El docente e investigador José Duarte Penayo, actual presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), rechazó que sus expresiones en una entrevista radial sean una reivindicación de Alfredo Stroessner (1912-2006). “Yo no tengo una posición de apologismo a ningún régimen”, afirmó y puntualizó que las nuevas generaciones impelen a ampliar el debate histórico ante la reflexión que sigue vedada al coloradismo.
En comunicación con “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, Duarte empezó aclarando: “Bueno, yo, en primer lugar, soy muy respetuoso de la opinión de los medios de comunicación y de las posiciones editoriales de todos los medios de comunicación, yo quiero agradecer el gran apoyo que todos los medios dan al trabajo y difusión que hacemos permanentemente sobre el estado de las acreditaciones de Aneaes, nos sentimos fuertemente respaldados porque publicamos la verdad y tenemos criterios de transparencia innegociables”.
“Respecto al tema que genera cierta controversia, me parece que referirse a la figura de Stroessner siempre va a generar controversia porque hay pasiones encendidas, corrientes de memorias cruzadas, como diría el historiador francés Luc Capdevila. Si uno analiza con honestidad intelectual mis expresiones, yo considero que no hice ninguna apología ni reivindicación de la figura de Stroessner, dije que Stroessner no es una figura ni una referencia para el futuro, que forma parte de la historia del Paraguay es cierto, dije que cometió violaciones de los derechos humanos, inaceptables para nuestra época, dije que, en el tramo final, sobre todo en la década de los 80, el cierre político fue mucho más brutal”, alegó Duarte.
Modernismo capitalista
Seguido, el sociólogo y doctor en Filosofía argumentó algunos aspectos: “Por otro lado, las cosas que dije respecto al proceso de modernización que llevó adelante Stroessner no son novedades, sólo pueden ser novedades para el contexto de hoy de fuerte olvido de las grandes obras que no fueron hechas de investigación por colorados, por citar a Luis Galeano en su gran obra sobre la modernización conservadora tardía y parcial; el sociólogo Luis Galeano, al que nadie calificaría de colorado ni estronista, sino todo lo contrario, explica que el régimen de Stroessner fue un régimen conservador desde arriba, que instauró relaciones capitalistas en el Paraguay, es decir, implícitamente está diciendo, previo a Stroessner no existían relaciones claramente modernas en términos de producción y formales en términos de propiedad y de seguridad, eso está diciendo Luis Galeano”.
“Tardía y parcial porque tuvimos desde el inicio del siglo XX, un siglo que lejos de haber modernizado el país o de haber llevado al Paraguay a un proceso de incorporación a la economía global, estuvo signado por guerras civiles sangrientas de 1904, 1906, 1912, 1922 y 23, es la época más oscura y mortífera de la historia del Paraguay, donde miles de paraguayos murieron por guerras absurdas entre facciones liberales que financiaron estas guerras con empréstitos internacionales y dejaron un país en ruina. El propio general (José Félix) Estigarribia dice que no había penicilina, no había remedios ni gasas en la Guerra del Chaco, eso lo dice el Mariscal Estigarribia en sus memorias”, mencionó.
“Luego, la guerra civil del 47, iniciada por el proyecto puramente militar, que era un proyecto vencido por las milicias populares del coloradismo, por el pynandí colorado, que impidió la victoria del proyecto puramente militar, que sí era un proyecto dictatorial e institucional de las Fuerzas Armadas, como también lo fue la Constitución fascista de la intelectualidad liberal cuarentista, de 1940, de Estigarribia, fue derrotada esa última guerra civil y, a partir de ahí, el país si tiene un periodo de inestabilidad hasta la llegada de Stroessner, que estabiliza el país en términos de guerras civiles, anarquías y letalidad política, pero esto yo no lo digo, lo dice Aníbal Miranda, otro historiador, en su libro de Stroessner, publicado por (el diario) Abc y UniNorte (Universidad del Norte), que no tiene nada que ver con el Partido Colorado, y no lo está diciendo Leandro Prieto Llegros, ni José Duarte, lo dice Aníbal Miranda”, detalló.
“Pueden entrar a leer a todos aquellos que quieran explorar la complejidad del régimen de Stroessner, lo que dice Aníbal Miranda, dice en uno de sus párrafos que ‘Stroessner hizo mucho más que todos los gobiernos liberales y militares juntos’; dice Stroessner practicó la muerte como recurso último, se basó el régimen de Stroessner en mecanismos represivos, basados en el espionaje generalizado, la figura del pyragué, en la represión, en el exilio; muchas veces, la tortura. Pero la letalidad que tuvo el periodo anterior a Stroessner es comparablemente mucho mayor. Esta es una verdad histórica que nosotros tenemos que discutir ampliamente. ¿Significa esto que el gobierno de Stroessner no haya sido autoritario? No, no significa, en ningún momento, yo no lo negué”, aseguró.
Constitución del 67
“Por qué digo que Stroessner fue un presidente constitucional, porque, en el año 1967, el Paraguay va a tener su primera Constitución producto de un proceso constituyente multipartidista, en ese proceso constituyente del 67 participaron todas las facciones del Partido Liberal, el Partido Febrerista, el Partido Demócrata Cristiano. Previo a la Constitución del 67 hay una carta fascista plebiscitada por un gobierno que tenía un corte autoritario mayor, la del 40, y previo a esa Constitución había una Constitución hecha en contexto de ocupación internacional por los vencedores de la Guerra de la Triple Alianza”, expuso Duarte.
“En la Constitución del 67, progresivamente en términos de historia constitucional, es indiscutible y decir estas cuestiones, pensar la historia del Paraguay, exponer su complejidad en la línea del trabajo, por ejemplo, de Paul Lewis, que ha mostrado en su libro ‘Paraguay bajo Stroessner’ cómo funcionó el régimen y lo que distingue a ese régimen del único proceso democrático que tiene nuestra historia del Paraguay, que inicia en el 92, ¿significa reivindicar a Stroessner? Creo que hay una gran decadencia de la discusión pública en el Paraguay y que, muchas veces, estas cuestiones no impulsan la discusión, sino la obturan y sirven de señalización en clave identitaria y emocional”, reflexionó.
“Lejos de contribuir a la discusión señalar a alguien ‘este es un reivindicador de Stroessner, una apologeta’, clausura la discusión de antemano y yo estoy dispuesto a discutir académicamente en todos los foros que me inviten. Yo no tengo una posición de apologismo a ningún régimen, es una descripción de hechos sobre lo que tenemos que reflexionar ampliamente”, aclaró el titular de Aneaes.
Derecho a la libre expresión
En otro tramo de la entrevista, el investigador defendió: “Bueno, yo, primero situado, no hablo en ese contexto como presidente de una institución que es eminentemente técnica, que no tiene ninguna relación. Yo, en mi tiempo libre, creo que tengo el pleno derecho a ser un ciudadano que se expresa, yo no soy parte de la institución militar ni del cuerpo diplomático. Creo que tengo derecho a la libre expresión y a conservar mis derechos de ciudadano y, desde ese punto de vista, quiero hacer esa primera aclaración”.
“Además, yo nunca niego, ni negué y estoy orgulloso de mis raíces coloradas. Yo soy el hijo de un expresidente (Nicanor Duarte Frutos), no sólo del Paraguay, sino del Partido Colorado. Soy nieto de un combatiente en la guerra del 47. Soy bisnieto de un colorado que fue torturado en el Fortín Galpón, uno de los primeros campos de concentración hecho por los gobiernos liberales. Es un orgullo para mí que voy a seguir defendiendo con claridad”, acotó.
Corrientes memorias cruzadas
A continuación, Duarte se refirió al autoritarismo en la historia paraguaya: “Ahora, sí, hay corrientes memorias cruzadas, tengo un gran respeto por todas las víctimas que fueron agredidos en sus derechos en todos los periodos de la historia. Pero, Stroessner no es, ni por mucho menos, el instaurador, el fundador, ni el creador del autoritarismo en el Paraguay. En todo caso, Stroessner es el punto de culminación de ese periodo y de estabilización de un siglo completamente atravesado por la violencia política y el autoritarismo”.
“Nosotros tenemos que entender que, luego de la Guerra del Chaco, en el Paraguay se disputa la conducción de un régimen cívico-militar y todos los partidos, el Partido Liberal con su proyecto fallido del mariscal Estigarribia, el febrerismo con el coronel (Rafael) Franco, gran héroe de la Guerra del Chaco y al que le debemos que los restos de (Francisco Solano) López vuelvan al Panteón de los Héroes; la misma izquierda que reivindicó a López y a la memoria nacionalista. No había ningún proyecto que no tenga en mente una articulación cívico-militar porque el árbitro y el sujeto político a partir de la victoria militar de la Guerra del Chaco comenzó a ser las Fuerzas Armadas”, aludió al escenario establecido desde 1935.
“Lo que pasa es que Stroessner es el que resuelve, como dice Víctor Jacinto Flecha, ese empate catastrófico que se venía dando luego de la Guerra del Chaco. Yo invito a una discusión seria basada en la reflexión sobre aquellos que tuvieron una altura mucho más amplia para pensar de forma equilibrada las cuestiones. Cité a Aníbal Miranda, cité a Luis Galeano, cité a Víctor Jacinto Flecha, lo que pasa es que los colorados al parecer tenemos vedada la reflexión y eso está solamente habilitado para los intelectuales que no se identifican con el coloradismo, pero yo les quiero decir que hay una nueva generación de jóvenes que no va a tolerar que se nos cierre la posibilidad de reflexionar, de hacer balances críticos, de poner las cosas en la balanza y de aprender de la historia”, sostuvo.
“Yo dije claramente el estronismo no es una referencia para el futuro, creo que el futuro tiene mucho más que ofrecer que ese momento. Creo que hoy vivimos una época inédita, creo que el proceso democrático paraguayo es la mayor conquista que tiene la historia del Paraguay, pero, para comprender la magnitud de eso hay que comprender la historia del siglo 20, sin maniqueísmos, sin dictámenes morales, sin negar los hechos, y sin esconder y ocultar los errores bajo la alfombra cuando convienen a determinadas identidades políticas”, aseveró.
Consultado sobre la relativización del aspecto negativo de la dictadura en los discursos, dijo: “Todos los gobiernos tienen que ser relativizados en sus determinados contextos. Por qué nosotros los colorados tenemos que bajar la cabeza, tener un sentimiento de culpa y pasar pidiendo perdón a críticos que causaron las peores tragedias en el Paraguay, como el Partido Liberal desde 1904 a 1940. Por qué nosotros tenemos que bajar la cabeza ante movimientos y corrientes doctrinarias como el marxismo-leninismo que sí consideran a la dictadura como el elemento metafísico fundamental de su filosofía de la historia, sin dictadura del proletariado no hay emancipación, ese es el corazón del marxismo-leninismo”.
“Por qué nosotros tenemos que bajar la cabeza ante ese tipo de opiniones, es más, hay un doble estándar, el colorado que reflexiona críticamente, que reflexiona comparativamente, reivindica y elogia a la dictadura; el intelectual, independiente entre comillas, que hace este tipo de balances es reconocido”, cuestionó Duarte sobre la limitación del debate histórico.
“El propio Fernando Lugo, y en esto creo que Lugo tiene razón, dijo que Stroessner, y está registrado en los medios, pueden buscar el vídeo, fue un gran presidente hasta el año 82. Hubo tapas (de diarios) y no me estoy quejando de las tapas, en absoluto, pero, hubo tapas señalando Fernando Lugo reivindica la dictadura de Stroessner. Mis declaraciones fueron mucho más moderadas que la del expresidente Fernando Lugo, referente de la izquierda paraguaya y símbolo de la alternancia democrática”, concluyó.
Qué dijo
Durante una extensa entrevista radial de la 800 AM, José Duarte explicó varios aspectos de la Aneaes y, en la parte final, dio sus impresiones sobre diferentes retratos de figuras históricas y actuales, entre ellos, Gaspar Rodríguez de Francia, Carlos Antonio López, Francisco Solano López o su propio padre, y la polémica surgió por sus comentarios acerca de la fotografía del expresidente de la República, Alfredo Stroessner, en un régimen de 35 años.
“Alfredo Stroessner es un presidente que ha modernizado el país en muchos aspectos, que ha convocado a la primera Constitución de la historia del Paraguay en términos pluripartidistas en el 62, ha dado el primer Código Laboral a los trabajadores, ha construido dos represas, sin las cuales hoy no nos imaginaríamos al país, pero que también ha cerrado, en el tramo final, sobre todo, el juego político, con violaciones de los derechos humanos y persecuciones que en nuestro contexto no son admisibles. No es una referencia para el futuro, pero forma parte de la historia grande del Paraguay”, expresó.
“Mató menos que los gobiernos liberales, donde fue la mayor sangría del Paraguay, revoluciones de 1912, 1922 y 1923. Frente a este periodo oscuro, la dictadura de Stroessner fue benigna en materia de muertes”, acotó al mencionarse las situaciones de represión durante el gobierno militar entre 1954 a 1989. “Para mí fue un presidente constitucional”.

