El Mercosur y la Unión Europea firmaron este sábado en Asunción un acuerdo que creará una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, en una cita histórica en tiempos de proteccionismo, marcada por la ausencia del presidente de Brasil y protestas en Europa. El acuerdo que se negocia desde 1999 entre la UE y los miembros fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), creará un mercado que representa el 30% del PBI mundial y comprende más de 700 millones de consumidores.
Además del presidente anfitrión, Santiago Peña, estuvieron presentes el mandatario uruguayo, Yamandú Orsi, y el argentino Javier Milei, así como los presidentes de Estados asociados, Rodrigo Paz (Bolivia) y José Raúl Mulino (Panamá). El trato fue promovido especialmente por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien sin embargo no logró que se firmara en diciembre en Foz de Iguazú como tenía previsto.
El histórico acuerdo se celebró en el anfiteatro del Banco Central de Paraguay, donde se firmó en 1991 el “Tratado de Asunción” que dio inicio al Mercosur. El tratado UE-Mercosur elimina aranceles a más del 90% del comercio bilateral y favorece las exportaciones de automóviles, maquinaria, vinos y bebidas espirituosas europeas a los pioneros del Mercosur. A cambio, facilita la entrada a Europa de carne, azúcar, arroz, miel y soja sudamericanas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, conformaron la representación de la Unión Europea, quienes ayer mantuvieron una reunión con el mandatario brasileño en Rio de Janeiro, donde aseguró que el acuerdo es “muy bueno para el mundo democrático y para el multilateralismo”, mientras que Von der Leyen elogió “el poder de la cooperación y la apertura” en una declaración conjunta a la prensa.

