El vicepresidente Pedro Alliana acompañó a las autoridades paraguayas y argentina durante el histórico acto de reinicio de los trabajos para la maquinización del brazo Aña Cuá, que por problemas financieros estuvo parada desde hace dos años.
El segundo del Ejecutivo destacó que la reactivación de los trabajos complementarios que se espera ahora concluya en el 2029; fue gracias a la gestión de la diplomacia presidencia que lleva adelante el presidente Santiago Peña.
Recordó que durante el último viaje que realizó el mandatario a Italia semanas atrás, se reunió personalmente con Pietro Salini, CEO de Webuild, empresa clave en las obras de Aña Cuá. Indicó que a partir de ahí se buscó destrabar el problema que hace más de 2 años ha dejado paralizado esta gran obra importante tanto para la Argentina como para Paraguay.
Señaló que durante meses esta obra enfrentó obstáculos, demoras e incertidumbre, que incluso se pensó que no se iba a poder seguir. Pero, remarcó que los paraguayos saben que los sueños no se abandonan, cuando hay fe, liderazgo y convicción.
“Aña Cuá vuelve a cobrar vida; esta reactivación no cayó del cielo, es fruto directo del trabajo del presidente de la República, Santiago Peña que viajó hasta Italia y hablar personalmente con el CEO de la empresa Webuild y ahí con diálogo, respeto y decisión logró destrabar este problema que lleva meses paralizando este sueño compartido”, enfatizó.
Testigos de los resultados
Asimismo, sostuvo que mientras algunos cuestionan los constantes viajes al exterior del país del jefe de Estado; mucha gente es también testigo de los buenos resultados que tiene esos viajes. Ya que esa agenda de diplomacia presidencial está enfocada con una visión país.
“Es una visión donde Paraguay se levanta, se conecta con el mundo y transforma cada desafío en una oportunidad. Hoy las máquinas están de vuelta en marcha, los equipos están reactivados y nuestros obreros, paraguayos y argentinos vuelven a construir esperanza. Aña Cuá late otra vez, y con ella late la ilusión de un pueblo que nunca dejó de soñar”, acotó.
El vicepresidente Alliana resaltó que con la ampliación que se logrará en la hidroeléctrica de Yacyretá, mediante el brazo de Aña Cuá, se obtendrá más de 270 megavatios adicionales de energía limpia, lo que representará un incremento del 10 % de la capacidad total de generación de energía.
“Ese aumento permitirá que ingrese, por un lado, al Paraguay, como también para el lado de Argentina, alrededor de 53 millones de dólares por año, que serán recursos que se traducirán en más oportunidades, más obras y más desarrollo para nuestra gente”, remarcó.
Demanda de mano de obra
Según datos oficiales, la obra demandará en forma directa mano de obra de 1.000 funcionarios, tanto de la margen derecha como la margen izquierda, y se prevé que la primera de las turbinas a ser colocadas entre en operación en julio del año 2028.
“Tenemos una gran responsabilidad para seguir trabajando día a día para que esta obra pueda realizarse, ejecutarse y espero que la obra no demore más de lo previsto”, indicó el director ejecutivo de la entidad binacional Yacyretá, lado argentino, Alfonso Peña.
A su turno, el director paraguayo de Yacyretá, Luis Benítez, destacó la gestión del presidente Santiago Peña, que logró reactivar la obra luego de la reunión representante del consorcio líder de la obra, permitió destrabar los problemas que hicieron que la obra se paralice durante prácticamente dos años.
En tanto, el presidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Félix Sosa, remarcó que este acto de reinicio es resultado de un trabajo en equipo que está llevando adelante el gobierno de Paraguay.
Afirmó que Paraguay está avanzando en la utilización de su energía, con un crecimiento de consumo de 18% en el último año, lo que exige seguir trabajando para aumentar la generación de energía eléctrica, un desafío compartido con la Argentina.