El presidente de la República, Santiago Peña, afirmó que la deuda flotante que quedó a fin de año dentro del programa de alimentación escolar Hambre Cero se regularizará para el mes de febrero, garantizando la continuidad normal del mismo para el inicio del año escolar, ante el desafío de recibir más alumnos dentro del sistema público.
En conversación con medios de prensa, el presidente Peña resaltó que Hambre Cero y toda la inversión que realiza el Gobierno en mejorar la educación pública está generando un desafío, ya que se está constatando un aumento de la matrícula escolar en el sistema público.
Asimismo, indicó que para finales de 2025 se realizaron todos los controles para la verificación del cumplimiento del servicio de alimentación escolar por parte de las empresas encargadas, pero que no se completaron los pagos por la limitación del déficit fiscal.
“Pero nosotros no tenemos duda de que eso se va a regularizar ya inclusive hasta el mes de febrero, que es el mes que se puede cumplir con lo que es la deuda total del año anterior. Y bueno, estamos ya encaminados", dijo este jueves el presidente Peña.
El mandatario resaltó el compromiso del Gobierno con este programa que “es demasiado importante” y afirmó que Hambre Cero “tiene totalmente asegurados los fondos, como están asegurados los fondos para salud, para educación, que en pocos días más ya también estaremos entregando los kits de aula y kits de alumnos, que van a venir con más libros, con más cuadernos, con mejor calidad", añadió.
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El discreto encanto de la cancelación
- Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo
- Presidente de la ANEAES
El pasado 29 de setiembre, durante la presentación de una plataforma digital del gobierno estadounidense, Donald Trump dispuso que la expresión “inteligencia artificial” fuera sustituida por “superinteligencia” en las comunicaciones oficiales. Nueve días después, anunció en su red social Truth Social que consideraría como su “enemigo” a quien utilizara el nombre anterior.
El episodio me hizo recordar algunas prácticas de la cultura “woke”, de la que Trump se ha declarado adversario. Recordemos que “woke” se relaciona con estar “despierto” en inglés y que, originalmente vinculada a la denuncia del racismo, hoy alude a una sensibilidad progresista especialmente atenta a las identidades, las discriminaciones y el lenguaje.
Sus críticos le reprochan decretar qué puede decirse y qué palabras deben desaparecer, pero ahora ellos mismos descubren las ventajas de administrar el vocabulario ajeno.
Tomemos como ejemplo la libertad de expresión. Defenderla como principio supone reconocerla también al adversario. Pero cuando una opinión se juzga por la identidad de quien la pronuncia antes que por sus argumentos, una frase puede ser valiente en boca de los nuestros e intolerable en boca de los otros.
La libertad termina convertida en privilegio de quienes piensan como nosotros, mientras sus administradores se proclaman, naturalmente, sus más fervientes defensores.
No es casual que este modo de razonar encuentre antecedentes en cierta recepción del pensamiento francés que acompañó y sucedió al Mayo del 68. Aquella constelación sometió a crítica al sujeto racional, a las verdades establecidas y a toda pretensión de universalidad.
Décadas después, algunas de esas herramientas fueron reinterpretadas en las universidades estadounidenses, donde la pregunta por las relaciones de poder se volvió gravitante.
Luego llegó la vulgarización de las teorías, el salto de la crítica a la consigna cultural. El resultado fue paradójico: se volvió sentido común sospechar de toda verdad universal, mientras determinadas interpretaciones comenzaban a exigir obediencia casi religiosa.
Esta sensibilidad nacida de la impugnación de las jerarquías encontró promotores en universidades de élite, grandes corporaciones, plataformas digitales y oficinas encargadas de redactar protocolos para cuidar las “diferencias” y las “sensibilidades”, como dicen quienes tienen la horrible obsesión de pluralizar los sustantivos.
Lo que comenzó como un lenguaje de la emancipación terminó sirviendo para clasificar personas, administrar reputaciones, realizar generosas consultorías y producir nuevos expertos. Una tradición dedicada a desenmascarar el poder proporcionó así un vocabulario cómodo para ejercerlo.
La rebeldía había conseguido algo que las barricadas de París del 68 difícilmente imaginaron, convertirse en un sofisticado departamento administrativo.
Quizás el “wokismo” sea menos una ideología progresista que un espíritu prepolítico, una actitud capaz de instalarse en doctrinas opuestas. Su denominador común sería la renuncia a reglas basadas en la argumentación, reemplazadas por la autoridad de identidades y pertenencias. Donde unos invocan la experiencia de grupos históricamente excluidos, otros invocan la supremacía étnica o nuevas jerarquías naturales. Cambian los símbolos, las víctimas y los culpables, pero permanece el procedimiento: comprobar si quien habla está “autorizado” para formular determinada afirmación.
Así prospera un “wokismo antiprogresista”, con sus sensibilidades heridas, sus propias víctimas, su vocabulario obligatorio, sus ceremonias de exclusión y, por supuesto, sus listas de cancelados.
El caso de Trump resulta particularmente irónico, porque después de que el ala dura republicana dedicara años a denunciar la corrección política, su presidente termina practicándola desde la Casa Blanca, hasta convertir una palabra en prueba de lealtad.
Más aún, asistimos a una curiosa transformación de la célebre distinción entre amigos y enemigos de Carl Schmitt. Aquello que el jurista alemán consideraba una distinción específicamente política aparece revestido de criterios morales e identitarios. Ya no basta con refutar al adversario, también hay que demostrar que pertenece a una categoría moralmente sospechosa y merece ser excluido de la conversación. Para eso alcanza con encontrar una palabra fuera de lugar y convertirlo en un condenado moral, sin derecho a réplica.
El motivo de la inteligencia artificial agrega otra ironía. Durante décadas, ciertos ambientes intelectuales cuestionaron al sujeto racional, la originalidad de las obras y las fronteras entre lo real y sus representaciones.
Ahora que las máquinas escriben, producen imágenes e imitan voces humanas, reaparece la preocupación por la autenticidad y la identidad de los autores. Resulta difícil no sonreír ante la urgencia con que algunas esencias, despedidas solemnemente de los seminarios, vuelven a ser convocadas para defender la singularidad humana.
De ese modo, en una inversión típica de las comedias de enredos, los antiguos deconstructores buscan ahora en el Hombre (como concepto) algo imposible de deconstruir, acaso para tranquilizar su buena conciencia ante los riesgos de la inteligencia artificial, mientras que los cultores de la incorrección política comienzan a mirar con creciente simpatía la posibilidad de regimentar el uso del lenguaje.
Los filósofos franceses no son responsables de cada extravagancia contemporánea, ni podemos confundir la denuncia de injusticias reales con el particularismo de sus versiones más dogmáticas. Importa distinguir las obras de sus usos, una crítica del poder de su posterior aprovechamiento por quienes lo ejercen.
Hay una diferencia fundamental entre denunciar la falsa neutralidad de una regla y pretender que ninguna regla tenga validez más allá de la identidad de quien la invoca.
La primera posición somete los principios a la crítica, mientras que la segunda termina por liquidarlos. Precisamente en esa confusión es donde proliferan los comisarios del lenguaje, de todas las tendencias, siempre dispuestos a decidir qué se puede decir, quién tiene derecho a decirlo y, sobre todo, quién merece ser silenciado.
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Expo Amambay 2026: “Refleja la fuerza productiva de la región”, destaca Peña
El presidente de la República, Santiago Peña, y el vicepresidente Pedro Alliana, participaron este sábado de la inauguración oficial de la XXIX Expo Amambay, en Pedro Juan Caballero. El mandatario destacó la actividad productiva como una fuerza para toda la región.
“La XXIX Expo Amambay refleja el empuje y la fuerza productiva de toda una región. El potencial de este departamento es innegable, la agricultura y la manufactura ya representan el 34 % de su economía”, resaltó a través de sus redes sociales.
Peña también destacó el crecimiento del área productiva, posicionando al Paraguay en la región. En este sentido, señaló que las exportaciones de las empresas maquiladoras del departamento superaron los USD 60 millones entre los años 2023 y 2026, lo que permitió que los regímenes de incentivos canalicen más de USD 13 millones en inversiones, con una proyección de más de 350 empleos.
“Este esfuerzo se suma al gran momento de nuestro país, que proyecta un crecimiento del 5 % para este año, colocando a Paraguay como el segundo país de mayor crecimiento en toda América Latina”, apuntó el presidente.
Igualmente, señaló que desde el Gobierno nacional se está trabajando en obras de infraestructura para dar un gran impulso al movimiento de la producción y para que desde Amambay puedan salir estos productos a otras zonas del país e incluso pasar las fronteras.
“Para seguir impulsando este progreso, apostamos por obras históricas como la nueva Ruta PY17. Con 221 kilómetros de extensión, conectaremos estratégicamente a Amambay con Canindeyú, facilitando el transporte de la producción y abriendo nuevos mercados”, sentenció.
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Santiago Peña no evalúa cambios a cuestionados miembros del BCP
“Yo no evalúo eso en este momento, porque creo que eso es alentar el quiebre institucional”, afirmó Peña.
El presidente de la República, Santiago Peña, confirmó que no hará cambios en la cúpula directiva del Banco Central del Paraguay (BCP), como se venía planteando desde determinados grupos políticos debido a supuestos malos manejos en ueno bank y de fondos, parte de ellos públicos. En conversación con medios de comunicación, en la mañana de este viernes, el jefe del Ejecutivo aseguró que ni siquiera está analizando algún tipo de modificación en la conducción del regulador. “Yo no evalúo eso en este momento (la remoción del presidente y miembros del directorio), porque creo que eso es alentar el quiebre institucional”, afirmó.
“Creo que el Banco Central tiene sus mecanismos de renovación de sus autoridades, cada año se va nombrando un miembro del directorio y esto cumple una lógica de que haya una alternancia, de manera que nunca un gobierno tenga todos los directores designados por ellos. En 20 meses se va a cumplir el plazo constitucional del actual presidente del Banco Central”, continuó.
NI CON UN ALLANAMIENTO
Entre otras cosas, el mandatario afirmó que costó dos décadas consolidar la independencia de la banca matriz y aseguró que ni con un allanamiento de la Fiscalía realizaron cambios en la conducción de la entidad rectora del sistema monetario.
“Ni siquiera en ese momento, en el gobierno anterior, cuando hubo un allanamiento al Banco Central, se pidió la remoción de las autoridades; yo entiendo que esto forma parte de una cuestión mediática, con ribetes comerciales y con ribetes políticos”, manifestó.
Mandatario minimiza rumores de juicio político
Al ser abordado por la prensa, Peña sostuvo que “están en la disputa del poder”.
“Nosotros estamos en la disputa del poder y en democracia no se puede descartar absolutamente nada”, dijo ayer el mandatario Santiago Peña, consultado por la prensa sobre los rumores de un eventual juicio político en su contra, en medio de la contienda política desatada en carpas coloradas.
“Acabamos de terminar el periodo de elección municipal y automáticamente, nos guste o no, se abre ya el calendario electoral para el próximo ciclo. Yo no vivo atemorizado, no puedo vivir con temor todos los días; vivo sabiendo que mi tiempo como presidente de la República es limitado”, manifestó Peña a los medios de comunicación durante su jornada de gobierno en el departamento de Cordillera.
Las versiones de un enjuiciamiento a Peña surgen ante los cuestionamientos sobre el manejo del Banco Central del Paraguay (BCP) y el requerimiento que es impulsado por varios diputados y senadores para que remueva a las máximas autoridades de la banca matriz.
HONOR COLORADO ACAPARÓ EL 90 % DE VOTOS
Por otra parte, Peña evitó hablar sobre el surgimiento o no de un nuevo movimiento político que impulse la candidatura para la presidencia de la República del segundo del Poder Ejecutivo, Pedro Alliana, cuya figura fue propuesta inicialmente desde Honor Colorado.
“Hace 3 años que soy presidente de la República y esto ha sido una pregunta recurrente, el único ‘ismo’ que yo apoyo es el coloradismo, esto es lo que hicimos desde el gobierno central y lo que hizo el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, por eso el movimiento creció de una manera tan importante”, comentó.
Agregó que “si vemos los resultados de las internas coloradas del 7 de junio, prácticamente Honor Colorado acaparó el 90 % de los votos dentro del Partido Colorado y esto fue parte del trabajo que se vino haciendo en los últimos 3 años en colaboración entre el Partido Colorado y el gobierno”.
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Leite defiende a Cartes y pide no subestimarlo en política
El senador colorado Gustavo Leite defendió el liderazgo del presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, al tiempo de rechazar que el líder del movimiento Honor Colorado sea influenciable por personas de su entorno. El legislador instó a no subestimarlo, “no lo den por muerto a Cartes en política”, afirmó.
Conversando con varios medios, en los pasillos de la Cámara Alta, el senador Leite fue consultado respecto a las reuniones que ha mantenido el presidente del partido en los últimos días, entre ellos el acercamiento que tuvo con el exmandatario Mario Abdo Benítez.
Le mencionaron algunos comentarios sobre que supuestamente el señor Cartes estaría siendo mal influenciado por su entorno cercano, a lo que Leite sostuvo que señalar eso sería faltarle al respeto a la inteligencia del presidente de la Junta de Gobierno.
“El presidente Cartes es un hombre que sabe escuchar, y escucha a todos. Pero de ahí a que él sea contaminable por malas ideas, yo creo que es un error hablar de eso. Me parece que es una falta de respeto. Y creo que el presidente Cartes como todo gran líder tiene la obligación de escuchar, sabe escuchar. No lo subestimen, no lo hagan de menos”, remarcó.
Respecto a la reunión que mantuvieron con el presidente del Congreso, Basilio Núñez, aseguró que fue un encuentro ameno en el que conversaron sobre la necesidad de que el Partido Colorado enmiende rumbo en el gobierno.
Corregir rumbos
Al respecto, el senador Leite reconoció que existen diferencias y que habría posibles salidas del movimiento. Señaló que algunos dirigentes pueden alejarse de Honor Colorado, pero recordó que el partido necesitará a todos, por lo que abogó evitar las descalificaciones entre correligionarios.
“Nuestro partido siempre fue así. No nos tenemos que enojar, no nos tenemos que sorprender, ni hablar mal del otro. Nos vamos a necesitar todos. Hay que entender también que hay colegas que a lo mejor se quieren ir, y bueno, Honor Colorado es el movimiento donde está el gran elector del Partido Colorado”, sostuvo.
No obstante, admitió que existe un desgaste del gobierno de Santiago Peña. Leite se definió como crítico de la gestión y afirma que el Gobierno “ha perdido prestigio con la ciudadanía”. Por lo que remarcó en la necesidad de enmendar el rumbo.
“Ustedes saben que yo por lo menos soy un poco crítico a este gobierno. Lo dije varias veces. Creo que este gobierno ha perdido prestigio con la ciudadanía. Y tenemos que enmendar eso. No deja de ser un gobierno colorado. Este gobierno tiene que enmendar rumbo”, insistió.
En cuanto a un eventual juicio político al presidente Peña, Leite fue enfático en descartar esa posibilidad y exhortó a dejar de lado esa posibilidad ya que, según su evaluación, no ocurrió ningún hecho grave que amerite siquiera considerarlo.
“Dejen de joder con ese tema porque no hay nada, Juicio político para temas muy graves. Ahora no ha ocurrido nada grave que amerite siquiera pensar en eso. El Partido Colorado tiene siempre resortes para que el Partido Colorado no sea cooptado por las malas prácticas. Vamos a seguir trabajando en que el Partido Colorado sea una opción para el 2028″, acotó.
Finalmente, insistió en que llegará el momento en que dentro de la ANR se van a necesitar entre todos, tal como ocurrió en las municipales pasadas. “Nos vamos a necesitar todos. No es el momento de descalificar a nadie. Es el momento de respetar a los que quieren estar de un lado, respetar los que nos queremos quedar con el presidente Cartes por otro lado y seguir trabajando cada uno en su movimiento”, concluyó.
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