Tras la visita del comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, Alvin Holsey, quien visitó nuestro país el pasado sábado, el ministro de Defensa, Óscar González, informó que su presencia no se limitó al mero formalismo sino que también representó la ampliación de la cooperación entre la nación norteamericana y Paraguay.
“Es una visita que nosotros consideramos muy importante en el área de la defensa y la seguridad porque el comandante del Comando Sur vino a ratificar todos los convenios, acuerdos y apoyos bilaterales que tenemos con Estados Unidos y anunció el incremento de los entrenamientos, del apoyo en tecnología para cuestiones de la ciberdefensa y la ciberseguridad”, explicó.
En conversación con “Arriba Hoy”, emitido por Universo 970 AM/Nación Media, el secretario de Estado dio detalles acerca de la visita a Holsey a nuestro país, en este contexto, González señaló que el aumento de la cooperación responde a que nuestro país es un aliado estratégico de Estados Unidos tanto por la posición geopolítica, como por la línea del gobierno del Paraguay.
“El aumento de la cooperación lo confirmó el comandante del Comando Sur en la reunión que tuvimos con el presidente en el Palacio de Gobierno. Ahora mismo ya tenemos en el puerto una embarcación donada por los Estados Unidos, cuando tengamos esa embarcación en condiciones de operar vamos a mostrar a la ciudadanía, es una embarcación muy versátil, operativa que es parte de un paquete de donación para la Armada Paraguaya”, explicó.
La cooperación también incluye otros aspectos como los entrenamientos, “la gente cree que entrenar a un soldado es fácil, sin embargo, es muy costoso”, preciso e indicó que en esa materia, Paraguay está recibiendo un gran apoyo de parte de Estados Unidos y que en este momento, se está desarrollando un entrenamiento a las Fuerzas Especiales del Ejército.
“Nosotros tenemos el apoyo irrestricto en todo lo que hace a la defensa y a la seguridad, tenemos una relación privilegiada porque el apoyo que nos da Estados Unidos es absolutamente complejo en todas las áreas de defensa y seguridad. Nos apoyan con entrenamiento, con tecnología e incluso con la venta de equipos, como el radar, porque ellos no permiten que cualquiera acceda a su tecnología”, ratificó.
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Malestar en la UE por la invitación de EE. UU. a ministro ruso al G20
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, consideró inapropiada la presencia del ministro ruso de Finanzas en la reunión del G20 que organiza Estados Unidos, y declaró que “no es el momento de normalizar” las relaciones con Moscú. El ministro ruso Anton Siluanov se presentó sorpresivamente el lunes en la mesa en la que estaban reunidos una decena de funcionarios en Ashville, Carolina del Norte.
“Me parece que la posición de Europa es conocida”, dijo Dombrovskis a la prensa este martes. “No pensamos que sea el momento de normalizar a Rusia” ni su presencia en estos encuentros, añadió. “En lo personal, siempre me ha resultado incómodo tratar temas sensibles con representantes de regímenes que llevan a cabo una guerra y que diariamente matan a civiles”, declaró el comisario europeo.
Siluanov se reunió el lunes con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anfitrión del encuentro. El bloque europeo logró que el ministro ruso quedara fuera de la foto de familia. Dombrovskis señaló que ha “presionado” a sus homólogos para que incrementen la ayuda financiera a Ucrania.
La presencia de Siluanov, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, desencadenó protestas de parte de los líderes europeos, que han tratado de aislar a Moscú en la escena mundial. Moscú ha intensificado sus ataques sobre Kiev este verano boreal, más de cuatro años y medio después del inicio de la invasión. Las conversaciones auspiciadas por Estados Unidos siguen congeladas, mientras el Kremlin mantiene sus exigencias maximalistas para poner fin a la guerra.
Tenso G20
Los comentarios del funcionario europeo se producen cuando los ministros de Finanzas y los gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 se preparan para iniciar su segundo día de reuniones, con cuestiones como los “desequilibrios” económicos en agenda. El tema central apunta a las preocupaciones sobre el exceso de capacidad industrial de China y lo que Washington considera “prácticas comerciales desleales”.
Los responsables de finanzas de las principales economías globales se reúnen desde el lunes y hasta este martes en esta ciudad de las Montañas Blue Ridge.
Pero sus conversaciones se han visto eclipsadas por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, los aranceles del presidente Donald Trump y la frustración de los líderes europeos por la inesperada asistencia del ministro de Finanzas ruso.
Avances difíciles
Con Estados Unidos al frente de la presidencia rotativa del G20, Washington ha tratado de movilizar a sus socios para aumentar la presión económica sobre Irán y encontrar vías para impulsar el crecimiento global.
El G20 está compuesto por 19 naciones más la UE y la Unión Africana, y se creó tras la crisis financiera asiática de 1997-1998 para reforzar la estabilidad económica y financiera mundial.
Con todas las miradas puestas en la capacidad del grupo para abordar conjuntamente los grandes problemas económicos, los funcionarios estadounidenses han presionado para lograr un acuerdo sobre un comunicado final conjunto.
Las conversaciones del G20 sobre finanzas sirven de antesala a la cumbre de líderes que Trump convocará en diciembre en Miami.
Aun así, “muy pocas reuniones recientes del G20 han producido avances significativos, y es poco probable que esta lo logre”, señaló James Lindsay, del laboratorio de ideas Council on Foreign Relations.
Lindsay dijo a la AFP que existen “diferencias significativas” entre los ministros del G20, entre ellas sobre cómo abordar el exceso de capacidad manufacturera de China y las sanciones a Irán.
La invitación de Washington a Siluanov “desde luego no ayuda a los esfuerzos de Estados Unidos por sumar a los europeos” a la hora de aumentar la presión sobre Irán o fomentar la aceptación de las políticas económicas de Trump, añadió.
También hay descontento por la exclusión este año de Sudáfrica, miembro del G20, señaló Lindsay.
Aunque los líderes puedan alcanzar acuerdos sobre temas como la inteligencia artificial incluidos en la agenda formal de Estados Unidos, persisten grandes diferencias entre Washington y Pekín, así como con sus aliados, entre ellos el vecino Canadá, añadió. Esto dificultará alcanzar avances significativos en la cumbre de líderes de diciembre.
Fuente: AFP.
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El presidente de Irán manifiesta compromiso a EE. UU. para poner fin a la guerra
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, prometió el martes que Teherán retomaría de inmediato sus compromisos para poner fin a la guerra si Estados Unidos reanuda el protocolo de acuerdo de junio, al margen de una cumbre en Kirguistán, donde mantuvo un encuentro con Vladimir Putin. “Declaro explícitamente que, si Estados Unidos vuelve a sus compromisos en virtud del protocolo de acuerdo (...), la República Islámica de Irán tomará inmediatamente medidas recíprocas”, declaró Pezeshkian en Biskek, la capital de este país montañoso de Asia Central.
En total, 17 jefes de Estado y de gobierno, entre ellos los dirigentes ruso, iraní, chino, indio, pakistaní y turco, están en Biskek para participar en la cumbre que marca los 25 años de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un bloque que busca contrarrestar la influencia de Occidente. A mediados de junio, Teherán y Washington firmaron el llamado protocolo de acuerdo de Islamabad, para poner fin a las hostilidades desencadenadas a finales de febrero por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán que causaron la muerte del antiguo guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Pero este acuerdo hizo aguas a principios de julio con la reanudación de las hostilidades. Tras un mes de calma en agosto, Estados Unidos atacó el lunes el estratégico estrecho de Ormuz e Irán apuntó en represalia contra objetivos estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. El dirigente iraní ya declaró el lunes que a Teherán no le interesa prolongar la guerra contra Estados Unidos.
Más tarde, Pezeshkian se reunió con Putin, a quien agradeció la posición de su país durante la guerra en Oriente Medio.
“Le damos las gracias por sus posiciones en cada etapa, tanto en el período en el que se estaban produciendo combates y actos de agresión, como en circunstancias normales, cuando Estados Unidos nos estaba imponiendo sanciones, en Naciones Unidas y en foros internacionales”, expresó.
Entre los numerosos encuentros bilaterales previstos, Putin también tiene en agenda una reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para tratar la guerra en Ucrania, según el Kremlin, tras cuatro años y medio de un conflicto que no muestra ningún signo de apaciguamiento.
Turquía ha acogido varias rondas de negociaciones para intentar poner fin al conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las negociaciones diplomáticas, bajo mediación estadounidense, se hallan actualmente en punto muerto.
Fuente: AFP.
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El presidente iraní considera que continuar la guerra no beneficia al país
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este lunes con golpear a Irán “con fuerza” después de que ambos países reanudaran sus ataques cruzados, mientras que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, consideró que continuar con la guerra con Washington no beneficiará a su país.
Seis meses después del inicio del conflicto, que comenzó con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, Irán mantiene un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Washington, de su lado, persiste en un cerco contra puertos iraníes.
El domingo, Estados Unidos anunció que atacó una isla iraní en dicho estrecho, a lo que Teherán respondió bombardeando objetivos militares estadounidenses en Oriente Medio. Este intercambio de ataques, el primero de este tipo en un mes, hizo temer una intensificación de las hostilidades. Tras el anuncio, el precio del barril de Brent rebotó y ya cotiza por encima de los 90 dólares. El presidente estadounidense prometió responder.
“Vamos a golpearlos con fuerza”, dijo Trump, según un periodista de Fox News que afirmó haber hablado brevemente con él.
Washington indicó que había dirigido sus ataques contra lanzacohetes iraníes situados en la isla de Larak para impedir que Teherán colocara minas en Ormuz.
Irán respondió con ataques contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que apuntaron, según Teherán, contra fuerzas estadounidenses. Sin embargo, más tarde, el presidente Pezeshkian abogó por el diálogo.
“Seguimos esforzándonos por encontrar un camino de acuerdo y comprensión, y consideramos que continuar la guerra no está en nuestro interés ni en el de la región”, declaró el presidente iraní antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán.
El ataque de Estados Unidos contra Larak causó tres muertos y varios heridos, según medios oficiales.
Los influyentes Guardianes de la Revolución iraní anunciaron que respondieron lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas militares estadounidenses en Jordania, aliada de Washington, causando “graves daños”.
El ejército jordano dijo que había interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia.
Teherán también señaló que atacó a personal militar estadounidense en una base aérea en Emiratos Árabes Unidos utilizando “decenas de drones”, según la televisión estatal.
Emiratos, en tanto, aseguró haber “respondido” a un dron procedente de Irán.
La agencia marítima británica UKMTO informó el lunes por la noche que un petrolero que cruzaba el estrecho de Ormuz fue alcanzado por tres “proyectiles desconocidos”, frente al extremo nororiental de Omán. Según la agencia, no se reportaron víctimas ni impacto ambiental. Estos ataques se producen tras semanas en las que las hostilidades habían perdido intensidad y sólo hubo intercambios esporádicos de disparos, sobre todo en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Presión económica
Los Guardianes de la Revolución afirmaron este lunes que un petrolero “pirata” se incendió cerca de ese estrecho, tras haber golpeado dos minas navales al intentar “pasar por la ruta ilegal” al sur de la vía marítima. Pero, horas después, el ejército estadounidense desmintió esa información y aseguró que “ningún barco ha chocado contra minas en el estrecho de Ormuz”.
Desde el último bombardeo estadounidense contra Irán el 29 de julio, el gobierno de Trump había privilegiado la “guerra económica”.
Este lunes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que Estados Unidos mantendrá esta política de presión al inicio de una reunión de ministros de Finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte.
“Vamos a seguir ejerciendo presión, y ya hemos tenido muy buenas conversaciones aquí”, dijo Bessent a la prensa antes de iniciar el encuentro.
Bessent señaló que un punto de inflexión en esta campaña de presión podría llegar “en cuestión de semanas o meses”.
Irán por su parte, presiona a Estados Unidos con el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La guerra es profundamente impopular en la opinión pública estadounidense, a dos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, en las que Trump se arriesga a que los republicanos pierdan el control de ambas cámaras del Congreso. El mandatario se reunirá el martes con representantes del sector petrolero, después de que Estados Unidos anunciara la semana pasada un acuerdo con Venezuela que, según Trump, le dará a su país un control mayoritario de una parte de las inmensas reservas de crudo.
Fuente: AFP.
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Irán y EE. UU. intercambian ataques por primera vez en un mes
Irán atacó el lunes objetivos militares estadounidenses en Oriente Medio en represalia por los bombardeos de Estados Unidos sobre una isla en el estrecho de Ormuz, en el primer intercambio de fuego entre ambos países en un mes. Seis meses después del inicio del conflicto, Irán mantiene cerrado el estratégico estrecho y Washington persiste con un contra-bloqueo naval contra puertos de Irán.
Estados Unidos había sugerido un giro hacia la presión económica en lugar de la acción militar, pero el domingo atacó lanzacohetes iraníes en la pequeña isla de Larak. “Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una acción limitada y precisa contra fuerzas de los Guardianes de la Revolución que representaban una amenaza inminente en el estrecho de Ormuz”, escribió en X el Mando Central del ejército estadounidense.
Ese ataque causó dos muertos y dos heridos, según la agencia de noticias iraní Tasnim. En represalia, los influyentes Guardianes de la Revolución iraní anunciaron que habían respondido lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas militares estadounidenses en Jordania, aliada de Washington, causando “graves daños”.
El ejército jordano dijo que había interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia.
Teherán también señaló este lunes que atacó personal militar estadounidense en una base aérea en Emiratos Árabes Unidos utilizando “decenas de drones”, según la televisión estatal.
Emiratos, en tanto, aseguró haber “respondido” a un dron procedente de Irán, detectado en sus aguas territoriales.
Washington aseguró que sus ataques tenían como objetivo impedir que Irán colocara más minas marinas en el estrecho de Ormuz, pocos días después de haber anunciado que había completado la limpieza de explosivos en la zona.
Estos ataques se producen tras semanas en las que las hostilidades habían perdido intensidad.
La administración del presidente Donald Trump había privilegiado la “guerra económica” frente a los bombardeos sobre Irán.
Sin embargo, hubo intercambios esporádicos de disparos en la región, sobre todo en y alrededor de Ormuz.
“No buscamos la guerra, pero daremos una respuesta contundente a los agresores”, declaró el presidente iraní Masud Pezeshkian en un comunicado citado por la televisión estatal.
Pezeshkian habló antes de viajar a Kirguistán para la cumbre de un bloque que, junto con Vladimir Putin de Rusia y Xi Jinping de China, busca ser una contrainfluencia frente a Occidente.
Trump insiste en que su país tiene “control total” del estrecho de Ormuz e incluso lo ha calificado como territorio de Estados Unidos, después de que Washington anunciara la semana pasada que había terminado de despejar explosivos de la vía marítima.
“Las fuerzas estadounidenses vigilan de cerca la zona y siguen preparadas para proteger el libre flujo del comercio”, dijo el capitán de la Marina Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de Estados Unidos.
Ataques a aliados de Washington en el Golfo
El estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, está bloqueado por Teherán, que ataca de forma esporádica a los barcos que intentan franquearlo.
La guerra estalló el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió apuntando en particular a los países del Golfo aliados de Washington.
Un alto el fuego en abril puso fin a cerca de 40 días de intensos bombardeos, y en junio se alcanzó un protocolo de acuerdo destinado a poner fin definitivamente al conflicto.
Pero éste se hizo añicos en julio tras la reanudación de las hostilidades. Las negociaciones están desde entonces en punto muerto.
La guerra con Irán es profundamente impopular en la opinión pública estadounidense, con las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre, que podrían poner fin al control del Partido Republicano en las dos cámaras del Congreso.
El petróleo reacciona
Ante este cuadro de agravamiento de tensiones, el mercado de petróleo reaccionó de inmediato, con los precios en disparada. El barril de crudo Brent del mar del Norte, referencia del mercado mundial, subió 2,6 % a 90,39 dólares. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate, también aumentó 2,3 % a 85,33 dólares. Las bolsas asiáticas también reaccionaron a comentarios del presidente de la Reserva Federal estadounidense, Kevin Warsh, formulados el viernes.
Fuente: AFP.