En su defensa, el diputado liberal Carlos Portillo mostró supuestos mensajes en los que Auda Fleitas, la mujer que lo denunció por pedir coima, le había pedido disculpas por esta denuncia. Sin embargo, Fleitas negó rotundamente que se haya disculpado con el parlamentario a través de mensajes, dejando entrever que Portillo fraguó estos textos que supuestamente estaban ratificados por escribanía.
“Hay demasiado montaje en el supuesto mensaje que yo le envié. Para mí es tomarle el pelo a los periodistas, a las personas que confiaron en él, al presentar un documento falso, supuestamente transcripto por escribanía”, sostuvo Fleitas en entrevista a la radio 1080 AM. La misma calificó de una tomadura de pelo y acusó que el diputado “montó” todos los mensajes.
“Portillo, en su afán desesperado de mantenerse en su puesto, hizo esto creyendo, creo, que no se le iba a pillar. Es totalmente falso. Nos está tomando el pelo, es un circo que monta”, manifestó. La mujer justificó también que la última vez que intercambiaron dos mensajes fue el 28 de setiembre del 2017. El 20 de julio tuvo una llamada perdida de él, según contó.
Asimismo, se ratificó en su denuncia donde Portillo le habría pedido 3.000 dólares para “arreglar” su causa judicial en los tribunales de Alto Paraná. “Yo estoy tranquila, no estoy desesperada y voy a insistir con esto porque es la oportunidad que tengo para demostrar que él (Carlos Portillo) está mintiendo”, manifestó la mujer.
Además de solicitar los 3.000 dólares a cambio de la “ayuda” en su causa judicial que le daría, Fleitas acusó al parlamentario de ser insistente para que le entregue el dinero como había solicitado, sin embargo, la misma aseguró que tal pago nunca se dio.
A raíz de esta denuncia, el diputado enfrenta un proceso judicial por presunto tráfico de influencias y otros delitos como cohecho pasivo agravado, soborno y asociación criminal.
PÉRDIDA DE INVESTIDURA
La Comisión de Escrache Ciudadano presentó ayer oficialmente en mesa de entrada de la Cámara de Diputados el pedido de pérdida de investidura de Carlos Portillo, procesado por tráfico de influencia y otros delitos. Sin embargo, el proyecto necesita de 20 firmas para que el mismo sea tratado por el pleno de la Cámara Baja.
Una vez que sea presentado el proyecto al pleno, con la derogación de la ley autoblindaje, la Cámara Baja solo necesita de 41 votos para retirar la investidura del parlamentario en cuestión. Por otra parte, la comisión de ciudadanos autoconvocados continúan los escraches contra Portillo. “Muchos estamos toda la noche haciendo manifestaciones y pedimos que en la brevedad traten el tema y así como los tres que ya se fueron, que se vayan ellos también”, sostuvo Félix Paredes en contacto con radio UNO.

