- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
El Instituto de Previsión Social (IPS) sigue afrontando una complicada situación, derivada de debilidades estructurales que ya datan de varios años atrás.
Si bien es cierto se han venido “heredando” administraciones financieras desprolijas, es necesario “dar vuelta la hoja” y abocarse de lleno a una reingeniería global que permitan encaminar su gestión económica-financiera-patrimonial por un sendero mucho mejor, viable y transparente, acorde a lo que la Administración de Empresas moderna exige de nuestras instituciones.
No es fácil derribar esquemas de trabajos desprolijos sin un norte definido, pero no cabe otra alternativa más que trabajar profesionalmente y con pragmatismo, diferenciando muy bien lo urgente de lo importante.
El Consejo de Administración, como máxima autoridad institucional, tiene la potestad que le otorga su carta orgánica de actuar en forma proactiva y sin vueltas ante situaciones anómalas que ameriten realizar los cambios necesarios, pues no resulta razonable mantener dentro de su estructura organizacional a capital humano que no muestre el profesionalismo, capacidad y visión de futuro.
Uno de los aspectos que amerit la atención y preocupación de sus directivos se refiere a la superpoblación de funcionarios, que erogan mes a mes millonarios montos en sueldos y otros beneficios, imponiéndose la racionalización de recursos que debe abarcar a todo el espectro de la estructura organizacional de la entidad.
La última promulgación de reformas dentro de su carta orgánica le ha permitido a la entidad un mayor margen de maniobrabilidad para diversificar su “abanico” de oferta de productos y servicios, perentorio y muy necesario.
Deben llevar adelante una reingeniería que les permita mantener niveles de liquidez estables para hacer frente en tiempo y forma a los gastos operativos e inversiones de capital, orientados a satisfacer las necesidades de sus beneficiarios, principalmente en lo que atañe a la cobertura de salud, constituida en una de sus principales áreas críticas de riesgos a la fecha.
Enfocarse a arbitrar todos los medios y recursos disponibles para ir “saliendo” de la cantidad de inmuebles improductivos, con cuyo producido podrán realizar nuevas inversiones que les vayan generando ingresos pasivos adicionales que los precisan para fortalecer a su flujo de fondos.
Técnica y profesionalmente sería bueno que al frente del IPS esté un economista o un administrador, dado que el mayor porcentaje de sus problemas giran en torno a lo económico-financiero-patrimonial y logístico.
Dentro del área de salud deben seguir contando con un profesional médico con experiencia y trayectoria comprobada, calificado para poder gerenciar, planificar, coordinar y controlar la buena marcha del manejo sanitario a nivel país.
Debemos profesionalizar de una vez por todas a nuestra administración pública si pretendemos salir adelante, pues de lo contrario seguiremos eternamente rezagados.
La atención de la cobertura de salud de todos sus hospitales deberá seguir estando a cargo de profesionales médicos calificados, pues forma parte de la división del trabajo y de la consecución de resultados en función al know how y expertise de cada uno, con lo cual trabajando en equipo las chances de lograr mejores resultados se acrecentarían.
Su objetivo primario deberá concentrarse en darle la mayor solidez, confiabilidad y seriedad al manejo de los recursos financieros, que les reditúen buenos rendimientos orientados al fortalecimiento de los fondos de jubilación y salud, generando un flujo de fondos capaz de hacer frente en tiempo y forma a las necesidades operativas y no operativas que se van presentando.
Siguen buscando alternativas de solución en varios frentes, lo cual es bueno. pero lo objetable es que hasta ahora no hayan podido encontrar una solución tangible y sostenible en el tiempo, estructurando fuentes de repago a su endeudamiento con las industrias farmacéuticas, proveedores de medicamentos e insumos, constituidas en un eje estratégico primario para que el IPS pueda seguir funcionando y dando respuestas integrales a sus asegurados las que hasta hoy día siguen ausentes lamentablemente.