Un video difundido este lunes muestra la presunta vigilancia que montaron supuestos miembros el grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) a la Subcomisaría 10.ª de la colonia Ybyrarobaná, en el departamento de Canindeyú, aparentemente poco antes del ataque armado registrado el 3 de mayo del 2025.
“Lo que hizo el EPP en ese momento fue una vigilancia sobre la comisaría, se encontraron varios elementos que después, dentro del proceso analítico pudimos determinar que eran ellos”, confirmó el comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional, en conversación con la 1020 AM, sobre el audiovisual encontrado en el dispositivo digital dejado en el lugar del ataque.
“Se ve en las imágenes que desde una distancia importante, ellos tenían vigilada la comisaría, ven el movimiento de la patrullera, ven la comisaría, ven la bandera que estaba allí”, agregó acerca del clip en que aparecen dos mujeres camufladas, que utilizan la mira telescópica de un arma y un telescopio, desde una zona elevada del monte, entre las copas de los árboles.
Podés leer: Experto sugiere al Gobierno crear comisión de crisis para evitar un colapso energético
El comisario Cardozo, explicó que “esos videos están analizados, fueron analizados los metadatos y eso se informó en el Ministerio Público, creemos que esas imágenes son del 3 de mayo del 2025, que podemos confirmar que fue la comisaria de Ybyrarovana’i”.
Detalló además que se puede observar en ese video a “personas de sexo femenino que son las que estaban realizando la vigilancia con elementos ópticos especiales”, e indicó que se trata de una “marca registrada”, por lo que se llegó a la conclusión que “el EPP nunca hace nada al azar, ninguna de las acciones que el EPP realiza lo realiza al azar. No era una cuestión improvisada, todo tiene una planificación y eso es lo que le diferencia al EPP de cualquier otro grupo criminal”.
Durante este ataque, la subcomisaría recibió aproximadamente 35 impactos de proyectil, además, fueron encontrados panfletos alusivos al grupo criminal. La pericia de una vainilla determinó que una de las armas se volvió a utilizar en el ataque del pasado 21 de julio contra el Puesto Policial n.º 4 de la colonia Naranjito, también en el distrito de Ybyrarobaná, que resultó en el crimen de dos policías y un civil. Los investigadores hallaron allí una cámara que contenía varias imágenes, entre ellas el video asociado al ataque del 2025.
Dejanos tu comentario
Vuelcos sobre la Ruta PY 06 dejan dos adultos y tres menores afectados
Un accidente de tránsito en llamativas circunstancias se registró este domingo en la localidad de Tomás Romero Pereira. Un automóvil volcó aparatosamente sobre la Ruta PY06, dejando a un hombre herido y a tres menores afectados.
El percance ocurrió a la altura de la Colonia 8 de Diciembre del distrito de dicho distrito, arrojando como saldo a un adulto herido y tres menores de edad involucrados, según el informe policial.
Dos equipos de Bomberos Amarillos y Azules acudieron al sitio tras ser alertados y, al llegar, hallaron un vehículo volcado y a cuatro personas afectadas.
Entre los accidentados se encontraba un hombre identificado como Mario Armoa (48), quien se encontraba tendido sobre la capa asfáltica.
Junto al hombre estaban tres menores, dos de ellos hijos del hombre y el tercero, un sobrino, según refirió a los intervinientes.
Los bomberos brindaron asistencia a Armoa y luego lo trasladaron hasta el Hospital Distrital, donde quedó bajo observación. Los menores también fueron socorridos.
El hombre refirió a los intervinientes que en el vehículo supuestamente también viajaban otras dos personas, el conductor y el acompañante. Sin embargo, al llegar los uniformados, dichas personas no se hallaban y tampoco pudieron ser localizadas.
El hecho fue comunicado al Ministerio Público. Las autoridades investigan las circunstancias que provocaron el accidente para establecer responsabilidades.
Mujer accidentada en Naranjito
Otro vuelco se produjo en la zona de Naranjito e involucró a una mujer, quien quedó atrapada dentro del vehículo, siendo rescatada por bomberos. Sufrió graves lesiones y fue trasladado al Hospital Distrital de María Auxiliadora.
La víctima fue identificada como Adriana Capitanio Lunkes, quien se encontraba al mando de un automóvil Toyota Vitz cuando, por circunstancias que se investigan, perdió el control de su rodado, salió de la calzada y terminó volcando en un barranco, según reporte de la Comisaría 95 de Naranjito.
Leé más: Prevén días calurosos para la última semana de julio y una máxima de hasta 37°C
Dejanos tu comentario
Colonia Naranjito
- Víctor Pavón (*)
Lo ocurrido días atrás en el Puesto Policial de la Colonia Naranjito, departamento de Canindeyú, que costó la vida a dos suboficiales de la Policía y a un civil además de la quema de la comisaría, no fue un hecho aislado e impredecible.
Hace tiempo que los propietarios de la empresa Agro Ganadera Pindó SA venían advirtiendo de esta situación porque conocen sobre la violencia de los llamados “sin tierras” en la zona que, incluso, exigieron en su momento la expropiación de la hacienda en complicidad con políticos.
La propiedad de este establecimiento agropecuario fue invadida en el año 2012. Se destruyeron inversiones, puestos de trabajo, se depredaron más de dos mil hectáreas de bosques nativos dejando a cientos de familias campesinas dependientes del miedo y la extorsión financiados desde el narcotráfico, el rollo tráfico y otros crímenes.
El objetivo es el mismo de siempre. El delirio de la izquierda radical consiste en promover el miedo para que los invasores y criminales sean los que decidan quién y qué se llevará a cabo en ese territorio del país. Hoy, la otrora próspera Estancia Pindó es una “zona liberada”, la misma que se pretende en colonia Naranjito.
El reciente ataque planificado dejó en evidencia un ajusticiamiento, la eliminación de una persona por un grupo armado, con un disparo de ejecución con un tiro en la boca a una de las víctimas, según reporta el informe forense.
Los criminales van extendiendo su zona de influencia. Apelan al método que mejor saben poner en práctica, el miedo y la extorsión. Esto quiere decir dejar en “paz” a los propietarios previa suma de dinero a los criminales, donde nadie sabe cuánto se paga, cómo se paga y a quiénes llega el dinero de la extorsión. Si se acepta la existencia del Estado la misma se encuentra en la provisión del servicio de seguridad. El uso de la fuerza contra los que hacen daño a sus prójimos no debe ser tibia. Caso contrario, caen las inversiones, la producción y el empleo; triunfa el crimen y muere gente inocente.
La respuesta debe ser una y solo más que una: encontrar a los criminales y no llevar a cabo ninguna medida “social” que termina protegiéndolos bajo el manto de la impunidad. No cabe la pasividad. Es preciso dejar un antecedente lo suficientemente disuasivo e implacable para que nunca más se vuelvan a repetir estos hechos.
(*) Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES). Miembro del Foro de Madrid. Miembro del Consejo Internacional de la Fundación Faro. Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado”: “Cartas sobre el liberalismo”; “La acreditación universitaria en Paraguay, sus defectos y virtudes” y otros como el recientemente publicado “Ensayos sobre la Libertad y la República”.
Dejanos tu comentario
IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.
Dejanos tu comentario
“Que no quede impune, que no vaya al oparei”, piden familiares de policía fallecido en Naranjito
Habló este sábado la viuda del suboficial mayor Atilio Martínez, de Pastoreo (Caaguazú), uno de los policías asesinados en Naranjito. Pidió justicia y que su muerte “no quede impune, que no vaya al oparei”, expresó en declaraciones a Telefuturo.
Doña Alice recordó a su pareja como un “papá guasu” para toda su familia. Además, destacó su carácter firme y su sentido de responsabilidad con su trabajo en las fuerzas policiales.
“Él era el papá guasu de sus hermanos porque su papá y su mamá ya fallecieron. Él nunca decía no, siempre estaba para todos nosotros, para su familia, para sus amigos. Era una persona excelente. Tenía carácter, con él era sí o no, negro o blanco”, relató.
El uniformado deja dos hijos huérfanos. “Tenemos un hijo de 6 años. Tiene otro hijo de 14 años con su expareja. Teníamos planes de tener más, quería una hija para hacerle bailar el vals decía. Nos estábamos preparando para eso”, contó la mujer.
Lamentó el difícil momento que les toca afrontar por culpa de una banda de criminales. “Es muy duro lo que nos está pasando. No le deseo a ninguna familia de la institución policial que pase por el dolor tan grande que estamos pasando”, señaló.
Te puede interesar: Cámara de Apelación ratificó suspensión de fusión entre bancos Atlas y Familiar
Agradeció a todas las personas que se acercaron a darles su acompañamiento. “Agradecimiento infinito a sus camaradas, jefes, amigos, vecinos, porque se ve que se le quería mucho”, remarcó.
Destacó el profundo respeto que tenía por su profesión. “Él nunca habló de su trabajo, supo diferenciar su trabajo de su familia. Y pedimos justicia, que no quede impune”, recalcó.
Altos mandos no se comunicaron
La hermana del uniformado fallecido hizo el mismo pedido. “Como familia solamente pedimos justicia”, expresó Epifania Martínez.
Asimismo, puso énfasis en el apoyo de sus camaradas y jefes así como de amigos y vecinos, pero lamentó la ausencia de comunicación de las altos mandos de la Policía Nacional. “Hasta el momento, no recibimos ni una llamada del comandante ni de ninguna autoridad”, afirmó.
Micaela, cuñada (hermana de la viuda) del uniformado, hizo un llamado especial para los investigadores. “Lo que pasó nos dejó destrozados como familia. Solo pedimos justicia, que se aclare el hecho, que no quede en vano todo esto y que su esfuerzo, su sacrificio no sea en vano”, sentenció.
Leé más: Reportan presunto feminicidio en Guarambaré: niña de 8 años halló los cuerpos de sus padres