El gerente general de Petróleos Paraguayos (Petropar), William Wilka, aseguró que el pliego de bases y condiciones para la construcción de un nuevo tren de moliendas en la localidad de Mauricio José Troche (Guairá) ya se encuentra prácticamente finalizado. A la par, garantizó que la petrolera adquirirá la compra de la caña dulce de todos los productores que se encuentren censados y arrendados.

“Después de varias semanas de estar negociando y tratando de destrabar el conflicto, ayer, por suerte, pudimos llegar a un acuerdo. El mismo se basa en llevar adelante un llamado para un nuevo tren de moliendas que cubra todas las áreas que no se previeron en el primer proyecto malogrado donde se encontraron inconsistencias significativas”, comentó el funcionario, este jueves, una entrevista con el programa “Así son las cosas” emito por el canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.

Asimismo, Wilka sostuvo que “ya tenemos prácticamente terminado el pliego de bases y condiciones, la idea es lanzarlo ya nomás. La idea es empezar la zafra 2026 con el actual tren de moliendas y antes de que termine la zafra 2026 ya se pueda estar moliendo también en el nuevo tren de moliendas”.

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El acuerdo alcanzado con el gobierno se concretó tras 17 días de movilizaciones del sector cañicultor en varios puntos del país. “Nosotros estamos comprometidos a comprar toda la caña de los pequeños y medianos productores censados por Petropar y arrendados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Independientemente de que nosotros tengamos hoy capacidad en Troche de moler más de 400 mil toneladas, nosotros podemos comprar entre 500 mil y 600 mil”, refirió.

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La obra de Troche debía estar operativa en el 2023 y tenía como objetivo aumentar la capacidad de molienda de caña de azúcar de 2.000 a 5.000 toneladas diarias, pero terminó paralizada debido a una “sobrefacturación gigantesca” registrada durante el gobierno del exmandatario Mario Abdo Benítez, según denuncias.

El proyecto tiene problemas de diseño y no tuvo en cuenta consideraciones ambientales y de aumento de la producción de caña y sus subproductos, de acuerdo a las argumentaciones señaladas anteriormente por el titular de la petrolera estatal, Eddie Jara.

La obra empezó con la firma Eisa, propiedad del empresario Alberto Palumbo, y luego fue otorgada a la empresa Ocho A, que pertenece al senador Luis Pettengill. La planificación inicial fue con la primera empresa y la segunda terminó de ejecutar la obra. Petropar presentó en mayo pasado una denuncia ante el Ministerio Público por lesión de confianza y otros hechos punibles en torno a la paralización de las obras.

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