La diputada colorada, Cristina Villalba, celebró la primera entrega de los 82 títulos de propiedad a pobladores de la comunidad San Óscar Romero, exMarina Cué, del Departamento de Canindeyú. Resaltó que este acto traspasó fronteras, y posiciona al Paraguay en el mundo con rostro más humano, solidario y de paz.
En conversación con La Nación/Nación Media, la legisladora representante del decimocuarto departamento del país, recordó que la comunidad de Marina Cué pasó por un proceso largo, sufriendo por el trágico episodio que marcó la lucha por la tenencia de la tierra.
Destacó que el gobierno de Santiago Peña y Pedro Alliana, lograron brindar una solución histórica y salda una deuda social con la titulación de las tierras a la emblemática colonia Marina Cué, actual San Óscar Romero, que proyecta al Paraguay en el mundo con una nueva imagen.
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“Con la visita, por primera vez de un presidente y del vicepresidente de la República, para instalar esta paz con la entrega de los primeros títulos de propiedad, hizo que esas lágrimas que fueron por las perdidas humanas se conviertan ahora en lágrimas de esperanza por el presente y el futuro. Definitivamente, este acto traspasó fronteras y posiciona al Paraguay en el mundo con rostro más humano, solidario y de paz”, remarcó.
La legisladora destacó además el gran simbolismo que representó la entrega de la bandera paraguaya que se dio entre la sociedad civil organizada de Marina Cué y la fuerza del orden público representada por la Comandancia de la Policía.
“Fue un momento de perdón y recordación que en la masacre fallecieron civiles y policías. Esperamos que este hecho marque un hito y que nunca más haya enfrentamientos entre Paraguayos”, auguró.
Mencionó además que durante el acto que se desarrolló en el lugar donde 13 años atrás ocurrió el enfrentamiento armado entre campesinos y policías y en el que 17 compatriotas fallecieron, hoy unas cruces se levantan como testigos y memorias de ese luctuoso hecho. Se concretaron fuertes compromisos de parte del Estado, pero también de parte de los colonos.
“El Estado paraguayo se ha comprometido en desarrollar una colonia próspera, productiva y sostenible; mientras que los beneficiarios, al momento de recibir sus títulos de propiedad se comprometieron a no vender sus tierras”, precisó.

