El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, impulsa un proyecto de ley que busca crear un ente regulador del sector energético.
Explicó que el alcance de la iniciativa y dijo que la necesidad es imperiosa por varios motivos.
“Lo principal que nos impulsa para llevar esto es generar a partir del gasoducto bioceánico, que requiere de la implantación de estos ductos que requieren de nuevas leyes”, señaló al canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
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Se precisa de un ente regulador que pueda dirimir los conflictos que puedan existir entre quienes instalan ese gasoducto y las condiciones técnicas dentro de las cuales se deben instalar.
“Entonces, esto nos llevó a que nosotros estemos en un proceso de reconversión de toda la ley de hidrocarburos. Eso lo venimos trabajando desde hace un buen tiempo y está financiado con la CAF como para poder generar una nueva ley de hidrocarburos y con su respectiva creación de ente regulatorio”, subrayó.
Dijo que se quiere dar tranquilidad a quienes inviertan en ese ducto.
“Y por otro lado, está el sector eléctrico, que genera una última ley que todos conocemos que se llama fomento de energías renovables en donde un espectro diferente y nuevo a lo que nosotros estamos acostumbrados. A partir de esta ley se abre la posibilidad de una compra de energía por parte de la Ande”, puntualizó.
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Paraguay necesita un marco legal que incentive inversión energética, advierte analista
El analista económico Víctor Pavón advirtió que el conflicto en Medio Oriente y la volatilidad del mercado petrolero deben servir como una señal de alerta para Paraguay, no solo por el posible aumento de los combustibles, sino por la necesidad de revisar el marco regulatorio que rige el sector energético en el país.
Según explicó a la 1000 AM, Paraguay es un país altamente dependiente del abastecimiento externo de petróleo y gas, por lo que cualquier escenario de incertidumbre internacional termina impactando en la economía local. Cuando surgen tensiones en regiones estratégicas para la producción energética, los precios del petróleo tienden a subir, lo que inevitablemente repercute en los costos de los combustibles en el mercado paraguayo.
Sin embargo, Pavón sostuvo que más allá del impacto coyuntural de los conflictos internacionales, el problema de fondo está en la falta de un sistema legislativo y regulatorio que incentive la inversión en el sector energético.
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A su criterio, Paraguay necesita generar condiciones claras para que el capital privado pueda desarrollar proyectos vinculados al petróleo, gas, minerales y a la generación y distribución de energía.
Regulaciones
El experto señaló que actualmente existen trabas institucionales y regulatorias que dificultan la inversión en estas áreas. Según indicó, los procesos legislativos y administrativos pueden demorar años, lo que desincentiva a empresas interesadas en explorar recursos energéticos o desarrollar infraestructura en el país.
También mencionó que el funcionamiento del mercado de combustibles presenta distorsiones que reducen los incentivos para nuevas inversiones. En su análisis, la fuerte presencia del Estado en el sector limita la competencia y dificulta la creación de un entorno atractivo para proyectos energéticos de largo plazo.
Para Pavón, el desafío principal pasa por un liderazgo político que impulse reformas regulatorias orientadas a facilitar la inversión y mejorar la competitividad del sector energético.
Según señaló, Paraguay debería observar experiencias de otros países mediterráneos que, pese a no tener acceso directo al mar, lograron desarrollar sistemas energéticos eficientes mediante marcos regulatorios que permiten la participación activa del sector privado.
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Mujeres crean red del sector energético
El pasado miércoles fue constituida la Red de Mujeres en Energía del Paraguay (Redmepy), mediante la suscripción de su acta fundacional como un espacio de articulación y trabajo colectivo iniciando el proceso para su reconocimiento como asociación civil en el sector energético.
La articulación surgió como una iniciativa integrada por profesionales del sector energético provenientes de los ámbitos público, privado, académico, técnico y de cooperación internacional.
El objetivo es fortalecer la participación efectiva, equitativa y protagónica de las mujeres en el sistema energético paraguayo, acompañando los procesos de transición energética, integración regional y desarrollo sostenible con enfoque de equidad de género.
Sobre su misión, durante la presentación mencionaron que será la de impulsar el desarrollo profesional, el intercambio técnico, la cooperación regional y la representación del Paraguay en espacios energéticos internacionales.
“Su visión es consolidarse como una red sólida, plural y técnicamente rigurosa, con personería jurídica, capaz de incidir en la agenda energética y de género a nivel nacional y regional”, indicaron.
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Se constituyó la Redmepy para impulsar el liderazgo femenino en el sector energético
Ayer miércoles fue constituida la Red de Mujeres en Energía del Paraguay (Redmepy), mediante la suscripción de su acta fundacional como un espacio de articulación y trabajo colectivo iniciando el proceso para su reconocimiento como asociación civil en el sector energético.
La articulación surgió como una iniciativa integrada por profesionales del sector energético provenientes de los ámbitos público, privado, académico, técnico y de cooperación internacional.
El objetivo es fortalecer la participación efectiva, equitativa y protagónica de las mujeres en el sistema energético paraguayo, acompañando los procesos de transición energética, integración regional y desarrollo sostenible con enfoque de equidad de género.
Sobre su misión, durante la presentación mencionaron que será la de impulsar el desarrollo profesional, el intercambio técnico, la cooperación regional y la representación del Paraguay en espacios energéticos internacionales.
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“Su visión es consolidarse como una red sólida, plural y técnicamente rigurosa, con personería jurídica, capaz de incidir en la agenda energética y de género a nivel nacional y regional”, indicaron.
Durante su etapa fundacional, la Redmepy contará con una estructura organizativa provisoria, integrada por una coordinación general provisoria: encabezada por Cecilia Llamosas, seguida de las siguientes representaciones:
- La comisión académica y de formación: Estela Riveros y María José Martínez.
- La comisión de comunicación: Sofía Moreira y Mirtha Caballero
- La comisión de integración internacional y organismos multilaterales: Carmen Arias y Pauline Ocampos
- Y la comisión de política energética y regulación: Fulvia Solaeche y Mirna Velázquez
“Esta estructura permitirá avanzar en acciones de formación, visibilidad, articulación institucional e incidencia técnica mientras se completa el proceso de obtención de la personería jurídica”, explicaron.
A su vez, comentaron que la Red de Mujeres en Energía del Paraguay reafirma su compromiso de trabajar de manera colaborativa, ética y solidaria para fortalecer el sector energético y ampliar la participación de las mujeres en los espacios de decisión.
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Paraguay acelera el rediseño de su matriz energética con la mirada puesta en 2030
Por: Sofía Céspedes
En 2025 el sector privado junto al público, celebró el primer Foro Energético Nacional, donde se expuso la realidad energética paraguaya y sobre todo, qué pasará en un futuro si no se toman medidas ni acciones claras ante la demanda de energía que crece año tras año.
En conversación con La Nación/Nación Media, el presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Félix Sosa, precisó que a través del Plan Maestro de Obras se han trazado horizontes hacia el 2033 con la transmisión y distribución de energía y al 2043 con la generación de la misma.
Explicó que todo esto se centra en tres pilares estratégicos. Primero, la soberanía energética, para garantizar la capacidad técnica para retirar y distribuir el 100 % de la energía que corresponde al país en las binacionales Itaipú y Yacyretá.
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En segundo lugar, para diversificar y acompañar el crecimiento del consumo, integrando fuentes renovables no convencionales, con énfasis en energía solar, para reducir la vulnerabilidad ante la variabilidad del régimen hidrológico.
La seguridad y robustez es el tercer punto, porque busca fortalecer el sistema interconectado nacional mediante la expansión de la red de 500 y 220 KV.
Marco normativo
Sosa abordó un tema crucial para que el plan maestro pueda llevarse a cabo: nuevas leyes. Mencionó que hoy Paraguay está comenzado su transición hacia una matriz mixta.
La ley 7452, que moderniza el régimen de Alianza Público-Privada (APP) y la recientemente promulgada ley 7599/25, de Modernización del Régimen de Generación de Energía Eléctrica a partir de Fuentes Renovables No Convencionales, buscan dinamizar la inversión en infraestructura, siendo probablemente esta última, el marco legal más transformador para el sector energético paraguayo en las últimas décadas.
“Acompañar el rápido crecimiento de la demanda eléctrica mediante un sistema modernizado y diversificado, garantizando la confiabilidad del suministro y tarifas competitivas, sin comprometer la sostenibilidad financiera del sector”, manifestó el titular de la Ande.
Dijo que para ello es fundamental continuar invirtiendo de manera sostenida en los sistemas de transmisión y distribución, con el objetivo de fortalecer la infraestructura, mejorar la calidad del servicio y reducir las pérdidas eléctricas.
“Resulta prioritario diversificar la matriz de generación de energía eléctrica para disminuir la exposición a riesgos climáticos y aumentar la resiliencia del sistema. Es necesario incrementar la capacidad de generación, para acompañar el crecimiento sostenido del consumo de energía eléctrica en Paraguay y asegurar el abastecimiento futuro”, finalizó.
Alternativas
Por su parte, el viceministerio de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, sostuvo en contacto con La Nación que este 2026 será un año clave desde el punto de vista regulatorio. El eje central estará puesto en ajustar y completar las normativas necesarias para acelerar la incorporación de nueva generación eléctrica, especialmente a partir de fuentes renovables no hídricas.
Entre ellas, se encuentra en etapa final la reglamentación de la ley de Fomento a las Energías Renovables no Hídricas, que permitiría dinamizar inversiones en solar fotovoltaica, así como la reglamentación de las pequeñas centrales hidroeléctricas y los permisos para productores de autoconsumo y cogeneración.
Explicó que el objetivo es claro, facilitar la rápida instalación de nuevos megavatios, tanto para autoconsumo como para inyección de excedentes a la red, y acompañar los procesos licitatorios que llevará adelante la Ande. “Esto responde a una realidad concreta, la demanda eléctrica continúa batiendo récords y obliga a trabajar no solo sobre la oferta de energía, sino también sobre la gestión de la demanda”, expresó.
En ese contexto, Bejarano identificó a la energía solar fotovoltaica como la tecnología con mayor potencial de crecimiento en el corto plazo, por las condiciones climáticas del país, la facilidad de instalación y el costo relativo de la tierra.
Dijo que la experiencia ya se extiende incluso a proyectos sobre embalses, como en Itaipú. No obstante, remarcó que todas las fuentes de generación serán necesarias para responder a una demanda que seguirá creciendo de manera sostenida.
Autoconsumo
Otro eje central que mencionó es el autoconsumo y la generación distribuida, que muestra un fuerte impulso, especialmente en el Chaco. Industrias y comunidades ya instalan capacidad propia, utilizan residuos para cogeneración y venden excedentes a la red.
A esto se suma el potencial de los techos solares en hogares, comercios e industrias. Para acelerar este proceso, el viceministerio trabaja en créditos blandos, ajustes tarifarios y mecanismos que permitan repagos en plazos de seis a siete años, haciendo del autoconsumo una inversión atractiva y, al mismo tiempo, un alivio para el sistema interconectado nacional.
Bioenergía
En materia de biomasa y bioenergías, el foco está en la implementación plena de la certificación de biomasa, obligatoria desde este año. El objetivo es garantizar trazabilidad, uso de biomasa reforestada y protección de los bosques nativos.
La exigencia comenzará con un 30 % de uso de biomasa certificada y avanzará gradualmente hasta el 100 %. En paralelo, se impulsa el uso de biocombustibles, aumentando las mezclas y fortaleciendo la seguridad energética, al tiempo que se promueve la expansión de la masa forestal como nuevo motor económico.
Finalmente, el gas natural aparece como pieza estratégica de mediano plazo. Bejarano recordó que hoy se prioriza el impulso a los proyectos de gasoductos, oceánico y sur, como incentivo a la exploración local y como fuente energética para la industria y eventualmente para la generación eléctrica.
“Esto se complementa con el trabajo en la integración gasífera regional con el Mercosur y Chile y con la preparación de un marco normativo específico”, expuso.
Igualmente, hizo énfasis en que este entramado regulatorio apunta a un objetivo transversal: brindar estabilidad, previsibilidad y reglas claras para atraer capital privado. La actualización constante de leyes, decretos y reglamentaciones, sumada a las licitaciones de la Ande como comprador garantizado de energía, busca posicionar a Paraguay como un destino competitivo para la inversión energética de cara al 2030.
Momento decisivo
Desde el sector privado advierten que Paraguay atraviesa una ventana decisiva para sostener su crecimiento económico más allá del 2030. Así lo planteó el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, a La Nación. Enfatizó que las proyecciones coinciden en un punto crítico, si no se toman decisiones en el corto plazo, el excedente eléctrico podría agotarse entre 2030 y 2032.
Desde la óptica industrial el desafío ya no pasa solo por la disponibilidad de energía limpia, sino por asegurar nuevas fuentes de generación, transmisión y distribución que acompañen la transformación de la demanda.
“Paraguay está viviendo un cambio estructural, con menor peso relativo de la criptominería y mayor protagonismo de la industria, los centros de datos, la inteligencia artificial y la economía digital, sectores altamente intensivos en energía”, dijo Duarte.
Entre los principales cuellos de botella, el titular de la UIP identificó la falta de certezas sobre la futura generación, la necesidad de seguir invirtiendo en redes eléctricas y la urgencia de diversificar la matriz, hoy fuertemente dependiente de la hidroelectricidad y expuesta a riesgos climáticos y altos costos de implementación.
A esto se suma la necesidad de un marco regulatorio moderno, con un organismo regulador y un operador del sistema que generen transparencia y atraigan capital privado.
Inversiones privadas
En cuanto a los proyectos a acelerar, el sector privado apuesta por energía solar a gran escala, por su rápida implementación y complementariedad con las hidroeléctricas, además de avanzar en acuerdos para el acceso al gas natural, reactivar pequeñas centrales hidroeléctricas, evaluar sistemas de bombeo e, incluso, analizar opciones de reactores nucleares modulares.
Duarte advirtió que la demora en las decisiones es costosa: algunos equipos para centrales a gas hoy tienen plazos de entrega globales de hasta siete años.
De cara a 2026, la UIP espera que el Estado consolide este impulso con políticas de largo plazo, cumplimiento del plan maestro de la Ande, tarifas que hagan viables las inversiones, esquemas de financiamiento y una definición clara sobre el uso del excedente eléctrico, priorizando industrias que generen empleo, tecnología y valor agregado.
Para el sector privado, la energía puede convertirse en la principal plataforma de desarrollo industrial del Paraguay, siempre que las decisiones lleguen a tiempo.
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