El traslado de Miguel Ángel “Tío Rico” Insfrán desde la cárcel de Minga Guazú hasta la penitenciaría de Emboscada se debió a motivos de salud, según confirmó su abogado defensor, Napoleón Acosta. El procedimiento tuvo lugar el viernes, bajo estrictas medidas de seguridad, atendiendo que se trata de uno de los principales procesados en el operativo A Ultranza Py.
De acuerdo con el letrado, su cliente presenta un cuadro de salud delicado, que obligó a su traslado para facilitar el acceso a atención médica en caso de una emergencia. “Si hay una emergencia, sería más fácil llevarlo a Asunción. La opinión pública no sabe que él, cuando estaba durmiendo, vomitó sangre e incluso perdió sangre por la nariz. Los exámenes médicos reflejan esa situación”, explicó Acosta a la 720 am.
El abogado también denunció las condiciones en las que su defendido permanecía recluido en Minga Guazú. “Yo le dije al Tribunal si ellos querían procesarle o matarle... En su celda estaba en un régimen inhumano, no se le daba comida y no había agua”, afirmó.
El defensor sostuvo que el deterioro físico de su cliente se agravó en los últimos meses y que la falta de atención adecuada ponía en riesgo su vida. Por ello, la defensa insistió ante el Tribunal en la necesidad de cambiar su lugar de reclusión.
El traslado se concretó el viernes en horas de la tarde, con apoyo de agentes especializados. Insfrán ya se encuentra en Emboscada, donde seguirá bajo custodia mientras continúa el proceso judicial en su contra.

