La cooperación entre el sector público y el productivo ya benefició a 1.440 familias rurales con semillas de maíz de alta genética que generaron resultados positivos en varias colonias del país. Esto, gracias al acuerdo entre el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) y la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Este acuerdo permitió fortalecer la Alianza Público-Privada que viene desarrollando en beneficio de los pequeños productores de las colonias del ente agrario, con el propósito de ampliar el apoyo a la producción, mejorar los ingresos de las familias rurales y contribuir al arraigo y desarrollo económico de las comunidades.
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El presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz, y el titular de la UGP, Héctor Cristaldo, coincidieron en la importancia de profundizar la cooperación entre el sector público y los productores organizados. Ruiz Díaz destacó que el trabajo conjunto entre pequeños, medianos y grandes productores y el sector público constituye un camino hacia el desarrollo sostenible.
Resaltó que la cooperación en la distribución de semillas ya produjo resultados auspiciosos y contribuyó a mejorar los ingresos de las familias campesinas hacia finales del año pasado.
Para este 2026, la institución prevé intensificar las acciones articuladas con la UGP, incluyendo la continuidad de la donación de semillas de maíz de alta genética y la utilización de vehículos institucionales para su distribución gratuita a las colonias beneficiadas.
Pilares del desarrollo rural
Desde el Indert se plantea que la cooperación con el sector privado debe trascender la asistencia puntual y convertirse en una herramienta permanente para generar desarrollo. La alianza con la UGP también se articula con el proceso de titulación y formalización de las tierras, considerado fundamental para que los beneficiarios puedan acceder a créditos, realizar inversiones y desarrollar proyectos productivos con mayor seguridad jurídica.
“La estrategia busca combinar tierra formalizada, producción, acceso a tecnología, organización de los productores y articulación público-privada, como componentes de una nueva ruralidad capaz de generar mayores oportunidades para las familias campesinas”, precisó Ruiz Díaz.
Destacó que el Indert y la UGP ratifican su decisión de seguir trabajando juntos para que los beneficios de la cooperación lleguen directamente a las colonias, fortaleciendo la agricultura familiar, la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y el arraigo de las familias rurales.
Más de 1.400 familias beneficiadas
Durante 2025, la UGP realizó un importante aporte de semillas, que permitió beneficiar a productores de distintas colonias del Indert. En total, 1.440 familias de siete departamentos recibieron 28.000 kilos de semillas de maíz, distribuidas por el Instituto a través de su Gerencia de Desarrollo Rural.
La cooperación alcanzó a comunidades de San Pedro, Guairá, Caaguazú, Misiones, Itapúa, Central y Canindeyú, con el objetivo de fortalecer tanto la seguridad alimentaria como la generación de excedentes para la comercialización y mejorar la economía familiar.
Solo en una de las operaciones realizadas en septiembre del año pasado fueron distribuidas 600 bolsas de maíz, con un valor de mercado superior a G. 720 millones, destinadas a productores de Canindeyú, San Pedro e Itapúa. Consolidando una cooperación que durante 2025 representó un aporte cercano a G. 1.000 millones en semillas, según registros del Indert.
La alianza no quedó limitada a la entrega de insumos. El Indert realizó el acompañamiento y seguimiento de los cultivos, además de disponer de camiones institucionales para transportar gratuitamente las semillas hasta las colonias beneficiadas.

