El exministro de Relaciones Exteriores, Euclides Acevedo, analizó el complejo panorama financiero nacional y remarcó las severas implicancias que este escenario podría acarrear para el desarrollo socioeconómico local. A diferencia del contexto de los noventa, cuando Paraguay registraba una economía sumergida, Acevedo subrayó que la coyuntura presente resulta especialmente delicada debido al crecimiento sostenido que venía experimentando el país.

Por ello, lamentó que la falta de previsión ponga en riesgo los avances alcanzados y apuntó de manera crítica contra la labor del Banco Central del Paraguay (BCP) como ente supervisor, advirtiendo que, si no ejerce con rigurosidad sus atribuciones constitucionales y normativas, “esto nos va a llevar a una profundización de la crisis, no su administración solamente”, manifestó el diplomático durante una entrevista brindada al programa “Así son las cosas”, emitido por radio Universo 970 AM y GEN-Nación Media.

Paralelamente, el excanciller vinculó la fragilidad económica con la inestabilidad política que atraviesa el Poder Ejecutivo, marcada por las tensiones entre el presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, sumadas al distanciamiento previo con Horacio Cartes. Sobre este punto, enfatizó que las fricciones en la cúpula oficialista minan la autoridad gubernamental e incrementan el riesgo institucional, señalando abiertamente que “el desgaste para el presidente Peña es notable, es notorio y yo no sé cómo lo va a resolver, porque él está entre la sartén y el fuego”.

Acevedo remarcó que las diferencias entre las máximas autoridades trascienden el plano partidario y golpean a toda la sociedad en su conjunto: “Esta crisis nos va a afectar a todos. No es un problema del Partido Colorado solamente”, aseveró. Asimismo, alertó sobre los efectos colaterales en la imagen internacional de Paraguay, argumentando que la pérdida de credibilidad política y financiera proyecta la figura de una nación poco seria.

Señaló que la reputación construida a lo largo de los años demandó un esfuerzo significativo que no debería dilapidarse ante la falta de conducción, urgiendo a las autoridades nacionales a adoptar medidas correctivas de manera inmediata. “Yo no quiero ser alarmista ni muchísimo menos, pero voy a ser un irresponsable si digo que no pasa nada”, afirmó.

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