El viceministro de Economía, Felipe González Soley, manifestó que se vuelve "demasiado indispensable" el establecimiento de una edad mínima para acceder a la jubilación dentro de la propuesta de reforma de la Caja Fiscal, que algunos sectores de trabajadores públicos, principalmente de docentes, se oponen.
“Nosotros necesitamos mirar el conjunto y pensar en cómo se están jubilando en las otras cajas que tenemos, dentro del sector privado especialmente, para que justamente se dé una mayor condición de equidad en las condiciones de jubilación y para eso es demasiado indispensable poder exigir también una edad mínima, de la misma manera que el Instituto de Previsión Social (IPS) lo exige para que se pueda jubilar un trabajador del sector privado”, indicó al programa “Cara o Cruz” de Unicanal.
Actualmente, los únicos sectores que no requieren una edad mínima para jubilarse son los docentes, policías y militares, distribuidos en el Magisterio Nacional, Universitarios y Fuerzas Públicas. En la contrapropuesta presentada al Ejecutivo y el Congreso Nacional, las 23 organizaciones docentes propusieron acceder al beneficio de la jubilación con un mínimo de 25 años de aporte y una tasa de sustitución de 80 %, o 35 años de aporte, con el 100 % de tasa de sustitución.
“Cualquier ajuste que se quiere hacer en términos de edad mínima que es justamente la cuestión crucial para poder asegurar que la reforma tenga un impacto en la sostenibilidad de la Caja Fiscal y que no tenga un impacto muy importante en el presupuesto, tiene que ir con un ajuste en la tasa de sustitución”, comentó González Soley.
El alto funcionario de Estado acotó: “Si no se considera el ajuste global o el impacto global que tendrían los cambios en todos los parámetros, no podemos hablar si estaremos frente a una reforma que tenga el impacto que estamos esperando”.
El planteamiento de docentes
La remuneración base para la jubilación ordinaria, de acuerdo al planteamiento de los docentes, sería el promedio de los últimos cinco años, a menos que en dicho periodo se hayan registrado incrementos de turnos y horas cátedra, en cuyo caso la base sería el promedio de los últimos 10 años.
Igualmente, plantean una jubilación extraordinaria con una antigüedad de entre 10 y 24 años de servicio, exclusivamente para los maestros que se encuentren física o intelectualmente incapacitados. La tasa de sustitución sería del 40 % de la remuneración base a los 10 años y con un incremento del 2,5 % progresivo hasta llegar a los 24 años con el 75 % de tasa de sustitución.
Los diferentes gremios docentes ratificaron el requerimiento de un aporte estatal del 14 % de manera gradual, que iniciaría con un 7 % en el primer año, sumando el 7 % restante en el segundo periodo. A la par, el sector propone mantener en un 16 % el aporte de los trabajadores.

