El Dr. Antonio "Tony" Garrastazu del Instituto Republicano Internacional (IRI) de EE.UU está de visita en el Paraguay buscando fortalecer los temas para la Cumbre de las Américas. Foto: Néstor Soto.
Paraguay fortalece la agenda democrática camino a la Cumbre de las Américas
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Con el objetivo de avanzar en el fortalecimiento de la próxima Cumbre de las Américas, que se llevará a cabo en República Dominicana, se encuentra en nuestro país de visita el doctor Antonio “Tony” Garrastazu, director Regional para América Latina y el Caribe en el Instituto Republicano Internacional (IRI); una organización que apoya los valores del Partido Republicano de los EE.UU.
En una charla exclusiva con La Nación/Nación Media, Garrastazu destacó que el propósito de este viaje, como instituto en Washington, es avanzar en ese camino hacia la Cumbre de las Américas que se llevará a cabo en diciembre próximo.
Por ello, tienen previsto para este miércoles 13 de agosto un encuentro con miembros del Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente Santiago Peña, junto con el canciller nacional Rubén Ramírez, y otros miembros del gabinete. Además, se prevé la participación de los líderes de ambas cámaras del Congreso, así como representantes del sector privado.
“Vamos a tener una mesa redonda, donde van a haber varios actores clave, con la presencia del presidente Peña; esa es una gran apertura para nosotros para poder hablar sobre la integración regional. ¿Por qué es tan importante?, para poder contrarrestar estas influencias malignas, como es el Partido Comunista alrededor del mundo”, expresó.
En ese marco, señaló que están haciendo una gira por la región que inició en junio pasado en Miami, y se extenderá hasta diciembre. Indicó que ya estuvieron por República Dominicana, ahora están en Paraguay, y luego visitarán Argentina. Resaltó que estas visitas están enfocadas en diferentes pilares que serán puntos principales durante la Cumbre de las Américas.
Señaló que estos temas estarán enfocados en cómo contrarrestar las influencias de los países con dictaduras como Cuba, Venezuela y Nicaragua; frente a las naciones que son democráticas.
El doctor Garrastazu destacó el papel estratégico de Paraguay como único país sudamericano que mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán. Foto: Néstor Soto.
“Somos una Nación que nos enfocamos en fortalecer las democracias. Pero estamos en Paraguay, no solamente por la integración regional, sino también analizar cómo contrarrestar la influencia de China en la región”, indicó.
Otro pilar de la Cumbre será el aspecto económico, que será el tema que se concentrarán en la visita en la Argentina. “Tomaremos todos estos insumos de las iniciativas que surjan que será la plataforma, para la cumbre de los presidentes en República Dominicana”, indicó.
Socio estratégico
El doctor Garrastazu destacó el papel estratégico de Paraguay como único país sudamericano que mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán y una fuerte alianza de cooperación estratégica con la administración del presidente Donald Trump.
Remarcó que el Paraguay es un socio clave, no solamente para su país, Estados Unidos y toda la región. “Creo que hay un liderazgo muy fuerte en esta administración, del presidente Santiago Peña. Demostró en lo que está haciendo, por ejemplo, en temas de fortalecimiento con Taiwán; el cual recuerdo que fue un tema clave durante las elecciones, que imagino fue un tema muy complicado por tantas presiones agrícolas”, acotó.
Garrastazu destacó que el gobierno actual está demostrando un liderazgo fuerte hacia la democracia; lo cual consideró importante el poder trabajar con los aliados democráticos del mundo y obviamente de la región.
“La administración de Peña ha hecho, y está haciendo unos esfuerzos bien fuertes en términos de facilitar los procedimientos de aduanas. Creo que es algo muy relevante. O sea, este tipo de liderazgo que se está viendo, yo creo que tiene mucho que ver para fortalecer la integración de nuestra región”, destacó.
DATOS CLAVES
PhD Antonio “Tony” Garrastazu
Director sénior para América Latina y el Caribe del Instituto Republicano Internacional.
Supervisa programas en más de 20 países centrados en la gobernanza, el fortalecimiento legislativo, la inclusión política y las elecciones libres y justas.
Con más de 20 años de experiencia internacional, ha dirigido diversos programas empresariales, gubernamentales y académicos.
Ocupó cargos en gestión de alianzas público-privadas (Globalvia).
Fue director ejecutivo de la Cámara de Comercio España‑EE. UU.
Trabajó en diplomacia económica para el estado de Florida.
Colaboró con la Fundación Paraguaya en desarrollo internacional thedialogue.org.
Trump dice que podrían atacar objetivos restantes en Irán: “Están militarmente derrotados”
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una entrevista emitida este domingo que solo tomaría dos semanas atacar “cada uno de los objetivos” restantes en Irán, y añadió que la república islámica ya está “militarmente derrotada”.
En la entrevista con la periodista independiente Sharyl Attkisson —la cual fue grabada la semana pasada—, también calificó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como un “tigre de papel” y acusó a los aliados de Washington de no haberle prestado asistencia en la campaña contra Teherán. “No estuvieron allí para ayudar”.
Estos comentarios se conocen luego de que Irán anunciara, este domingo, que ha respondido a la última propuesta estadounidense para poner fin a un conflicto que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel. “Están militarmente derrotados. En su propia mente, tal vez no lo sepan. Pero creo que sí lo saben”, dijo Trump en la entrevista.
Sugirió que el ejército estadounidense podría “intervenir durante dos semanas más y atacar cada uno de los objetivos. Tenemos ciertos objetivos que deseábamos alcanzar —y probablemente ya hemos atacado el 70 % de ellos—, pero tenemos otros que, hipotéticamente, podríamos atacar”. “Pero incluso si no hiciéramos eso, ya saben, serían solo los toques finales”, lanzó.
Los jueces de Ejecución de Misiones realizaron una visita a la cárcel de dicha zona para verificar los procesos que tienen los privados de libertad y los condenados. Foto: Gentileza
Jueces verificaron estado de causas penales de personas privadas de libertad en Misiones
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Con el objetivo de fortalecer el apoyo de jueces penales de Ejecución y de Garantías, el equipo técnico de la Coordinación de Supervisión Penitenciaria de la Corte Suprema de Justicia acompañó las jornadas de entrevistas realizadas a personas privadas de libertad en la Penitenciaría Regional de Misiones. La actividad fue organizada en el marco de una jornada interinstitucional, con el fin de garantizar la protección de los derechos humanos y el cumplimiento de las normativas vigentes para la correcta tramitación de los procesos de imputados y condenados.
En el marco de la jornada de trabajo se realizaron entrevistas a personas privadas de libertad, garantizando la protección de sus derechos y el cumplimiento de las normativas vigentes, así como la correcta tramitación de los procesos de imputados y condenados.
Durante las audiencias, los jueces otorgaron medidas menos gravosas que la prisión preventiva, incluyendo libertades por cumplimiento de la pena mínima y por buena conducta. Además, participaron representantes del Ministerio de la Defensa Pública, quienes brindaron asesoramiento a sus representados sobre la situación actual de sus causas penales.
Las jornadas estuvieron a cargo de los jueces penales de Ejecución y de Garantías, los abogados Derlis Gustavo Rojas, de Misiones; Víctor Paredes, de San Juan; Blas Eduardo Montiel, de Ayolas; y Dora Maciel, de San Juan. Asimismo, acompañaron el presidente del Consejo de Administración de la Circunscripción Judicial de Misiones, magistrado Pedro Duarte, y los funcionarios de la Coordinación de Supervisión Penitenciaria.
Cabe mencionar que la visita se realizó en cumplimiento del artículo 23 de la Acordada Nº 222/01, que aprueba la Guía de Procedimientos del Sistema de Ejecución Penal, y conforme a lo dispuesto en el artículo 19 del C.E.P. (Ley Nº 5.162/2014), Código de Ejecución Penal de la República del Paraguay.
“La democracia requiere de memoria histórica consolidada”
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Fotos: Pánfilo Leguizamón
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos conversa con la socióloga argentina Florencia Prego, quien desarrolla una investigación sobre el Paraguay contemporáneo y las huellas institucionales del estronismo. Su trabajo se centra en figuras constitucionales como la prohibición de la reelección presidencial, el juicio político y el estado de excepción, mecanismos concebidos en la transición democrática para limitar el abuso de poder, pero que con el tiempo terminaron utilizándose en el marco de las disputas políticas.
–¿Cómo empezó tu relación con la historia del Paraguay?
–Yo integro un equipo de investigación que nos dedicamos a los estudios sociales latinoamericanos. Generalmente hacemos muchos estudios comparados. La riqueza, la perspectiva que tenemos justamente se centra en eso, en poder hacer esos análisis que trabajen dos a tres casos o más. Y mi directora, la doctora Lorena Soler, ella es una paraguayóloga, como le decimos, hace muchos años estudia Paraguay. Yo me empecé a interesar, a tener algunas preocupaciones o empecé a hacerme algunas preguntas que siempre giraron en torno a la dictadura y el autoritarismo. Encontré en Paraguay un caso muy singular, porque me parece que las características que tuvo el estronismo, con esas especificidades, con esas singularidades y particularidades, lo hacen un caso muy interesante para tratar de aplicar, o que me servían a mí para pensar los problemas que yo tenía en la cabeza.
–¿Qué encontrás de la dictadura de Stroessner que te parecen resaltantes?
–Lo que me resulta muy desafiante para pensar el estronismo es pensarlo más allá de una dictadura, es decir, efectivamente fue una dictadura, pero creo que tiene una vuelta más que nos permite complejizar, que es pensarlo como un régimen autoritario. El estronismo supo combinar, más allá de la coincidencia temporal que tuvo con las dictaduras del Cono Sur, que fueron tardías en relación al estronismo, ¿no? Se dan en otro contexto. Para mí, la singularidad que tiene el estronismo es la combinación entre lo que fue una dictadura, que tuvo un sistema represivo, que rigió el estado de sitio de forma permanente prácticamente, con lógicas y dinámicas de la democracia liberal. Es decir, había instituciones, había elecciones con proscripciones políticas, elecciones restringidas. Es decir, cómo se respetó esa fachada de la democracia liberal. Entonces, lo que me resultó siempre muy interesante del estronismo es que permitía poner sobre la mesa el debate de que puede existir la legalidad sin democracia. Y es también lo que a mí me permite explicar o empezar a problematizar lo que trabajo posteriormente, que es la transición y la reforma a la Constitución, y cómo se empiezan a pensar los mecanismos para tratar de controlar o evitar la repetición de un régimen como el Stroessner.
PACTO DEMOCRÁTICO
–¿La constituyente del 92 que fue en términos de dejar ostensible el borrón y cuenta nueva?
–Decir que fue el borrón y cuenta nueva puede ser y no ser al mismo tiempo. Porque la transición y la reforma a la Constitución no es que parte de una tabla rasa. La Constitución del 92 le viene a responder al estronismo. Es el pacto democrático por excelencia en Paraguay. Una constitución que, sin duda alguna, creo que tuvo elementos muy positivos y que era realmente necesaria para la transición a la democracia. No había democracia posible si no se reformaba esa Constitución en Paraguay. Podemos discutir que una cosa es la norma y otra cosa es la aplicación, ¿no?
–No recuerdo qué porcentaje, pero era una mayoría de hombres del Partido Colorado que pertenecían al estronismo sentados en una constituyente para cambiar los aires de la dictadura a la democracia, ¿no?
–Era una constituyente amplia, ¿no? Pero ahí hay dos cosas que me interesa resaltar. La transición en Paraguay se enmarca en un proceso de transición hacia la democracia en América Latina en general, ¿no? En el marco de lo que se dice esta tercera ola. Un poco más tarde y tiene una singularidad cuando se piensan las transiciones en América Latina. En Argentina fue la guerra de Malvinas detonó, en otras fueron transiciones más pactadas, el poder civil con los militares. En Paraguay la singularidad es que el Partido Colorado, que fue el partido por excelencia del estronismo, continúe es la marca distintiva de la transición para pensarlo en términos comparativos. Ahí creo que está un poco la clave, pensar esta continuidad, ¿no? En esta idea de transición algunos hablan de transición inverosímil.
CONCENTRACIÓN DE PODER
–¿Cuáles son te parece las instituciones más nítidas que hacían de cazafantasmas contra la dictadura que se instalan con la constituyente, a citar en primer lugar la no reelección?
–Yo creo que la constituyente del 92 viene a intentar resolver el problema de la concentración del poder en el Ejecutivo. Esta idea de tratar de construir mecanismos constitucionales o herramientas constitucionales que controlen o eviten las extralimitaciones por parte del Poder Ejecutivo, que resuelvan la concentración de poder, la descentralización de ese poder, etc. Y en este intento por resolver ese desequilibrio heredado de la Constitución del 67 se acabó generando, creo yo, un desequilibrio, en este caso a favor del Poder Legislativo, ¿no? Y ahí aparece una figura que analizo, la del juicio político, que expone un poco esta situación. La Constitución buscó crear mecanismos constitucionales para limitar al Poder Ejecutivo, pero después esos mecanismos, desde la transición en adelante, cuando empezaron a aplicarse, en realidad empezaron a ser utilizados por las élites político-partidarias para resolver los conflictos políticos como un elemento de competencia. Y el juicio político es tal vez el caso o el elemento más gráfico de todo eso.
–Hay un paquete de hechos que instala la constituyente y que terminan siendo herramientas de pelea política, ¿no?
–Una de las figuras que me parecen claves para pensar la transición y la posibilidad de consolidación de la democracia en Paraguay, y para entender los límites a la hora de pensar cómo se puede estabilizar o no un sistema político, es la reelección presidencial. Esta idea de prohibir la reelección presidencial pensando que esa era como la garantía para evitar la repetición de gobiernos autoritarios en un país donde la concentración y centralización del poder, el autoritarismo, las lógicas y las dinámicas autoritarias son de larga duración. Cuando uno ve los momentos en que se intentó reformar o poner en discusión mínimamente, eso generó crisis política, sobre todo en el 2017. Es una fibra muy sensible para la sociedad paraguaya la reelección presidencial.
–¿Cuáles son los ejes de tu investigación?
–Yo analizo en mi investigación tres mecanismos constitucionales. La prohibición de la reelección presidencial, el juicio político y el estado de excepción. ¿Por qué tomo estas tres figuras? Porque creo que vienen a responder y a reponer ese pasado estronista. La reelección presidencial, por todo lo que ya conversamos; el juicio político, que en la Constitución del 67 no podía aplicarse al presidente, y el estado de excepción, porque el estado de excepción viene a responder al estado de sitio estronista, ¿no? Y el estado de sitio estronista, como figura constitucional que podía aplicarlo principalmente o exclusivamente el Poder Ejecutivo, con el estado de excepción de la reforma y de la transición a la democracia también se introduce el mecanismo del control parlamentario, y eso me lleva nuevamente a pensar ese nuevo equilibrio o desequilibrio que propone la Constitución del 92.
RECORTE TEMPORAL
–El tema de seguridad fue el que menos estuvo en el ojo de la tormenta probablemente.
–Yo tomo por una cuestión de recorte temporal desde el 92 al 2017, es decir, desde la reforma hasta la crisis política por la enmienda. En ese período el estado de excepción se declaró en cuatro oportunidades, dos bajo el gobierno de (Luis Ángel) González Macchi y dos bajo el gobierno de Fernando Lugo. ¿Qué advierto ahí? Si uno ve el primer estado de excepción que se declara en el Paraguay democrático fue en el año 2000 ante esa intentona golpista que fue sofocada muy fácilmente en ese momento y repudiada también. Se declara en un momento podríamos decir para garantizar el orden. Mientras que tanto en 2010 como en 2011 en realidad ahí el estado de excepción empieza a funcionar más como una figura y si vemos cómo termina el caso de Fernando Lugo con su destitución, para resolver o intentar resolver conflictos sociales de otra envergadura. Estamos hablando sobre todo del año 2010 y 2011, donde el conflicto campesino era muy complejo, sobre todo en la zona norte del país. Y eso no se puede desligar de cómo terminó después Fernando Lugo. Es decir, yo creo que, en su caso, el estado de excepción sirvió para ir erosionando esa legitimidad del gobierno de Lugo o de su misma figura, ¿no?, tanto para afuera como para adentro de su propia base social.
–El tema de la prohibición de la reelección no refleja algún tipo de inseguridad al respecto de cómo podemos ser dueños de nuestro propio destino, digamos. Eso de decir que si tenemos esta institución podemos reelegir mal.
–Bueno, esas son dinámicas que nos exceden completamente. Cómo votan y quién gane después se verá. Para mí el desafío está en pensar la aplicación y los usos políticos de las cosas. Después los desenlaces son los desenlaces y los resultados son los resultados, que también hay que pensar las condiciones que posibilitaron o que llevan a esos resultados.
APOLITICIDAD
–¿Te parece que también hay un debilitamiento del debate político?
–Yo creo hay un decaimiento. Creo que también está muy vinculado, y acá me vuelvo un poco a mi patria chica, a una situación de hartazgo, cansancio, donde se empezó a poner de moda la idea de la apoliticidad. No hay nada más político que decir “soy apolítico”. Todos somos políticos y, en todo caso, no cumplimos la función del político, pero cualquier intervención es una intervención política. Decir “no soy político, pero estos son la casta”. Bueno, ahí hay un posicionamiento claro respecto a un debate político ideológico, sin duda alguna. Pero sí creo que hay como una cosa más generalizada donde la política está pensada en una dimensión peyorativa y está este distanciamiento.
–¿Estudiaste algo sobre las nuevas generaciones y la dictadura? Hay chicos que ya no tienen una memoria del dolor, ¿no?
–Claro, está cada vez más lejos. En Argentina se cumplieron 50 años de la última dictadura cívico-militar. El gran desafío es que la democracia necesariamente requiere de memoria histórica consolidada, porque la democracia existe como tal, como forma, porque va vamos y votamos, pero son democracias cada vez más débiles o con improntas cada vez más autoritarias.
La Biblia dice que Dios hace todas las cosas según el puro afecto de su voluntad y, en esa soberana voluntad, a algunos nos hizo nacer en esta tierra y a otros los trajo, ya sea para echar raíces y establecerse o para estar por un tiempo cumpliendo una misión y enriqueciéndose con lo que esta nación, pueblo y cultura les puede ofrecer.
La riqueza de este país no solo radica en su cultura, música e idioma sino que en su tierra, en su fauna y en su flora, a más de una ubicación geográfica estratégica en la región, que nos hace una tierra apetecible para extranjeros y de gran oportunidad para los que vivimos en este lugar.
Las fronteras del Paraguay están limitadas, en su gran mayoría, por el producto más deseado y valorado del mundo, el agua. Los ríos Paraguay, Paraná, Apa y Pilcomayo no solo son ricos en sí mismos sino que albergan una cantidad impresionante de peces y plantas. Las tierras que bajan desde el departamento de Canindeyú, Alto Paraná, Itapúa, Misiones y Ñeembucú bordeando el río Paraná y entrando hasta 200 kilómetros hacia territorio nacional, constituyen una de las porciones de tierra más fértiles del mundo.
La tradición judía dice que Dios formó a Adán de la tierra roja, Edón, de ahí la palabra Edén. Esa tierra roja, llena de vida, que cuando se la aprieta parece salir sangre de ella, es la misma tierra fértil y viva que cubre nuestro suelo y tan solo es necesario arrojar una semilla para que crezca una planta. Esa es la tierra que Dios nos dio como su heredad y en la cual nos plantó para que la bendigamos con nuestro trabajo y esfuerzo.
Personalmente, intento siempre que mis hijos amen este suelo y su cultura haciéndoles escuchar música nativa, dándoles de comer sus comidas típicas, hablándoles de su rica y sufrida historia e instándoles a que se preparen, que se esfuercen, que colaboren y que sean agentes de cambio para bien en esta bendita nación, que tanto necesita de hombres y mujeres fieles para quitarla adelante.
Cuando Israel tomó posesión de la Tierra Prometida, luego de una diáspora de casi 2.000 años, en el año 1848, surgieron muchas interrogantes acerca de quiénes eran los que deberían de llevar la ciudadanía de la restablecida nación de Israel. Algunos propusieron que tuvieran nacionalidad israelí todos los que habían nacido en esa tierra, sin importar su raza, religión u origen. Otros propusieron que fueran israelitas solo aquellos que tenían sangre judía y ancestros viviendo en esa tierra. Otros proponían que fueran israelitas todos los judíos del mundo, sin importar dónde vivieran.
Así continuó el debate hasta que a alguien se le ocurrió preguntar al carismático e influyente líder judío David Ben Gurion, quien luego fuera primer ministro israelí, qué opinaba al respecto. Ben Gurion, que hasta ese momento estaba escuchando callada y atentamente este debate, abrió su Biblia y dijo: “Me gustaría que los que lleven la ciudadanía israelí tengan los requisitos que el Salmo 15 pide a todos los que habrían de habitar la Tierra Prometida”, y leyó: “¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo monte? Solo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad; que no calumnia con la lengua, que no le hace mal a su prójimo ni le acarrea desgracias a su vecino; que desprecia al que Dios reprueba, pero honra al que teme al Señor; que cumple lo prometido aunque salga perjudicado; que presta dinero sin ánimo de lucro, y no acepta sobornos que afecten al inocente.
El que así actúa no caerá jamás”. Su respuesta fue tan impactante y tan elevada que, así como aquel líder, yo también deseo que los ciudadanos de esta nación, el Paraguay, la mayoría llenen, de ser posible, los requisitos propuestos por este Salmo.