Alicia Pomata Gunsett juró este miércoles como nueva ministra de la Mujer, señalando que uno de sus ejes será la lucha contra la violencia hacia la mujer y que continuará con los proyectos de su antecesora, Cynthia Figueredo, quien renunció ayer por motivos personales. La médica asumió el cargo en un acto en el Palacio de Gobierno, ante el presidente Santiago Peña, y tomará posesión mañana, tras cerrar su función como coordinadora general del Despacho de la Oficina de la Primera Dama (OPD).
“La mayoría de los proyectos tendrán continuidad, pero pretendo imponer una impronta propia y con un equipo técnico para llegar a territorio de manera más abarcativa, inclusiva en beneficio de las mujeres”, dijo Pomata en una conferencia de prensa.
Reconocida por su destacada labor en la lucha contra el cáncer, Pomata fue la primera mujer en dirigir el Programa Nacional de Control del Cáncer (Pronac) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, llevando adelante las políticas públicas orientadas a la prevención y tratamiento en hospitales públicos del país, así como la representación del país ante organismos internacionales.
La alta funcionaria de Estado aseguró que bajo su gestión se prioriza con fuerza la lucha contra la violencia feminicida. “Esto es un problema muy doloroso, es un flagelo que debemos atacar como política de Estado. Tenemos una ley poderosa, que habla de la responsabilidad del Estado y la Justicia. Desde el Ministerio de la Mujer queremos ser una puerta de entrada para que las mujeres accedan a la justicia, pero también vamos a trabajar en la prevención, promoción y en las campañas de sensibilización”, comentó.
Afirmó que la erradicación de la violencia “será uno de los puntos más importantes en mi gestión, quiero decirle a las mujeres que esto de su lado, estoy para apoyarlas, defenderlas y para que ya no tengamos que lamentar ningún tipo de violencia, no solo la feminicida, sino erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres”.
Por otra parte, el vocero presidencial Guillermo Grance informó que la renuncia de Figueredo obedece a “razones particulares y profesionales”. La aclaratoria surge teniendo en cuenta las versiones de que bajo la gestión de la exministra se registraron casos de nepotismo y maltrato. “Veremos si existieron denuncias, vamos a interiorizarnos del área administrativa, de los programas“, manifestó Pomata.

