientes con el pro­yecto planteado si en rea­lidad es solo una cuestión formal?

La insistencia de los proyec­tistas (Arnaldo Samaniego, Ramón Romero Roa) quienes responden al oficialismo es apuntalar el proyecto del Eje­cutivo para darle una especie de superpoder a quien estará al frente de Micotic, el actual ministro de la Sicom, Alejan­dro Peralta Vierci, cuyo fami­lia (el Grupo Vierci) maneja varios medios de comuni­cación, algunos de ellos con faltas administrativas que la Conatel debe subsanar, ade­más de tener el control de las pautas gubernamentales a cambio de utilizar sus medios como canales de propaganda del oficialismo.

Orden del día de la sesión de la Cámara de Diputados.foto: FACSÍMIL
Orden del día de la sesión de la Cámara de Diputados.foto: FACSÍMIL

CONFLICTOS DE INTERESES

A partir del proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados que crea el Mico­tic y su correspondiente carta orgánica, es una fusión de varias instituciones, pero en la práctica permitirá al pre­sidente Mario Abdo Benítez dar superpoderes a Peralta Vierci en las telecomunica­ciones, al manejar las licita­ciones de medios de comu­nicación, de las telefónicas, entre otros.

Inicialmente, el proyecto lo presentaron los diputados colorados Colym Soroka, Arnaldo Samaniego, Cris­tina Villalba y Ramón Romero Roa, el liberal Anto­nio Buzarquis y la encuen­trista Norma Camacho. Sin embargo, la diputada Villalba retiró su firma del proyecto.

El planteamiento en general no es reprochable, excepto en el artículo 27 del proyecto en donde menciona que Cona­tel y Copaco usarán a Mico­tic como nexo del Ejecutivo. El otro punto cuestionado es que al pretender sentar en el control de la institución a un alto referente de uno de los medios de comunicación con mayor presencia en el mer­cado, como Peralta Vierci, ex compañero de colegio del presidente electo, quien se desempeñaba como direc­tor de medios de comunica­ción del empresario AJ Vierci, quien es su tío.

Esta situación expone un abierto conflicto de intereses o riesgo de la injerencia polí­tica en el ámbito de las comu­nicaciones, al ser la Conatel un ente regulador del espec­tro de las telecomunicacio­nes y que pasará a estar a cargo de un integrante importante de la familia Vierci. Esto ya genera una preocupación en la compe­tencia privada, ante el con­trol político de las radios, televisoras, telefónicas, etc.