El Departamento de Estado de EE. UU. se pronunció tras la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Bolivia y destacó la cooperación internacional que permitió su detención.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de X, señaló que la captura del líder criminal marca el fin de un período de violencia vinculado a su organización y subrayó el trabajo conjunto entre autoridades de Estados Unidos y Bolivia.
“El reinado de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado”, señaló el mensaje oficial, que además agradece el liderazgo del presidente boliviano Rodrigo Paz y resalta la colaboración entre las fuerzas de seguridad de ambos países.
El Departamento de Estado afirmó que, gracias a esa cooperación, “el notorio narcotraficante Marset enfrentará a la justicia”, y vinculó el operativo con la estrategia regional denominada “Escudo de las Américas”, iniciativa orientada a fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Según el gobierno estadounidense, este tipo de acciones coordinadas buscan hacer que la región sea “más segura y fuerte”, mediante el trabajo conjunto entre agencias policiales y judiciales del continente.
La captura de Marset representa un golpe relevante contra las redes de narcotráfico que operan en el Cono Sur. El uruguayo es señalado por autoridades de varios países como líder de una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína y al lavado de dinero, con operaciones que habrían conectado Bolivia, Paraguay y Europa.
Además, Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 2 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena, dentro del programa de recompensas contra el crimen organizado transnacional del Departamento de Estado.
La detención se produjo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, luego de más de tres años en los que el narcotraficante permaneció prófugo y era considerado uno de los criminales más buscados por agencias internacionales como la DEA.

