“Nuestra visión como gobierno es que este acuerdo tendrá un impacto mayor a lo que fue Itaipú en su momento", manifestó el titular del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), Gustavo Villate, en torno a la iniciativa de convertir al Paraguay en un centro regional de desarrollo tecnológico vinculado a la inteligencia artificial y la infraestructura digital.
“Esa es la visión que tenemos nosotros y la que tenemos que instalar en la ciudadanía, porque esto no funcionará si no tenemos su respaldo. Este es un proyecto que debe ser empujado entre todos. Decimos que esto será mayor a lo que fue Itaipú porque en este caso en particular, el impacto que está teniendo la inteligencia artificial a nivel mundial en todas las áreas, en todos los trabajos es demasiado grande", afirmó durante el programa “Fuego cruzado” de canal GEN/Nación Media.
El alto funcionario de Estado acotó: “Es ahí donde nosotros tenemos que ver si como Paraguay vamos a ser consumidores de eso (inteligencia artificial) o vamos a ser productores y hacedores. Como país tenemos la posibilidad de no ser simplemente consumidores, sino ser hacedores".
El proyecto que será ejecutado mediante una alianza con Taiwán apunta a la creación de una entidad que será financiada en partes iguales por ambos países y será la única en el mundo que cuente con la participación de una hidroeléctrica.
“Yo creo que hoy no dimensionamos todavía el impacto que va a tener este acuerdo y que probablemente no se vea hasta que en los próximos gobiernos se concrete la fase 2 y 3. Esto no solo tendrá un impacto económico, en términos de negocios o en la geopolítica, sino que generará un impacto real en la vida de los ciudadanos”, remarcó Villate.
El desarrollo del centro de inteligencia artificial se estructurará en tres fases escalonadas y tendrá como finalidad posicionar al país como destino en lo que se refiere a inversiones tecnológicas de alto valor agregado, mediante las ventajas competitivas en materia energética, estabilidad macroeconómica y apertura internacional, dando un paso clave a una economía basada en tecnología, procesamiento de datos e innovación avanzada.
En la primera fase se instalará un centro de datos de 10 megavatios mientras que en la segunda fase se apunta a un enfoque regional con una capacidad de 100 megavatios. En la tercera fase se proyecta alcanzar una capacidad operativa de 1.000 megavatios.
“Económicamente no hay forma de decir que este proyecto no se debe hacer. La pregunta acá es, ¿vamos nosotros realmente a potenciar el país, nuestras industrias, el empleo y el producto interno bruto? Ese es el desafío que tenemos y la apuesta va por ahí“. .