El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó este miércoles la ceremonia de imposición de presillas, entrega de bastón de mando y condecoración al comisario general César Silguero Lobos, comandante de la Policía Nacional. El mandatario destacó que el jefe policial asume la comandancia de la fuerza de seguridad interna en un momento clave, con exigencia de la ciudadanía y objetivos claros del Gobierno.
“Al imponer las presillas y entregar el bastón de mando al nuevo comisario general comandante, el Gobierno de la República y la ciudadanía le entregamos la custodia de la paz pública, la protección de los derechos de cada habitante de nuestro suelo y la sagrada misión de honrar el uniforme institucional. Este bastón conlleva un peso que debe tomarse con responsabilidad y a la vez con mucha valentía”, indicó el jefe de Estado durante el acto.
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El presidente Peña recalcó al comandante de las fuerzas policiales que la ciudadanía exige respuestas en la seguridad y una institución transparente. “Asume usted el liderazgo de la Policía Nacional en un momento clave de la historia de nuestro país, la ciudadanía legítimamente nos exige resultados, nos exige calles seguras, nos exige instituciones trasparentes y una policía que sea el escudo del ciudadano honesto y azote implacable del criminal”, apuntó.
Peña expuso que el comandante de la Policía Nacional debe trabajar sobre tres pilares fundamentales, el primero: “La firme y absoluta determinación de luchar contra el crimen, en cualquiera de sus formas, desde el delito urbano que afecta el día a día de nuestras familias hasta el crimen organizado transnacional que pretende desafiar al Estado mismo”, agregando que “el Paraguay no habrá tregua ni zona de exclusión para quienes pretendan vivir al margen de la ley, el estado de derecho prevalecerá en todas sus formas sin ninguna excepción”.
En segundo punto citó: la “transparencia y depuración institucional, la confianza de la gente se gana día a día con integridad, el Paraguay gigante se construye desde la ejemplaridad de quienes juraron salvaguardar los derechos de sus compatriotas, ser policía, es una vocación de honor y quien no lo entienda así no tiene lugar en esta institución, debemos ser inflexibles con aquellos pocos que olvidaron su juramento y manchan el uniforme”.
Ya como tercer punto, el mandatario habló de la modernización y el bienestar policial. “Así como exigimos, también nos comprometemos, como presidente de esta nación seguiré impulsando la mejora del sistema de trabajo, el equipamiento tecnológico, el entrenamiento táctico y la dignificación del policía y de su familia”, remarcó.
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