El ministro de Asuntos Exteriores de la República de China (Taiwán), Lin Chia-lung, dedicó un posteo especial a la reciente visita del mandatario paraguayo Santiago Peña, destacando “su sinceridad en cada ocasión”, tras compartir una agenda más distendida el pasado 9 de mayo, en que incluso prepararon pasteles de piña. Este tercer viaje a la nación asiática concluyó con una valija llena de nuevos acuerdos y proyectos de cooperación.
El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, acompañó a Peña en su visita a Tainan, la ciudad más antigua de la isla de Taiwán, con más de 200 años de historia. La primera parada fue el Parque Científico del Sur de Taiwán y el Centro Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NCHC, por sus siglas en inglés), para conocer el desarrollo tecnológico, que se extenderá a Paraguay mediante un acuerdo sobre inteligencia artificial.
Lin comentó en redes sociales que el presidente Lai organizó una cena para Peña en el renombrado restaurante Ah-Xia de Tainan, donde disfrutaron de auténtica cocina taiwanesa. “Lo que resultó verdaderamente conmovedor fue la hospitalidad de los dueños. Para dar la bienvenida a los distinguidos invitados, toda la familia preparó una variedad de platos clásicos taiwaneses, e incluso, durante el ajetreado Día de la Madre, dedicaron una planta entera al presidente Peña y su comitiva. Esta cálida hospitalidad es uno de los aspectos más hermosos de Taiwán”.
“Durante la comida, el presidente Peña utilizó con destreza los palillos, demostrando su sinceridad al adaptarse a las costumbres locales. Al salir del restaurante, estrechó la mano de los habitantes de Tainan uno por uno, demostrando su genuina amabilidad y cercanía”, agregó el canciller taiwanés. “Lo que más me impresionó fue el itinerario cultural de la tarde”.
Museo Chimei
La siguiente parada fue el Museo Chimei, donde nada menos que la esposa del canciller, Liao Wan-ju, fue subdirectora y jugaba de local, siendo sobrina del empresario taiwanés y fundador de Chi Mei Corporation, Shi Wen-long. “Bajo la guía de Wan-ju, (Peña) escuchó atentamente sobre la colección de arte del museo, la colección de violines y su filosofía fundacional, formulando preguntas con entusiasmo”, describió Lin.
“Tenía especial curiosidad por saber por qué el señor Shi Wen-long estaba dispuesto a invertir tantos recursos en la construcción del museo y el hospital, y por qué prestaba generosamente sus violines a jóvenes músicos para que pudieran perseguir sus sueños. Aunque la visita fue breve, la interacción fue cálida y amena”, remarcó el diplomático.
Felicidad Gastronómica
“Finalmente, visitamos la Fábrica de la Felicidad Gastronómica de Chimei, donde todos se pusieron gorros de chef y prepararon pasteles de piña juntos. Entonces me di cuenta de que hacer pasteles de piña es similar a hacer empanadillas: hay que envolver cuidadosamente el relleno dentro de la masa y luego presionarlo lentamente en el molde”, mencionó Lin.
“El presidente Peña demostró una eficiencia sorprendente, preparando rápidamente varios obsequios y mostrándolos con entusiasmo a todos. Estoy seguro de que su viaje a Tainan le ha granjeado muchos más admiradores en Taiwán”, aseguró, tras referir esta visita al centro de turismo industrial y fábrica temática de Tainan, que forma parte de la Corporación Chi Mei.
“En los últimos días, he acompañado al presidente Peña a diversos eventos y he percibido su sinceridad en cada ocasión. Si bien Taiwán y Paraguay están geográficamente distantes, poco a poco están acortando la distancia a través de la tecnología, la gastronomía y la cultura; este es el aspecto más cálido de la diplomacia”, concluyó el ministro Lin, incluyendo varias imágenes de las experiencias compartidas en dicha jornada.