La Cámara de Senadores aprobó por unanimidad un proyecto de declaración de enérgico repudio a los polémicos dichos de Luiz Inácio Lula da Silva y, en un acto de alto simbolismo patriótico, declaró igualmente inalienable el Cañón Cristiano, blindando legalmente la reliquia militar para exigir de forma definitiva al Brasil su restitución.
En efecto, la Cámara Alta otorgó media sanción al proyecto de ley que instituye cada 12 de agosto como Día Nacional de Conmemoración del Genocidio del Río de la Plata.
Este proyecto será remitido a la Cámara de Diputados para su estudio.
Durante la sesión extraordinaria presidida por el vicepresidente primero de la Cámara de Senadores, senador Ramón Retamozo, se presentó como primer punto sobre tablas la iniciativa legislativa planteada por los senadores Colym Soroka, Carlos Núñez y Celeste Amarilla. La misma, establece mecanismos de diplomacia histórica, memoria integral y difusión internacional.
Durante el debate, el senador Colym Soroka sostuvo que las recientes expresiones del presidente brasileño Lula da Silva, constituyen una tergiversación de los hechos históricos al presentar al Paraguay como un país agresor durante la Guerra de la Triple Alianza.
“Al Paraguay no se le cambia la historia ni se le pisotea la memoria. Quien no conoce su historia está condenado a repetir los mismos errores. Este proyecto se basa en hechos reales y responde con altura moral, reafirmando la dignidad de la Nación paraguaya”, expresó el legislador.
Declaración institucional
En ese contexto, los senadores impulsaron tanto una iniciativa legislativa orientada a fortalecer la memoria histórica como una declaración institucional que reafirma la verdad histórica y la vocación de paz de la República del Paraguay.
Posteriormente, a propuesta del senador Eduardo Nakayama, el pleno aprobó, con modificaciones, el proyecto de Declaración “Por la cual la Honorable Cámara de Senadores rechaza categóricamente las expresiones del presidente de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, relativas a la Guerra de la Triple Alianza, reafirma la verdad histórica y la vocación de paz de la República del Paraguay”.
La modificación del acápite fue propuesta por el senador Natalicio Chase, líder de la bancada de Honor Colorado. Asimismo, en el artículo primero, de la declaración se rechaza las manifestaciones del mandatario brasileño por considerar que distorsionan los hechos históricos relativos al origen y desarrollo de la contienda.
Además señala la omisión, entre otros aspectos, sobre la invasión del Imperio del Brasil al Uruguay, el desconocimiento de la nota paraguaya del 30 de agosto de 1864 y los reiterados intentos de mediación impulsados por el Gobierno paraguayo.
Durante el estudio de la iniciativa, el senador Nakayama sostuvo que guardar silencio ante esas expresiones implicaría convertirse en cómplice de una distorsión de la historia regional. Añadió que la Guerra de la Triple Alianza afectó profundamente a los cuatro países involucrados y que las declaraciones del presidente brasileño menoscaban esa memoria histórica.

