AFP.

Estados Unidos anun­ció ayer el cierre de la misión de la Organi­zación de Liberación Pales­tina (OLP) en Washington, aumentando la presión para que los palestinos entren en conversaciones de paz con Israel. “Nosotros hemos permitido que la oficina de la OLP lleve a cabo operacio­nes que apoyen el objetivo de lograr una paz duradera y completa entre los israelíes y los palestinos desde la expi­ración de la dispensa anterior en noviembre de 2017”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. “Sin embargo, la OLP no ha dado pasos para avanzar en el inicio de negociaciones directas y significativas con Israel”, agregó.

La decisión de Washington se suma a la anulación de la ayuda bilateral de US$ 200 millones, el corte de fondos a la agencia de la ONU que socorre a millones de refugia­dos palestinos y la supresión de la contribución de US$ 25 millones a los hospitales palestinos de Jerusalén Este.

“La administración decidió, después de examinarlo de forma cuidadosa, que la ofi­cina general de la delegación de la Organización de Libe­ración Palestina en Washin­gton debería cerrar”, dijo el Departamento de Estado.

La Casa Blanca intenta for­zar a los palestinos a regre­sar a la mesa de negociacio­nes de paz, empantanadas desde abril del 2014, y un plan prometido desde hace meses por el presidente estadounidense Donald Trump se hace esperar. “Los líderes de la OLP han conde­nado un plan de paz estado­unidense que ellos todavía no han visto y se han negado a comprometerse con el gobierno estadounidense en respeto a los esfuerzos para la paz”, agregó la diplomacia estadounidense.