El excanciller Euclides Acevedo comentó que Perú, donde la mandataria Dina Boluarte terminó destituida en medio de protestas impulsadas por la llamada ‘generación z’, tiene “una situación absolutamente diferente a la nuestra”, con un escenario más previsible y estable; y puntualizó que aquellos que insisten en sostener en que hay una dictadura en el país solo demuestran que desconocen la memoria histórica y los horrores del régimen stronista.
“Cuando la gente habla de dictadura hoy día en el Paraguay, yo no sé si alguna vez estuvieron, aunque sea mágicamente en la época de la dictadura de Stroessner. O sea, los que conocemos lo que es la dictadura, cuando nos hablan de dictadura, yo me quedo perplejo”, dijo, este viernes, en una entrevista con el programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
En relación al ruido político local, señaló: “Lo que sí hay es movimientos sísmicos en mayor o menor intensidad en el campo político. Pero, fíjate, nosotros somos un país previsible, nosotros tenemos vecinos con tensiones económicas y convulsiones políticas que deberíamos aprovechar para ser los grandes resucitadores del Mercosur y convertir el Paraguay en un hub solamente logístico y energético, sino, por sobre todas las cosas, político e integracionista, pero para eso hace falta políticas de Estado y hombres de Estado, y lamentablemente nuestra clase política no se caracteriza por estas cualidades que te las estoy anunciando”.
Descalificaciones y especulaciones
Respecto al panorama político interno, Acevedo opinó: “Ayer (jueves) festejábamos el cumpleaños del doctor Argaña, el último caudillo y hombre de Estado del Partido Colorado, que, junto con Rafael Eladio Velázquez, Justo Pastor Benítez, Fernández Arévalo y Campos Cervera, etcétera, constituían un debate y un pensamiento político muy diferente al vigente hoy día, que se mueve a través de descalificaciones y por, sobre todas las cosas, especulaciones que no conducen a nada”.
“Es decir, hace falta un nacionalismo inteligente de tal suerte a que cuando hablamos de soberanía jurídica, de soberanía energética, la acompañemos por una capacidad de crear consensos, justamente a la luz de la inestabilidad de lo que estamos viendo. Dina Boluarte, entre otras cosas, se fue al mazo, ¿por qué? Porque no reunía las condiciones para administrar un país tan complejo como el Perú, que, entre paréntesis, tiene un potencial económico fabuloso ahora con el puerto de Chancay”, acotó.
“Y bueno, esperemos que el señor (Daniel) Noboa, pese a su juventud, pueda administrar los conflictos del Ecuador, que son muy especiales. Y ahora, con el Premio Nobel (de la Paz) de María Corina (Machado), creo que se le complica un poquito el tema a (Nicolás) Maduro, pero Maduro si sale, va a salir con los pies adelante”, refirió sobre la situación en países de la región.
Por otra parte, el exministro de Relaciones Exteriores y del Interior aludió a que convocatorias como las que se hicieron en Asunción, el pasado 28 de setiembre, “no tendrá éxitos”, sin una agenda social ni liderazgos políticos. “Hay movilizaciones con cuestiones puntuales, pero las movilizaciones como la que observamos en el Perú, el levantamiento ‘zeta’, estaba dentro de una situación absolutamente diferente a la nuestra. En el Perú hay una inestabilidad política, en los últimos tiempos tuvieron siete presidentes, de los cuales hay dos o tres que están presos. Completamente diferente”.
Paz en Medio Oriente
“Esto era de esperarse, hay que ver con un sentido histórico”, afirmó Acevedo en relación a la pacificación que empieza a materializarte entre Israel y Hamás en Gaza. “Yo me acuerdo, porque seguí muy de cerca, el acuerdo de Oslo, que en la embajada noruega en Viena se reunían representantes de la OLP, dirigida por Arafat, y por el entonces líder israelí Simón Pérez e Isaac Rabin, que después inclusive recibieron el Premio Nobel de la Paz. Justamente fue un acuerdo parecido a este, pero, para aquel entonces la OLP era también una organización terrorista”.
“Lamentablemente, ese acuerdo de paz, con la medalla del Premio Nobel de la Paz, no duro mucho tiempo Espero que esto, hoy día con la celeridad de la información, sobre todo con la información de las imágenes, que son aterradoras, y que, si no apostamos por la paz, evidentemente hemos perdido nuestra condición como humanos. Quién es el que no va a celebrar este acuerdo que debió haberse hecho hace mucho antes”, continuó.
“Este acuerdo debe suponer, en primer lugar, el desarme de Hamás, el cese de hostigamiento militar de Israel y algo muy importante, la reconstrucción de Gaza, que parece ser está en los planes de Donald Trump. Este acuerdo de paz tiene todavía mucho que desarrollarse, mucho que divulgarse, mucho que aplicarse, no es solamente el cese del fuego y el intercambio de rehenes”, remarcó el exministro. “De todas maneras, esto ha sido una eficiente labor de la política exterior norteamericana, y sobre todo de la catarí, la egipcia y la jornada”.
“Creo que estamos, de alguna manera, desinflando este mundo conflictuado que teníamos ahí, por un lado, ojalá dentro de poco sea lo mismo con Rusia y Ucrania, ojalá sea también cesen los hostigamientos en el Yemen del norte, con los hutíes, las peleas en el África, las guerras civiles en Sudán. O sea, hay demasiado conflictos que, a la luz de este acuerdo de paz merecen ser analizados, y también la fuerza naval en el Caribe o en las costas del Brasil, que de alguna manera ponen en alerta a los servicios de inteligencia en América Latina”, redondeó sobre este tema.
Estimular el debate
Antes de despedirse, el abogado elogió a los analistas de Nación Media: “Yo creo que la conversación con ustedes se torna también deliciosa porque manejan conceptos. Ustedes entrevistan, nos interrogan, porque en los últimos tiempos hay algunos colegas de ustedes que se dedican a una especie de interrogatorio, una suerte de fiscalía ñanandy. Pero creo que tenemos que estimular el debate”.
“Tenemos que estimular el debate dentro de la clase política, de tal suerte a ir buscando consenso. Eso no quiere decir que desaparezcan las confrontaciones. No, para nada. Pero estamos viviendo un proceso y con un Paraguay que tiene un potencial que tenemos que aprovechar. Si no lo aprovechamos, somos unos reverendos pelotudos”, concluyó Acevedo.

