Todo el predio de la casa está rodeado de murallas altas y cámaras de vigilancia. Al menos dos o tres camione­tas, de seguridad y de ser­vicios, esperan durante el día, afuera. Por el patio de la casa incluso cruza un pre­cioso arroyito. La vivienda tiene varias habitaciones, un quincho y corre casi como una leyenda urbana de que la misma tiene un ascensor para subir hasta el segundo piso. Como para refrescarse en épocas de calor, una linda piscina está disponible en el patio.

Según entendidos sobre temas inmobiliarios, una vivienda de estas caracterís­ticas podría llegar sin pro­blemas a los G. 900 millones o incluso G. 1.000 millones en el mercado actual. Por la zona, por las inversiones que se ve se hicieron en ella y por los metros cuadrados edifica­dos. Esto, sin tener en cuenta los lujos internos.

En ese mismo terreno, pero décadas atrás, Miguel Cue­vas, actual titular de dipu­tados, tenía una humilde vivienda. Eran otros tiem­pos. En aquella época él era zapatero y trabajaba direc­tamente en la refacción de calzados. Mucha gente en Sapucai aún recuerda aque­llas épocas. Sin embargo, de la humilde casita como del Miguel Cuevas zapatero, no queda nada. En el lugar, hoy día hay una fortaleza y Cuevas es para estos tiempos uno de los hombres más potentados de Paraguarí, tal vez, uno de los funcionarios públicos más ricos de la zona.

Miguel Cuevas ya tenía su recorrido en la política local a principios de los 90. Empezó en la interna del Partido Colo­rado (ANR), partido político en donde ascendió rápida­mente con el apoyo de mucha gente. En 1996, Miguel Cue­vas Ruiz Díaz fue elegido intendente de su ciudad, Sapucai. A partir de ese año la vida de Cuevas cambió para siempre. Completó su periodo y luego, de la mano de Nica­nor Duarte Frutos, consiguió otro puesto clave en la admi­nistración pública; primero fue subadministrador y luego administrador de la Adminis­tración de Puertos de Paranaguá. En el 2010 volvió a ganar la candidatura como inten­dente, pero este periodo ya no completó, ya que se postuló como candidato para gober­nador, cargo al que accedió en el 2013 por el movimiento Honor Colorado de la ANR. En el 2017 dejó las carpas de HC para unirse al movi­miento Colorado Añetete y logró un escaño como dipu­tado nacional por su depar­tamento.

“COMÚN Y CORRIENTE”

Ayer, en el programa de “A la Gran 730” de radio Car­dinal, Miguel Cuevas dijo que su casa es “común y corriente”. Además, afirmó que todas las publicaciones en su contra –sobre todo las que hace La Nación y GEN, sobre diversas irregulari­dades en su gestión como ex gobernador de Paraguarí– son mentiras y obedece a una campaña de “persecu­ción” en su contra.­