Las 18 unidades de bibliobuses que integran el programa “Semillas del Futuro” alcanzaron a unos 6.000 niños durante su primer mes de implementación en los 17 departamentos y Asunción, destacó Walter Gutiérrez, ministro de la Niñez y la Adolescencia. El proyecto acerca servicios de promoción de la lectura, el juego y el aprendizaje a comunidades alejadas de los Centros de Atención a la Primera Infancia (Caipi).
Estas unidades móviles forman parte del modelo itinerante impulsado para ampliar la cobertura territorial del programa y llevar oportunidades de aprendizaje a niñas y niños que viven en zonas donde aún no existen Caipi. Cada bibliobús cuenta con 115 títulos de libros, mobiliario, juguetes didácticos, materiales lúdicos y elementos de estimulación.
“Llevan los servicios del Caipi a comunidades alejadas”, señaló Gutiérrez al destacar el alcance de este modelo. Durante el informe de gestión, el ministro también se refirió a los avances en la implementación de los Caipi, que constituyen la infraestructura visible del programa “Semillas del Futuro”.
Explicó que se proyecta la construcción de 100 centros en todo el país, de los cuales 50 ya se encuentran en construcción y 7 fueron inaugurados y están actualmente en funcionamiento. Puntualizó que los centros siguen una lógica de descentralización, con presencia prevista en Asunción y en los 17 departamentos. El objetivo es desarrollar un modelo integral que articule a distintas instituciones y que también incorpore a las familias como parte del proceso de desarrollo de los niños.
El titular del Minna señaló que la implementación de los Caipi también genera oportunidades laborales en las comunidades donde se desarrollan las obras. Indicó que, una vez que todos los centros estén operativos, se prevé contar con más de 1.800 profesionales, además de la participación de trabajadores locales durante la construcción.
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“Estado 360 grados”: Caipi impulsa desarrollo de niños y familias, explica ministro
El gobierno de Santiago Peña apunta a beneficiar a 280.000 niños a través del programa “Semillas del Futuro”, que ayer miércoles inauguró su séptimo Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi), en la ciudad de Concepción. Esta ambiciosa iniciativa social aglutina por primera vez los servicios de diversas instituciones estatales para el desarrollo integral de niños y sus familias desde la gestación y la infancia.
“Este es el séptimo a nivel país, previendo uno por cada departamento. Estamos en proceso de inauguración de los primeros veinte y ya empezaron a construir los siguientes treinta, que son los primeros cincuenta que están en marcha”, relató Walter Gutiérrez, ministro de la Niñez y la Adolescencia (Minna) al programa “Así son las cosas” del canal GEN y Universo 970 AM. “Y ayer en el departamento de Concepción, una fiesta total. Sinceramente, muy lindo lo que vimos. La recepción también de la ciudadanía, de los padres, de las madres, de la familia, de los niños, muy positiva”.
El alto funcionario describió en que consiste este programa: “Esta es una política pública que estamos llevando adelante con el presidente Santiago Peña, con la primera dama Leticia Ocampos, que venimos diciendo siempre va a romper esquemas porque viene a atender a un segmento muy, pero muy importante de la población, que es la primera infancia. Realmente, este programa, que es de 360 grados, que nuclea acciones desde la concepción hasta los 8 años de vida, viene a cambiar el paradigma de una atención fragmentada, de una atención donde cada institución atiende al niño en el marco de su competencia”.
“Y, sin embargo, ahora nosotros estamos reuniéndonos todos y entre todas las instituciones estamos coordinando cómo es mejor atender a los niños en esa primera infancia, pero con un énfasis muy prioritario en lo que son los 1.000 primeros días de vida. Es decir, desde la concepción hasta cumplidos los 4 años, que es el momento donde después va a la escuela, pero donde queremos que vaya con toda la artillería ya”, aseveró.
Tres puntos de contacto
Gutiérrez señaló el programa tiene su aspecto tangible a través de la infraestructura que se viene edificando, a lo que suman la modalidad itinerante y los bibliobuses. “El centro brinda servicios de cuidado, en primer lugar, de estimulación, que es algo que muchas veces está siendo olvidado, pero que es tan importante en ese momento de la vida, y protección, obviamente. Y solamente en esas tres áreas serían alrededor de ciento cincuenta por año, Después egresan 45 e ingresan otros 45 por año. Pero el centro no es solamente el lugar donde los niños van y se quedan ahí diariamente mientras los padres trabajan. O muchas veces no es necesario que los padres trabajen, sino que van y dejan a los niños para trabajar este proceso de estimulación”, puntualizo.
Luego, siguiendo exponiendo: “Nosotros también vamos a estar atendiendo a otros 150 niños en la modalidad itinerante, se llama. Es decir, con funcionarios que van a ir a las casas más alejadas y trabajar todo lo que estamos trabajando en los centros, que van a estar trabajando en las casas de estas familias que no pueden llegar a los Caipi. Y el tercer punto de contacto de los Caipi es a través de los bibliobuses, estas bibliotecas buses que están equipados también con juegos de estimulación, que en un mes han llegado ya a más de 3.000 niños, en menos de un mes, a más de tres mil niños en los diecisiete departamentos”, detalló.
Respecto al alcance del proyecto estatal, comentó: “Y, por otra parte, cuando hablamos de números de impacto, de llegada, también que los Caipi tienen oficina del Registro Civil adentro, que tienen consultorios y también que tienen un área de psicopedagogía. Entonces, no necesariamente los ciento cincuenta que van en forma permanente al servicio de cuidado, atención, estrictamente es para ellos estos servicios. Ahí puede ir un niño de seis años que no se va todos los días al Caipi, pero va a realizar su jornada de consulta, por ejemplo. Entonces, nosotros estimamos que, en estos tres años, una vez que habilitemos los cien, en estos próximos dos, tres años, nosotros estaremos atendiendo a través del programa a 280.000 niños en primera infancia”.
Trabajo desde la concepción
En relación a que “Semillas del futuro” abarca desde el año 0 de los niños, dijo: “Desde la concepción consiste en que este centro va a servir también como núcleo para todas las instituciones para que puedan realizar un plan local o municipal de atención a los niños de primera infancia. Y ese plan arranca identificando, a través de estos recursos humanos que tenemos en los Caipi y todo el equipo que integra también las otras instituciones que trabajan en el área, la identificación de las mujeres embarazadas que existen en el municipio”.
“Una vez que se le identifica, se le pone en el registro, se le deriva con el sistema de salud para que puedan controlar de que accedan efectivamente a sus evaluaciones prenatales, a los 4 controles prenatales que se recomienda que tengan las mujeres gestantes. Después que esa misma mujer que recibió los 4 controles prenatales pueda acceder a un parto seguro en una institución pública. Después que, al nacer el niño dentro del primer mes, pueda acceder a la identidad, que es el acceso a la identidad oportuna”, refirió.
Sobre esto último, amplió: “Eso está dentro del radar también con la identidad, un derecho que muchas veces no lo tenemos como prioritario, pero es la puerta de entrada para muchos otros derechos. Entonces, vimos también el alto índice, según el censo del 2002, de subregistro en materia de identidad. Dijimos que iba a ser uno de los pilares también de este programa Semillas del Futuro y que posteriormente pueda continuar ya después el niño con su esquema regular vacunatorio, que pueda ir al Caipi si tiene algún otro requerimiento, alguna necesidad, que pueda estar recibiendo también otros servicios del Estado”.
“Si la familia está en condición de vulnerabilidad, vincularle con programas como Tekopora. Entonces, es un servicio de atención del Estado 360 grados. Miramos al niño, pero no desde una dimensión, desde todas sus dimensiones, y miramos a la familia también desde todas sus dimensiones. Por eso, incluso, es importante también recordar que cada Caipi cuenta con una sala de usos múltiples, un salón de un tamaño importante, donde se está trabajando capacitaciones con la familia, se está trabajando cursos de SNPP, formación de mano medios, se está trabajando educación financiera, donde se está trabajando charlas de prevención contra la violencia, pautas de cuidado adecuadas hacia los niños”, puntualizó Gutiérrez.
Aludiendo a casos de violencia juvenil, indicó: “Estos casos terribles que vamos viendo ahora se empiezan a trabajar desde ese minuto 0, que es lo que nosotros estamos, estamos haciendo ahora y dándole un perfil también muy comunitario a nuestra intervención a través de los Caipi. Sin olvidar que los niños, este es el programa previo a Hambre Cero, por ejemplo, si en la casa, cuando realizan una visita nuestros educadores itinerantes de esos niños que no están yendo al Caipi, porque tal vez no necesitan, porque estaban bajo el cuidado de una abuela, por decirte, y no necesitan el servicio del Caipi, o necesitan un servicio de alimentación y todavía no van a la escuela, nuestros profesionales le pueden vincular, por ejemplo, con el programa PANI, en caso de que tenga algún riesgo de desnutrición. Y dentro del Caipi reciben 4 servicios de alimentación de calidad: desayuno, media mañana, almuerzo y merienda”.
Niños con TEA
Ante la consulta de si estos Caipi están preparados para asistir a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), respondió: “Están 100 % pensado en ellos. Está adaptado tanto en materia de infraestructura física para lo que guarda relación con niños con discapacidad en general, discapacidad motora, por ejemplo. Pero también tiene una fuerte inspiración en lo que hace al abordaje, a la detección temprana y al abordaje de niños con algún tipo de neurodivergencia, TEA y otras. Por eso es que nosotros tenemos dentro de nuestro plantel central aquí terapeutas ocupacionales. Esto es algo totalmente novedoso en la función pública. Y solamente tenemos 70 a nivel país, y ahora se están abriendo otras carreras en algunas universidades. Pero nosotros hoy, dentro del programa Semillas del Futuro, tenemos algunos profesionales de terapia ocupacional, tenemos fonoaudiólogos y en cada uno de los Caipi tenemos psicopedagogos y psicólogos”.
“El objetivo es detectar en forma temprana, en forma oportuna, abordar lo que se pueda también dentro del Caipi y en algunos casos donde tenemos el sistema DIT, que es Desarrollo Infantil Temprano de Salud, principalmente en los municipios más grandes, también hacer la derivación para que la atención a esa población sea oportuna. Con esto podemos mencionar que estamos pensando realmente en forma inclusiva, estamos pensando en toda la población de niños y niñas de 0 a 8 años, con principal énfasis en los mil primeros días de vida, pero desde todas las perspectivas”, concluyó.
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Una política pública de desarrollo integral de la primera infancia
- Fotos: Gentileza
Semillas del Futuro es una apuesta del Gobierno Nacional dirigida a la primera infancia que busca brindar asistencia en el territorio en los primeros 1.000 días de vida, la etapa de mayor desarrollo del cerebro y de formación de las capacidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas que acompañarán a una persona durante toda su existencia.
En las últimas semanas, el presidente de la República, Santiago Peña, y la primera dama, Leticia Ocampos, entregaron 18 bibliobuses para la promoción de la lectura, los juegos y el aprendizaje a niñas y niños. La iniciativa, que despertó la curiosidad de la ciudadanía, se explica en el marco del programa Semillas del Futuro, una apuesta del Gobierno nacional dirigida a la primera infancia.
Estos buses complementan al eje del programa, que son los 50 Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi) planificados en un primer momento, de los que ya se inauguraron los seis iniciales.
El Dr. Walter Emilio Gutiérrez, titular del Ministerio de la Niñez y de la Adolescencia (MINNA), conversó con La Nación/Nación Media respecto a las bases científicas, sociales y estratégicas sobre las que descansa el programa.
–¿Cuál es la visión que plantea el proyecto Semillas del Futuro?
–La visión de Semillas del Futuro es transformar al Paraguay empezando por donde más importa: la primera infancia. Estamos convencidos de que el futuro de un país se construye desde los primeros años de vida. El niño como sujeto de desarrollo en su crecimiento va requiriendo atenciones en sus diferentes dimensiones. Esas atenciones se traducen en respuestas a través de servicios que ofrecen las diferentes instituciones del Estado. Por tanto, esto no es solamente un proyecto de infraestructura. Es una política pública que entiende que el desarrollo infantil debe abordarse de manera integral, acompañando a cada niño y niña desde todas esas dimensiones de su crecimiento: salud, educación, protección, identidad, nutrición, estimulación temprana y acompañamiento familiar. Queremos acercar los servicios públicos a las comunidades, descentralizando la atención para que las familias puedan acceder a ellos cerca de sus hogares y garantizar que ningún niño quede sin oportunidades por el lugar donde nació.
ALTO IMPACTO
–¿Qué impacto tiene actualmente en la población nacional?
–El programa Semillas del Futuro es una política pública de alto impacto y escalable. Hoy ya está llegando a todo el Paraguay. Se prevé por etapa y hasta el final de la gestión llegar a 100 distritos, con la instalación de los Centros de Atención Integral. Ya inauguramos seis de los primeros 50 Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) previstos para todo el país en el año 2026: Capiatá, Encarnación, Villa Hayes, Cambyretá, San Juan Nepomuceno y Mariscal Estigarribia. Además, como una medida de expansión territorial, se implementan ya actualmente los bibliobuses, los cuales fueron adquiridos para los 17 departamentos del país y Asunción. Consisten en bibliotecas buses que trabajan la estimulación a través de la lectura, el juego, la expresión artística, la recreación y el acceso a los servicios del Estado a comunidades donde todavía no existen CAIPI, consolidando la universalidad en el acceso a los derechos. El eslogan es que si el niño no puede acudir a los servicios del Centro, los servicios del Centro deben acudir al niño.
–¿Cuál es el alcance planteado a futuro?
–Nuestra meta es consolidar una red nacional de 100 CAIPI, permitiendo que 280.000 niños y niñas reciban atención integral cerca de sus hogares y que cada departamento cuente con una respuesta concreta para la primera infancia. Pero el impacto principal no se mide solamente por las cantidades. Se mide por las oportunidades de desarrollo para los niños y sus familias y la calidad de los servicios. A la par de que se considere al CAIPI como un espacio seguro para niños y niñas, como una respuesta para que madres y padres puedan trabajar con la tranquilidad mientras que sus hijos están siendo estimulados, atendidos integralmente y protegidos. También es parte de un proceso en el que con la atención y estimulación oportuna los niños y niñas que llegarán a la educación formal con mejores herramientas para aprender y preparados para afrontar esa etapa. La evidencia es clara: lo que no hacemos durante los primeros 1.000 días de vida es muy difícil de recuperar después. Por eso decidimos invertir donde el impacto es mayor.
–¿Qué importancia tiene para las familias?
–Muchas madres y padres deben resignar oportunidades laborales porque no cuentan con un espacio seguro donde dejar a sus hijos durante la jornada. Con los CAIPI recuperan esa posibilidad, con la tranquilidad de que sus niños están siendo cuidados, estimulados y acompañados por profesionales. Eso significa más oportunidades para las familias, mayor autonomía económica, mejor calidad de vida y mejores oportunidades para los niños y niñas.
INVOLUCRAMIENTO FAMILIAR
–¿Qué trabajo planifican desarrollar con los padres?
–Los padres son protagonistas. El desarrollo infantil no termina cuando el niño sale del centro. Por eso buscamos que las familias sean parte activa de todo el proceso. Desarrollamos programas socioeducativos de formación para madres, padres y cuidadores sobre crianza, responsabilidad parental, estimulación en el hogar, nutrición, prevención de la violencia, fortalecimiento del vínculo familiar, primeros auxilios, entre otros. Además, mediante un trabajo conjunto con el Ministerio del Trabajo a través del SNPP, ofrecemos cursos de peluquería, panadería, emprendedurismo, administración financiera, primeros auxilios y otras capacitaciones según las necesidades de cada comunidad. Nuestro objetivo es que los centros no solo impulsen el desarrollo de los niños, sino que también generen más oportunidades para toda la familia y su comunidad, entendiendo que si la familia y su comunidad mejoran sus condiciones de vida, por consecuencia el niño mejorará en su calidad de vida.
–¿Cuál es el trabajo de coordinación interinstitucional que se necesitó hasta ahora para concretar los centros?
–Semillas del Futuro es uno de los programas con mayor articulación institucional del Gobierno del Paraguay. Decíamos que el niño y la niña como sujeto de desarrollo requiere de la atención y de los servicios de varias instituciones. Estos servicios son implementados bajo una mirada de intersectorialidad, integralidad y transversalidad. Pues se ve al niño y la niña como un todo y no en forma aislada. Trabajamos de manera coordinada con la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Ministerio de Educación y Ciencias, el Registro del Estado Civil, el SNPP, gobiernos locales como las gobernaciones y municipios, entre otras instituciones públicas. La fortaleza del programa está justamente en esa articulación. Cada institución aporta sus capacidades para que un niño y su familia puedan acceder, en un mismo lugar, a servicios fundamentales para su desarrollo y bienestar.
REDUCCIÓN DE RIESGOS
–¿Qué riesgos se reducen con la ejecución de este programa durante los primeros 1.000 días de vida?
–Los primeros 1.000 días de vida, desde la gestación hasta los dos años de edad, constituyen la etapa de mayor desarrollo del cerebro y de formación de las capacidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas que acompañarán a una persona durante toda su vida. Es en este período cuando se establecen las bases para el aprendizaje, la salud, la productividad y el bienestar futuro. La inversión en primera infancia durante esta etapa permite reducir significativamente riesgos como la desnutrición, el retraso en el crecimiento y en el desarrollo infantil, las enfermedades prevenibles, las dificultades de aprendizaje, la repitencia y exclusión escolar, los problemas de salud mental, la violencia, la exclusión social y la transmisión intergeneracional de la pobreza. Asimismo, disminuye la necesidad de intervenciones correctivas posteriores, que suelen ser más costosas y menos efectivas.
–¿Qué impacto tiene esta política más allá de lo individual y familiar?
–La evidencia científica y económica demuestra que las intervenciones integrales en salud, nutrición, educación inicial, cuidado sensible, protección y estimulación temprana generan los mayores retornos de toda la inversión pública. Durante los primeros años de vida el cerebro presenta la mayor capacidad para desarrollar conexiones neuronales, por lo que las experiencias positivas y los entornos protectores tienen un impacto decisivo en el desarrollo del capital humano. Esta inversión no solo beneficia a las niñas y los niños y a sus familias, sino que también impulsa el desarrollo económico y social del país. Una población que recibe una atención integral desde el inicio de la vida alcanza mejores niveles educativos, desarrolla mayores habilidades cognitivas y socioemocionales, presenta mejores condiciones de salud y accede a empleos de mayor productividad e ingresos. Como resultado, aumenta la competitividad del país, se fortalece el crecimiento económico sostenible y se incrementa la capacidad de innovación. Al mismo tiempo, la inversión temprana reduce el gasto público futuro en atención sanitaria, educación remedial, asistencia social, seguridad y sistema de justicia, al prevenir situaciones de vulnerabilidad que, de no abordarse oportunamente, generan altos costos para el Estado. En definitiva, invertir en los primeros 1.000 días no constituye un gasto, sino una estrategia de desarrollo nacional. Es una política pública que fortalece el capital humano, promueve la equidad de oportunidades desde el nacimiento, rompe los ciclos de pobreza y sienta las bases para un país más próspero, productivo e inclusivo para las generaciones presentes y futuras.
RESUMEN DE INVERSIÓN
Infraestructura de 50 CAIPI G. 190.000.000.000
Equipamiento de 50 CAIPI G. 35.000.000.000
Presupuesto anual de 50 CAIPI: G. 50.000.000.000
Bibliobús 18 bibliobuses: G. 18.658.003.968
Total de inversión: G. 293.658.003.968
USD 48.140.657
SEMILLAS DEL FUTURO
EN CIFRAS
50 CAIPI previstos en todo el país
17 departamentos y Asunción
6 CAIPI ya inaugurados
120 niños de capacidad aproximada por centro
18 Bibliobuses
EN PROFESIONALES
Educadores, psicopedagogos, personal de primera infancia, choferes de bibliobuses y equipos de apoyo
EN PRESTACIONES
Estimulación temprana
Ludoteca
Salas por edades
Alimentación
Seguimiento nutricional
Acompañamiento psicosocial
Promoción de la lectura
Orientación de padres, madres y cuidadores
Sala de lactancia
Consultorios
Salón de usos múltiples
Registro del Estado Civil
Jornadas de atención con el Ministerio de Salud
Cursos del SNPP para las familias
Espacios para orientación familiar
EN METODOLOGÍA
Reggio Emilia
Montessori
Pikler
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El Gobierno presenta 18 bibliobuses del programa “Semillas del Futuro” para cubrir el país
El gobierno del mandatario Santiago Peña realizó este martes la presentación de 18 bibliobuses que tendrán como finalidad llevar servicios de aprendizaje, lectura, juegos y estimulación temprana a niños de comunidades urbanas y rurales a nivel nacional. La iniciativa forma parte del Programa Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia “Semillas del Futuro”.
El proyecto es impulsado con apoyo de la entidad binacional Itaipú. “Queremos ayudar e impactar en esos primeros años de vida y hacerlo de una manera que pueda llegar a todos, indistintamente de dónde hayan nacido”, dijo Peña.
Señaló que la descentralización forma parte de los ejes de las políticas públicas impulsadas por su gobierno y garantizó que la meta es que los servicios del Estado lleguen a todos los departamentos del país. “Hay una decisión política que tomamos con Pedro Alliana para que la descentralización deje de estar solamente en la Constitución Nacional y se refleje en el día a día de la gente”, indicó.
El mandatario acotó: “Este año todavía tenemos muchas entregas e inauguraciones; lo mismo va a ocurrir en el 2027. Necesitamos de todos, necesitamos seguir sumando. El lugar donde nace un niño no debe determinar sus oportunidades. Invertir en la primera infancia es nuestra decisión más transformadora. El Paraguay gigante que estamos construyendo empieza en nuestros niños".
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Mientras que la primera dama, Leticia Ocampos, manifestó que el proyecto surgió tras la experiencia de los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi), al identificar la necesidad de llegar a comunidades alejadas que no cuentan con estos espacios.
“Entendimos que no todos los niños viven cerca de un centro integral y que hay comunidades a las que todavía tenemos que llegar; es por eso que nació esta idea: cada uno de ellos llevará historias, juegos y aprendizajes para compartir”, comentó.
Señaló que “desde el principio de esta gestión prometimos que íbamos a poner a la primera infancia en el centro absoluto de nuestras prioridades; hoy estamos viendo los resultados”.
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Paraguay da paso clave con primer centro integral infantil
La próxima inauguración del primer CAIPI, en una nueva etapa en la política pública de atención a la primera infancia, con la proyección de replicar este modelo en distintos puntos del país es uno de los puntos más destacados durante la sesión de la Comisión Nacional de Primera Infancia (CONPI).
La primera Dama Leticia Ocampos resaltó que este espacio “refleja el compromiso real y sostenido de nuestro país con el desarrollo integral de nuestros niños y niñas”, recordando además que, hace casi un año, se estableció por decreto el 31 de marzo como el “Día Nacional de la Primera Infancia”, marcando un hito en la agenda social.
“El Paraguay se encuentra a un día de inaugurar el primer Centro de Atención Integral a la Primera Infancia en Capiatá, el primero de los 50 proyectados para este año”, destacó la primera Dama.
Agregó que es un trabajo articulado entre instituciones como clave para alcanzar estos resultados. “Este avance es posible gracias al trabajo coordinado, al diálogo constante y a la convicción compartida de que la primera infancia debe ser una prioridad nacional”, expresó.
Desde el Ministerio de Justicia destacaron que acompañan este proceso convencidos de que invertir en la primera infancia significa construir las bases de una sociedad más justa, inclusiva y con mayores oportunidades para todos.
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Trabajo coordinado
El ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez, destacó el trabajo coordinado de las instituciones y el valor del equipo técnico involucrado en la implementación de las políticas públicas, “contamos con técnicos y profesionales muy valiosos que dedican su tiempo con amor y compromiso para avanzar en la misión de la Comisión Nacional de Primera Infancia”, expresó.
Asimismo, recordó que la CONPI cumple su primer año de creación en coincidencia con el Día Nacional de la Primera Infancia, señalando que esta fecha también marca la puesta en marcha de una política clave: “por decreto se crea el Programa Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia ‘Semillas del Futuro’”.
El ministro resaltó que la estrategia abarca el desarrollo infantil desde etapas tempranas: “desde la concepción hasta los 8 años, con especial énfasis en los primeros 1.000 días de vida, fundamentales para todo ser humano”.
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Sesión
Con el objetivo de coordinar y fortalecer las políticas públicas dirigidas a la niñez, la primera dama de la Nación, Leticia Ocampos encabezó la sesión de la Comisión Nacional de Primera Infancia (CONPI).
Participaron de la sesión el viceministro de Justicia, Rafael Caballero, en representación del Ministerio de Justicia y del ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez,
En la sesión del CONPI, que se realizó en Mburuvicha Roga, se registraron avances significativos en la implementación del programa “Semillas del Futuro”, una iniciativa que busca garantizar mejores condiciones de desarrollo desde los primeros años de vida.
Durante el encuentro se presentaron los lineamientos generales del Modelo de Gestión, se aprobó el Manual de Gestión de los Centros de Atención a la Primera Infancia (CAIPI) y se concretó el traspaso de la coordinación del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia al Ministerio de Educación y Ciencias.