En el marco de un día de Gobierno en el departamento de Ñeembucú, el presidente de la República Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, encabezaron la firma de contratos de obras para avanzar en la fase C de la costanera de Pilar y la pavimentación de la ruta hasta Paso de Patria.
Las autoridades nacionales realizaron primeramente una ofrenda de corona de laureles en homenaje a los Héroes de la Patria y en honor al Patrimonio Histórico de San Carlos Borromeo, ante el busto del Mariscal Francisco Solano López.
El tramo Pilar - Humaitá – Paso de Patria contempla alrededor de 60 kilómetros de pavimento rígido, tramo que beneficiará de manera directa a una población de más de 40.000 personas en la región sur del país. Para esta obra, el Gobierno suscribió los contratos con la Constructora Acaray S.A. y el Consorcio Caminos del Sur.
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“Esta obra va a ser un emblema de la soberanía paraguaya. Hoy se abre una nueva historia para Humaitá y Paso de Patria, y vamos a escribir la historia del sur de nuestro país con progreso, desarrollo y con mejores tiempos para todos los habitantes”, destacó la ministra de Obras, Claudia Centurión. El gobernador de Ñeembucú, Víctor Fornerón, quien también hizo parte de la firma de contrato, señaló que “se está haciendo justicia no solamente con el departamento de Ñeembucú y el distrito de Humaitá sino con la historia del Paraguay”.
Por su parte, el presidente Santiago Peña expresó que estas obras hacen parte del compromiso del Gobierno, cumpliendo las promesas al departamento de Ñeembucú que por varios gobiernos fue dejado de lado.
“Esta ruta que hoy damos ya la adjudicación a dos empresas de primer nivel a nivel nacional, ilusionados de que estas obras se puedan terminar lo más rápido posible. Estas rutas para nosotros hoy son de orgullo, es venir a honrar al pueblo de Humaitá con hechos, no con palabras, de palabras estamos llenos, de discursos estamos llenos, nosotros queremos hechos y hoy venimos con hechos a honrar al pueblo de Humaitá, a honrar el pueblo de Ñeembucú”, afirmó el presidente.
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Los acuerdos con EE. UU. están entre los mejores logros de este gobierno
Las relaciones diplomáticas entre el Paraguay y los Estados Unidos de América están en sus mejores momentos gracias a los numerosos acuerdos suscriptos y el propósito fundamental de marchar juntos hacia nuevos logros políticos y económicos mediante la relación amistosa de ambos gobiernos. En ese sentido, se puede afirmar que la gestión del presidente Santiago Peña ha escalado a su punto más alto en su relacionamiento con la más poderosa nación de Occidente y una de las más importantes del mundo. Un logro que hasta ahora no se ha podido obtener en el pasado y que remarca claramente el éxito de esta gestión gubernamental.
Se puede afirmar que la alianza estratégica entre nuestro país y la nación del norte ha adquirido su mejor posición en varios sectores bien específicos, que constituyen los mejores aciertos en el campo de la política internacional de los últimos tiempos. La observación de lo acontecido en diversos renglones así lo están demostrando.
El encargado de negocios de Estados Unidos en nuestro país, Robert Alter, ha señalado que debido a los numerosos acuerdos entre ambos gobiernos se está viviendo un “momento de oro” en las relaciones entre las dos naciones. Y en esa feliz expresión se resume lo que se vive en la actualidad.
La alianza estratégica se ha profundizado durante el gobierno actual por los acuerdos realizados en varios asuntos de interés nacional, lo que ayudará a mejorar en gran medida la situación de nuestro país.
Uno de los convenios se relaciona con la adquisición por Paraguay de un sistema de radar para la aviación con el propósito de fortalecer la vigilancia aérea y combatir el tráfico de los delincuentes. La compra de los radares se hará a través del programa norteamericano de Ventas Militares Extranjeras (FMS, por sus siglas en inglés).
En febrero último, nuestro país suscribió con EE. UU. un memorando de entendimiento sobre minerales críticos. El documento hará posible la cooperación para el suministro de minerales especiales necesarios para tecnologías avanzadas.
Otro tema de gran relevancia es el relacionado a la utilización de energía atómica. Para ello ambos gobiernos están entablando negociaciones sobre el uso civil de energía nuclear que se conoce como Acuerdo 123. Con este convenio las empresas estadounidenses podrán exportar a nuestro país equipos y materiales nucleares civiles de gran envergadura.
Paraguay albergará centros de datos de inteligencia artificial. Y para ello se estableció un convenio entre la firma estadounidense Crusoe y la empresa paraguaya Araico, que se alimentarán con energía de Itaipú y estarán ubicados en Alto Paraná. La producción de estos centros estará destinada a clientes de Estados Unidos y de países de Latinoamérica.
En diciembre pasado, el gobierno paraguayo y el de EE. UU. anunciaron un acuerdo denominado SOFA, que permitirá que personal civil y militar norteamericano participe en actividades de cooperación en territorio paraguayo para el fortalecimiento de las capacidades de defensa nacional. Consistirá en entrenamiento conjunto de fuerzas de seguridad y asistencia militar.
El Comando Sur de EE. UU. destinará una inversión cercana a 11 millones de dólares para fortalecer las fuerzas especiales paraguayas y la cooperación contra organizaciones criminales y terroristas. Incluye la entrega de equipos militares y dispositivos de visión nocturna.
Con la reciente visita a nuestro país del vicecanciller norteamericano, Christopher Landau, se finiquitaron algunos acuerdos y su presencia de gran importancia política tuvo el toque afectivo de demostrar el cariño que tiene al Paraguay donde vivió varios años cuando niño.
Hay que tener en cuenta que, desde el punto de vista político, la presencia y los dichos de Landau en nuestro país tienen suma relevancia, porque constituyen un espaldarazo más para la administración gubernamental encabezada por el presidente Santiago Peña.
Tener un estrecho relacionamiento con otro país, con acuerdos y convenios de gran importancia para el Paraguay, es un logro de trascendencia. Y que la contraparte sea nada menos que una de las más importantes naciones del mundo, como Estados Unidos, constituye un acontecimiento de inmenso valor, muy cercano a una proeza.
De ese modo, aparte del gran crecimiento económico que está viviendo el país, se tiene también la conquista muy significativa en materia de relacionamiento diplomático con los países de mayor peso internacional. Lo cual es una ventaja de enorme alcance que se debe aprovechar para el mayor desarrollo de la nación paraguaya.
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El Indert inicia la titulación histórica de 30.000 hectáreas en Puerto Casado
La herida más profunda del Chaco paraguayo comienza a sanar definitivamente. Después de 30 años de abandono, desamparo y promesas rotas, el Gobierno de la República del Paraguay, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), asumió con firmeza su deber moral e inició el proceso de titulación formal de 30.000 hectáreas, un patrimonio valorado en 20 millones de dólares que hoy se transfiere como donación definitiva para amparar a las familias campesinas y trabajadoras de esta emblemática comunidad.
Durante años, las portadas de medios internacionales como BBC News denunciaban ante los ojos del mundo una paradoja dolorosa: en pleno corazón de Sudamérica, un pueblo entero había sido vendido junto con sus habitantes a conglomerados extranjeros, dejando a generaciones enteras en la condición de extraños en su propia tierra, a merced de la intemperie y la zozobra.
Hoy, gracias a la política social de la Corporación Atenil y al objetivo del presidente Santiago Peña reflejado en la Nueva Ruralidad, Puerto Casado recupera el alma y la dignidad, demostrando así que nada puede estar por encima del derecho sagrado de las familias a echar raíces en paz.
Tierra, arraigo y dignidad
La concreción de esta donación histórica de USD 20 millones no es un simple asiento contable ni un trámite de oficina; encarna el escudo protector del Estado que pone fin a tres décadas de incertidumbre y restituye la soberanía a los humildes:
* Reparación moral y soberanía popular: se pone fin al mito de la indefensión campesina. El Estado se hace presente con rostro humano en el territorio para cumplir la palabra empeñada y sellar la paz social en una comunidad forjada en la lucha y el sacrificio.
* El arraigo definitivo: las 30.000 hectáreas dejan de ser objeto de litigios interminables para transformarse en el patrimonio seguro donde crecerán los hijos de Casado, protegidos por títulos legítimos que nadie les podrá arrebatar.
* Desarme de los modelos extractivos: frente a la inercia del pasado que toleraba la desprotección comunitaria a favor del lucro discrecional, la autoridad asume con coraje su función de velar por los más vulnerables, transformando la tierra en un bien social e inclusivo.
“Durante tres décadas, a los pobladores de Puerto Casado se les negó el derecho más elemental: la certeza de saber que el suelo donde duermen sus familias les pertenece. El Estado paraguayo no podía seguir mirando hacia el costado. Hoy venimos a abrazar a este pueblo noble, a devolverle el alma a su comunidad y a entregarles la garantía inviolable de que nunca más estarán solos ni desamparados frente al poder de nadie”, expresó el titular del Indert, Francisco Ruiz Díaz.
Con el inicio del catastro y la mensura que culminará en la titulación masiva y directa a favor de las familias, el Gobierno nacional reafirma que la verdadera autoridad es la que defiende, ordena y cuida el hogar común. Puerto Casado se levanta hoy como el emblema de la dignidad recuperada y la victoria de la justicia rural, gracias a la voluntad de la Corporación Atenil y a la política de titulación masiva del Gobierno.
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Paul Sarubbi: “Tenemos que crear las condiciones para aprovechar el potencial de Paraguay”
El desarrollo de la infraestructura es uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento económico de Paraguay. El ingeniero Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) y director de Tecnoedil, sostiene que el país necesita aumentar los recursos destinados a obras para reducir las brechas existentes en rutas, energía, agua y saneamiento, además de fortalecer los servicios públicos.
Al frente del gremio, Sarubbi impulsa el diálogo entre el sector público y el privado para promover proyectos que respondan a las necesidades del país. Entre sus prioridades figuran la previsibilidad presupuestaria, el cumplimiento de los pagos del Estado y el aprovechamiento de herramientas como las concesiones y las alianzas público-privadas (APP). También advierte que la falta de continuidad en las inversiones dificulta la planificación de las empresas, la capacitación de trabajadores y la generación de empleos.
En entrevista con La Nación/Nación Media, el titular de Cavialpa analiza las necesidades de inversión, los desafíos financieros de las constructoras y las condiciones que Paraguay debe generar para atraer industrias y consolidarse como un centro logístico regional.
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- ¿Qué representa para usted estar al frente de Cavialpa y cuáles son sus principales objetivos?
Creo que, por sobre todo, tenemos que trabajar para que se entienda la necesidad de invertir en infraestructura. No debemos mirar solamente los intereses particulares de las empresas constructoras, sino tener una visión más amplia y entender lo que necesita el país. A partir de eso, debemos definir qué obras hacen falta y qué mecanismos de financiamiento se pueden utilizar, ya sea mediante deuda pública, concesiones o alianzas público-privadas. Tenemos que crear las condiciones para aprovechar el potencial de crecimiento económico de Paraguay.
- ¿Cuánto necesita invertir Paraguay en infraestructura para responder a sus necesidades?
Es importante que se invierta a un ritmo de entre el 4 % y el 5 % del PIB por año. Hoy no estamos llegando ni siquiera a la mitad de ese nivel. Para el próximo año estamos hablando de un poco más de USD 1.000 millones, mientras que el 4 % del PIB representa más de USD 2.000 millones. Podría ser posible alcanzar esos niveles en el futuro si también se reducen los costos fijos del Estado y se utilizan herramientas como las APP y las concesiones, que pueden complementar la inversión pública.
- ¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrenta actualmente el sector de la construcción?
Uno de los principales problemas es la falta de previsibilidad sobre los volúmenes de inversión que habrá en los próximos años y los plazos de pago de las obras ejecutadas. Las empresas necesitamos saber cuántos proyectos habrá para dimensionar nuestros equipos, contratar personal y capacitarlos. También dependemos del financiamiento bancario para comprar maquinaria y materiales. Cuando el Estado no cumple con los tiempos de pago, los costos financieros aumentan mucho más de lo previsto y eso termina afectando la rentabilidad de las obras.
- ¿Qué cambios consideran necesarios en el presupuesto para 2027?
Estamos trabajando con el Parlamento para tratar de que el presupuesto sea acorde a las necesidades del sector. En 2026 tuvimos una de las mayores dificultades porque se aprobó un presupuesto bastante inferior a lo que necesitábamos. Para 2027 buscamos que no ocurra lo mismo. El proyecto presentado tiene un desequilibrio entre los fondos externos y los fondos locales, con una previsión bastante inferior a las necesidades en este último componente. Tenemos que trabajar para equilibrar esos recursos y contar con presupuestos acordes a las obras que se licitan.
- ¿Cómo repercute la falta de continuidad en las inversiones sobre el empleo y la capacitación?
La mano de obra paraguaya tiene mucha calidad. El problema es que, si no existe una política de Estado a largo plazo y no sabemos cuáles serán los volúmenes de inversión de los siguientes años, se vuelve difícil planificar. Hoy contratamos personal porque hay obras, capacitamos a los trabajadores y después, cuando disminuye la inversión, a veces tenemos que dejarlos ir. Esa capacitación es una inversión que no quisiéramos perder, pero no siempre tenemos otra alternativa.
- ¿Qué importancia tiene la infraestructura para atraer inversiones privadas y generar desarrollo?
La infraestructura genera condiciones para que haya inversión privada, y esa inversión produce mano de obra y mayores oportunidades para los ciudadanos. Una ruta no significa solamente transportar materias primas, sino también poder llegar al trabajo, a la escuela o a un hospital. Las obras mejoran la calidad de vida de la población y permiten que el país aproveche mejor sus oportunidades de crecimiento.
- ¿Qué obras y servicios considera prioritarios para mejorar la competitividad del país?
Paraguay tiene que transformarse en un centro logístico en el corazón de Sudamérica y aprovechar la cercanía con Brasil y Argentina para industrializar una mayor cantidad de productos y materias primas. Para eso necesitamos reducir los costos logísticos, desarrollar las hidrovías y pavimentar más caminos. También necesitamos energía en cantidad y calidad en todos los puntos del país. Es difícil atraer industrias si no podemos garantizar un suministro energético confiable, que permita a las empresas trabajar sin interrupciones.
- ¿Qué alternativas existen para ampliar el financiamiento de los proyectos de infraestructura?
Las concesiones y las alianzas público-privadas son herramientas muy importantes para complementar la inversión del Estado. Sin embargo, son proyectos complejos que requieren una buena estructuración y el compromiso de las instituciones públicas para avanzar de manera dinámica. También es fundamental que los riesgos estén bien distribuidos entre el Estado y el sector privado, de acuerdo con la capacidad de cada parte para administrarlos.
- ¿Cuál es el impacto económico del sector y qué oportunidades ofrece para el empleo?
Más de 120.000 personas trabajan actualmente en el sector vial, dentro de las aproximadamente 270.000 que se desempeñan en la construcción. Además, las empresas asociadas a Cavialpa están diversificadas y trabajan en distintos rubros, como rutas, movimiento de suelos, energía y puertos. Es un sector que genera muchas oportunidades para los jóvenes y en el que también aumenta la participación de las mujeres. Por eso, es importante sostener las inversiones, profesionalizar las empresas y fortalecer la capacitación.
- ¿Cómo ve el futuro de las empresas constructoras paraguayas?
Creo que las empresas van a seguir creciendo, profesionalizándose y diversificándose mientras el país mantenga su crecimiento. También aliento a que comiencen a mirar hacia el exterior y busquen ejecutar obras en otros países. Ya hay empresas paraguayas que están trabajando en mercados vecinos y en otros destinos, lo que demuestra que tenemos capacidad para competir fuera del país. Para seguir avanzando, necesitamos previsibilidad, proyectos bien estructurados y una visión de largo plazo para la infraestructura nacional.
Perfil
- Paul Sarubbi tiene 50 años y es ingeniero civil egresado de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Cuenta con una maestría en ingeniería vial, realizada mediante un convenio entre universidades paraguayas y la Universidad Católica de Chile, además de otra en Administración de Empresas (MBA) de la Universidad Austral de Argentina.
- Es director de la empresa constructora Tecnoedil y presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), gremio desde el cual representa al sector constructor y promueve el desarrollo de infraestructura de gran porte.
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Julia Isídrez: “Nunca imaginé que mis obras iban a llegar tan lejos”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
La muestra de la ceramista paraguaya Julia Isídrez está abierta en el centro de arte Nottingham Contemporary, en el condado de Nottinghamshire, en el Reino Unido, como parte de una iniciativa que busca el ingreso del arte paraguayo al circuito artístico internacional a fin de lograr mayor visibilidad para los artistas y gestores.
“Fue muy lindo encontrarme con personas que querían conocer mis obras y saber cómo las hago. Aunque hablamos idiomas diferentes, pude compartir mi experiencia y contarles un poco de mi trabajo”, comenta la ceramista paraguaya Julia Isidrez (1967) sobre cuál fue la recepción que tuvo de los asistentes a la inauguración de su muestra “Mud is everything” (“El barro es todo”), en el centro de arte Nottingham Contemporary, en Nottingham, Inglaterra.
“Me dio mucha alegría ver el interés de las personas y saber que mis figuras llamaban tanto la atención. Es muy importante para mí que puedan conocer y valorar lo que hago”, agregó.
LA MUESTRA
“Mud is everything”, que reúne más de 40 obras de la ceramista paraguaya, quedó inaugurada el pasado 8 de octubre en un acto que contó con la presencia de la artista y permanecerá abierta hasta el próximo 10 de enero de 2027.
“Para nosotros era importante que Julia pudiera estar personalmente en la inauguración y vivir esta experiencia, conocer al equipo del museo y compartir con las personas que se acercaron a su trabajo”, señaló Gustavo Gauto, de la casa de arte Popore, espacio que viene trabajando con artistas de inspiración popular y ancestral.
Las obras viajaron a Inglaterra de la mano de las galerías Gomide&Co y Jessica Silverman, que tuvieron a su cargo el traslado de la producción de Isídrez al museo. “Lo amplio de la selección acerca al universo artístico de Julia, caracterizado por sus figuras zoomorfas, sus animales imaginarios y un lenguaje escultórico profundamente personal”, comenta Gauto.
“Para mí fue una alegría muy grande poder estar en Inglaterra y ver mis trabajos expuestos en un museo tan importante. Nunca imaginé que mis obras iban a llegar tan lejos y que tantas personas de otros países iban a conocer lo que hago. Me sentí muy contenta al ver mis piezas en ese espacio y conocer a las personas que trabajaron para hacer posible la exposición”, agregó la artista.
Según Gauto, esa muestra es un acontecimiento muy importante para la trayectoria de Julia y para el arte paraguayo. Es una exposición individual institucional internacional, en un centro de arte contemporáneo de gran relevancia en Inglaterra.
“Una exposición de estas características permite que su obra sea conocida por nuevos públicos, investigadores, curadores y coleccionistas. Además, genera documentación, publicaciones y nuevas lecturas críticas sobre su producción”, señala.
La curaduría estuvo a cargo del equipo de Nottingham Contemporary, encabezado por Salma Tuqan y Niall Ó Faircheallaigh, con la asistencia de Klara Szafrańska.
“Desde Popore valoramos especialmente que la exposición presente su producción desde una perspectiva artística contemporánea, reconociendo tanto su trayectoria como la singularidad de su obra”, comenta Gauto.
LA ARTISTA
Julia Isídrez aprendió el oficio de ceramista de su madre, Juana Marta Rodas, algo común en la tradición ceramista de las mujeres de Itá, ya que se trata de un conocimiento que se transmite de generación en generación, y es así que la tradición viene de su bisabuela, María Balbina Cuevas.
Julia logró la distinción Gran Cruz de la Orden Nacional del Mérito en 2009. Además, fue reconocida como Maestra del Arte 2014 por el Cabildo, también obtuvo el Premio Carlos Colombino 2018 de la Secretaría Nacional de Cultura, además de varias distinciones internacionales.
La técnica de barro de Isídrez es con arcilla local, una de las manifestaciones más puras del ñai’ûpo (quehacer del barro en guaraní), una tradición alfarera prehispánica que ella mantiene viva.
FIGURAS Y ARTE
“Yo trabajo con el barro desde que era muy joven. Con los años, fui desarrollando mis propias formas y creando mis propias figuras. Primero preparo el barro y después empiezo a darle forma con las manos. Voy trabajando cada pieza hasta conseguir lo que quiero. Algunas llevan bastante tiempo, porque tienen muchos detalles y hay que dejarlas secar bien antes de cocinarlas”, afirmó la ceramista.
El desarrollo artístico de Julia pasó de la concepción utilitaria de la producción artesanal a un desarrollo temático imbuido de las técnicas ancestrales.
El trabajo de Isídrez se basa en figuras zoomorfas, piezas que someten a la imaginación elementos de la realidad, dando como resultado trabajos llamativos y originales.
Estas figuras dialogan con las tradiciones populares y el folclore, y son realizadas con arcilla local y técnicas guaraníes heredadas, desde el modelado hasta la cocción y la fumigación.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
“Uno de los principales objetivos de Popore es contribuir a que el arte indígena y popular del Paraguay ocupe el lugar que merece dentro del circuito del arte contemporáneo internacional. Creemos que artistas como Julia Isídrez tienen una producción de enorme valor artístico, con un lenguaje propio y una trayectoria que merece ser estudiada y reconocida más allá de nuestras fronteras”, comenta Gustavo Gauto, de Popore.
“No se trata solamente de llevar obras a otros países, sino de generar relaciones duraderas con instituciones, curadores, investigadores y coleccionistas. También nos interesa que estas experiencias permitan abrir nuevas oportunidades para otros artistas y comunidades con las que trabajamos”, agregó.
Además de procurar el ingreso al circuito artístico internacional, la búsqueda por mayor visibilidad con la exposición en espacios de reputación internacional sirve también comercialmente para los artistas y gestores. El reconocimiento institucional y la permanencia de los trabajos dentro de las discusiones del arte contemporáneo ayudan a estos objetivos.
“Nuestro objetivo es dar continuidad a este trabajo, consolidar las relaciones construidas y seguir generando oportunidades para que el arte paraguayo tenga una presencia cada vez más significativa en el ámbito internacional”, concluyó Gauto.