El diputado colorado Rodrigo Gamarra, quien integra la comitiva de Parlasurianos que participa de la 151 Asamblea de la Unión Interparlamentaria en Ginebra, Suiza, tuvo la oportunidad de disertar en la fecha. En la ocasión, sostuvo que se está viviendo una época donde la verdad ya no se busca, si no que se fabrica.
El legislador señaló que actualmente existen algunos grupos corporativos con intereses directos en negocios estatales o particulares “con el disfraz de la prensa libre”. Indicó que estos grupos corporativos están dirigidos por gente “que nadie eligió, pero aún así se autoperciben como la voz del pueblo sin pasar por las urnas”, comentó.
El legislador señaló ante el plenario legislativo internacional que en estos momentos el mundo se encuentra interconectado, pero paradójicamente divididos por la misma razón, la comunicación. Indicó que la tecnología está permitiendo estar presentes sin estar cerca; pero a la vez está dejando un dilema que cuesta diferenciar lo que es real, de lo que no lo es.
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“Con la misma velocidad que acerca a las personas, también trajo consigo el uso malicioso de la tecnología con la distorsión de la verdad. Ese campo está dominando a la política, domina a los medios de comunicación y hasta domina la conciencia colectiva”, expresó.
“Sicarios de la comunicación”
Gamarra sostuvo que este sistema de comunicación maliciosa revistió al buen periodismo de un ropaje para delinquir, difamar, injuriar, destruir chantajear y manipular.
“En mi país les decimos los sicarios de la comunicación. Los que no empuñan armas, pero si matan reputaciones, no derraman sangre pero derraman odio en búsqueda de sangre. Crean prontuarios digitales, falsas condenas mediáticas, sin sustento legal que se convierten en antecedentes maliciosos, para que puedan usarlos nuevamente y crear nuevas mentiras”. explicó.
Sostuvo que de esa forma mantienen un ciclo perverso de manipulación y daño que se convierte en arma política y herramienta comercial. En tanto, señaló que el honor, la confianza y la credibilidad institucional son arrasados por una marea de impunidad digital.
“La manipulación informática no solo destruye personas o gobiernos, sino que distorsiona la percepción internacional. Daña la imagen de los países y contamina las decisiones globales”, expresó.
Debilitan gobiernos
Agregó que se contaminó tanto la información y la verdad al punto de lo más absurdo de comparar a secuestrados con terroristas. “Negar la vida misma de un bebé en el vientre de su madre o decir que un hombre no es hombre, o que la mujer no es mujer y usar el dolor humano como herramienta de manipulación para debilitar gobiernos y no buscar soluciones”, cuestionó Gamarra.
El legislador paraguayo sostuvo que ante estos hechos, el mundo no puede seguir ignorando esa hipocresía moral, por lo que instó a sus colegas parlamentarios de los diferentes países a avanzar en una legislación global que cierre los vacíos legales que actualmente permiten que continúe la impunidad.
“Necesitamos un marco legal que premie y proteja la verdadera libertad de prensa y condene y castigue el uso criminal y perverso de la mentira. Porque defender normas humanitarias también implica defender la verdad y sin verdad no hay Justicia y sin Justicia ninguna paz puede sostenerse”, concluyó.