El extitular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y exministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, durante el gobierno de Mario Abdo Benítez (2018-2023), cuenta con una serie de cuestionamientos en su gestión, principalmente por el levantamiento de controles que dejó el “arco libre” al crimen organizado, y varias acciones que señalan supuestos nexos con el narcotráfico, por lo cual afronta una causa judicial.
El levantamiento de los controles antidrogas en los puertos, una camioneta “prestada” del capo narco brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua (que le costó el cargo en el Ministerio del Interior), la utilización de equipos de inteligencia de la Senad de manera irregular, son algunos de los hechos, cuanto menos, llamativos del exministro abdista.
Giuzzio enfrenta un proceso judicial por cohecho pasivo agravado debido a que habría recibido favores del supuesto narcotraficante brasileño (detenido en su país). Según la acusación de 79 páginas de la Fiscalía, Espíndola habría ofrecido diversos servicios y beneficios a Giuzzio a cambio de influir en licitaciones públicas de Ministerio del Interior para proveer chalecos antibalas y vehículos blindados. Entre los supuestos favores se incluyen la reparación de vehículos oficiales y el préstamo de un vehículo blindado que el exministro habría utilizado para un viaje familiar a Brasil, en diciembre de 2021.
Lea más: Giuzzio suma nueva chicana en su denuncia falsa desestimada por falta de pruebas
De acuerdo a la investigación del Ministerio Público, con el acceso de las conversaciones entre Giuzzio y Vinicius, ambos mantenían contacto frecuente, mientras el exministro impulsaba la posibilidad de que el “empresario” de blindados pudiera convertirse en proveedor del Estado. Estas conversaciones a través de la plataforma de WhatsApp se iniciaron en julio del 2021, mientras que la última comunicación registrada se dio el 14 de febrero del 2022, poco antes del operativo Turf, que resultó en la detención de Vinicius, en territorio brasileño, por lavado de dinero, tráfico de drogas y tráfico de activos.
El exsenador Arnaldo Giuzzio fue nombrado por el entonces presidente de la República, Mario Abdo Benítez, como ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) entre agosto de 2018 y enero de 2021, cuando pasó a ser ministro del Interior, hasta su destitución en febrero de 2022, a causa del escándalo en que fue vinculado con el presunto narcotraficante brasileño.

