El Ministerio del Interior fue sede de la presentación oficial del Plan Nacional de Pueblos Indígenas, una iniciativa interinstitucional que busca fortalecer las políticas públicas dirigidas a las comunidades originarias del país, promoviendo un modelo de desarrollo inclusivo, justo y con enfoque de derechos.
El acto fue encabezado por el ministro del Interior, Enrique Riera, y contó con la presencia de autoridades del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), así como representantes de varios organismos estatales como los ministerios de Relaciones Exteriores, Salud, Educación, Agricultura, Desarrollo Social, Defensa Nacional, Cultura, Juventud, Niñez y Adolescencia.
También asistieron legisladores del Congreso Nacional, representantes de la Iglesia Católica, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y entidades públicas como ESSAP, ANDE, MOPC e INDERT.
Durante la jornada, se expusieron los ejes estratégicos del plan, que incluyen: el acceso a la salud y la educación, la restitución de tierras ancestrales, el acceso a servicios básicos y el fortalecimiento de los derechos civiles y sociales de los pueblos indígenas.
El Gobierno de Paraguay reafirmó su compromiso con los pueblos indígenas, impulsando un enfoque centrado en la justicia social, la inclusión y la reparación histórica. El plan contempla acciones concretas y sostenidas, con la participación activa de todas las instituciones del Estado.
Datos Claves
- Articulación interinstitucional: El plan fue presentado con la participación de múltiples instituciones del Estado, incluyendo ministerios, el Congreso, la Iglesia, el Ministerio Público y empresas públicas, bajo liderazgo del Ministerio del Interior y el INDI.
- Ejes estratégicos: Se centrará en salud, educación, restitución de tierras, acceso a servicios básicos y fortalecimiento de derechos civiles y sociales de las comunidades indígenas.
- Compromiso estatal: El Gobierno promueve un enfoque de inclusión, justicia y reparación histórica, con acciones concretas y sostenidas para mejorar la calidad de vida de los pueblos originarios.
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Mayor inversión y capacitación fortalecen la seguridad nacional, detalla Riera
El ministro del Interior, Enrique Riera, habló sobre la situación actual de la Policía Nacional y los desafíos para el fortalecimiento de la seguridad nacional. Señaló que es fundamental contar con policías preparados y capacitados para lidiar y enfrentar las situaciones diarias que se presentan en la sociedad.
“El funcionamiento de la democracia y las tensiones naturales que se producen no es tan fácil ya como antes, tenemos que tener una policía mucho más preparada, mucho más empática, mucho más moviéndose en el marco de la ley, y esto es lo que estamos haciendo. Además, el riesgo de aumentar la cantidad es bajar la calidad”, dijo este jueves en entrevista a la 1020 AM.
Riera refirió sobre el próximo egreso nuevos agentes, mientas evalúan seguir con esta formación o priorizar la capacitación. “A fin de año salen los últimos 5.000 y se está evaluando si vamos a meter 5.000 más o vamos a centrarnos en la formación porque el salto cuantitativo nos ha dado resultados, la Policía ahora detiene 80 personas por día en promedio, sin embargo, solo un tercio es procesado, de las detenciones el 80 % son reincidentes”, apuntó.
Indicó que con la gran cantidad de egresados a las filas también existe el riesgo del ingreso de personas que no estén comprometidos con la institución. “Es un riesgo, de 24 a 39.000 en dos años, en 5.000 personas cuántos pueden no haber tenido los valores ideales, encima se presentan 18.000, y se hacer el filtro, pero una cosa es la capacidad, otros son los test sicológicos al momento de entrar, los test sicotécnicos y otro es el carácter, la conducta, la formación, y eso no es tan fácil de cambiar”, mencionó.
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Cambio de dinámica
Por otra parte, Riera señaló que se está trabajando en el cambio de la dinámica de cobertura y el sistema de guardias con el objetivo de cuidar a los agentes, para que esto pueda tener un mayor y mejor rendimiento en las calles y la seguridad ciudadana.
“Hay un sistema que perjudica porque la Policía Nacional está 8 días en la comisaría y 8 días en su casa, hace 20 o 30 años es así. La idea es que sean como trabajadores normales, 8 horas al día, despierto, bien comido, bien dormido, viendo a sus hijos en contención con su familia, tiene que tener una vida normal porque su vida de por sí ya es estresada. El aumento nos va a permitir tener jornadas de 10 o 12 horas”, describió.
También citó un mayor control en los recorridos y patrullas diarias. “La digitalización nos va a permitir que el comisario tenga en su cuadrante y decida con sus policías por dónde van a caminar ese día y la patrullera por dónde va ir, porque también tiene el mapa del calor, y si no hacen bien y si el teléfono no se mueve quiere decir que estuvo durmiendo en la plaza. Todo esto va ir cambiando, estamos en transición”, sentenció.
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Jefe de Gabinete señala el “sentido de urgencia” en la gestión del Gobierno
- Por Lourdes Torres, lourdes.torres@nacionmedia.com.
El gobierno del presidente Santiago Peña está entrando en una etapa decisiva donde la ejecución y los resultados marcan el ritmo de gestión. El jefe de Estado mantuvo una reunión clave del gabinete ministerial, el 30 de abril, que si bien forma parte de la coordinación permanente sirvió para alinear prioridades, revisar avances y ajustar estrategias.
En una entrevista exclusiva con La Nación/Nación Media, el jefe de Gabinete, el ministro Javier Giménez, destacó el “sentido de urgencia” que el presidente Peña está marcando como hoja de ruta a los efectos de acelerar las políticas públicas y lograr impactos concretos en la vida de la gente.
No obstante, Giménez resaltó el alto nivel de compromiso de los ministros que forman el Poder Ejecutivo, señalando que son conscientes con el momento político. Indicó que existe claridad en los objetivos y presión constante por rendimiento además de una evaluación permanente del trabajo de cada cartera.
- Esta reunión de los ministros con Santiago Peña, ¿por qué se dio, en el marco de que situación?
- El Consejo de Ministros se da dentro de la lógica de coordinación permanente del gobierno del presidente Santiago Peña. Es el espacio donde alineamos prioridades, revisamos avances y aseguramos que cada institución esté empujando en la misma dirección.
Estamos entrando en una etapa donde ya no solo hablamos de planificación, sino de ejecución y resultados. Entonces, estas reuniones cobran aún más relevancia porque permiten ajustar el rumbo, destrabar cuellos de botella y garantizar que las políticas públicas lleguen con impacto real a la gente.
- Se le escuchó al presidente Peña exigir mayores resultados, ¿cuál es el plan de ahora en más y como serán medidos esos resultados algún objetivo específico?
- El presidente tiene un estilo muy marcado, reconoce avances, pero siempre pone el foco en lo que falta. Es un liderazgo con sentido de urgencia, orientado a lograr las metas de gobierno.
El mensaje es simple, los resultados tienen que sentirse cada vez más en la vida de la gente. Ya avanzamos en temas como reducción de pobreza, empleo formal y programas sociales, pero estamos en el segundo tiempo de gestión y eso exige acelerar aún más. La gestión se mide en resultados, y esos resultados tienen que ser visibles, medibles y sostenibles en el tiempo.
- ¿Cómo siente usted a sus colegas ministros luego de escuchar las exigencias del mandatario?
- Veo un gabinete comprometido, con responsabilidad y consciente del momento que estamos atravesando. Hay claridad en los objetivos y eso parte del tipo de liderazgo del presidente que genera exigencia. Creo que comprende que debemos ajustar la velocidad y que tanto su ritmo como sus resultados están en una evaluación continua.
- Como jefe de Gabinete, ¿cuál es su prioridad luego de esta reunión que se tuvo en la fecha?
- Mi prioridad es asegurar que esa alineación se traduzca en acción concreta. Eso implica fortalecer la coordinación entre ministerios, hacer el seguimiento cercano de los compromisos asumidos y garantizar que los proyectos estratégicos avancen en tiempo y forma.
El rol del Gabinete es justamente ese, ordenar, articular y destrabar. Que las decisiones no se queden en la mesa, sino que se conviertan en resultados.
- ¿Algún aspecto que usted considere relevante resaltar como producto de esta reunión con los ministros y el jefe de Estado?
- Mi reflexión es que el tiempo importa. Estamos en una etapa donde la presión por resultados aumenta, y eso es positivo, debemos verlo así, porque cuando el líder del equipo marca ese ritmo, ese nivel de exigencia, las cosas pasan.
Se trata de honrar la confianza de la gente con trabajo, con ejecución y con resultados concretos. Ese sentido de urgencia es el que finalmente permite que los proyectos se materialicen y que el país avance.
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Paraguay al peldaño del pleno empleo
Con una reducción del desempleo en 3,6 %, el sector privado liderando la creación de fuentes de trabajo, mayor participación femenina y debate por el ajuste salarial, Mónica Recalde explica la estrategia ante este nuevo escenario.
La cartera de Trabajo abarca muchas aristas, el empleo es un eje fundamental. ¿Cómo está evolucionando?
En el periodo 2024-2025 tuvimos un crecimiento bastante sostenido de la generación de empleo en Paraguay. Creció la ocupación, el empleo asalariado privado, mientras que el empleo público disminuyó y el trabado independiente se mantuvo constante.
Observamos que el mayor empuje que tuvo nuestro mercado laboral se dio por el sector empresarial, principalmente por la generación de puestos de trabajo en rubros específicos.
¿Qué sectores son los principales generadores de empleo?
El número uno es el sector comercio y servicios, que generó más de 100.000 empleos. Esto responde al modelo económico actual, basado principalmente en la actividad comercial y de los servicios, que tuvo un repunte muy importante en los últimos dos años.
Luego está el sector industrial, que tuvo un incremento muy importante, y después la construcción, que también creció, aunque de forma menos intensa que los otros sectores.
¿Y en materia de desempleo, cuál fue el comportamiento?
El nivel de desempleo cayó a un nivel muy bajo. Actualmente estamos en 3,6 %. Cuando empezamos esta administración estaba en 6,2 %, luego bajó a 5,6 % y ahora estamos en 3,6%. Es decir, hubo una caída de casi tres puntos porcentuales en dos años y medio, y lo interesante es que la reducción fue sostenida en casi todos los trimestres.
¿Realizando un comparativo con la región, cómo se encuentra Paragua en términos de desempleo?
Paraguay tiene uno de los niveles de desempleo más bajos de la región, comparado con países como Argentina, Uruguay, Chile o Brasil. Incluso México es el único país que está por debajo, con aproximadamente 2,6 %, pero en términos generales bien, ya que estamos rozando el pleno empleo.
¿Esto es un indicador más que positivo para la imagen país?
No necesariamente es negativo tener o mantener la tasa de desempleo, porque significa que todavía hay disponibilidad de la fuerza laboral en el mercado. Si llegan más inversiones o se expanden las industrias existentes, todavía hay personas disponibles para absorber, y eso evita tener que recurrir a mano de obra externa.
¿Qué otros movimientos se observaron dentro del mercado laboral?
Vimos un salto de personas que estaban en la inactividad y pasaron directamente a trabajar, sin pasar por la desocupación. Eso representa un dinamismo distinto. Además, el trabajo familiar no remunerado se redujo, con muchas personas que pasaron a empleos remunerados.
¿Podría aclarar la diferencia entre desempleo e inactividad?
El desempleo es una persona que estuvo buscando trabajo y no encontró. La persona inactiva es aquella que no trabaja ni está buscando empleo. Por ejemplo, amas de casa, estudiantes, jubilados o personas que no pueden incorporarse al trabajo. En tanto que el ocupado es quien tiene un empleo, ya sea asalariado, independiente, doméstico o incluso familiar no remunerado.
¿Respecto a la participación femenina, cómo se está desenvolviendo?
El incremento más importante que se dio en el 2025 de hecho fue la inclusión de mujeres al mercado de trabajo, con más de 74.000 mujeres que ingresaron, principalmente en el sector asalariado privado. Ese fue el posicionamiento más relevante dentro de la dinámica laboral reciente.
¿Qué acciones están encarando, alguna iniciativa que fomente el empleo formal?
Estamos en plena ejecución del programa de empleo circular con España, que Paraguay implementa por primera vez en el marco de un acuerdo. Permite que paraguayos vayan a trabajar de manera temporal, formal, con contrato, seguro social y visa laboral durante dure el programa o la campaña, porque son empresas agrícolas las que demandan de personal de campo.
¿Cómo se dio esta primera experiencia?
Tuvimos un primer grupo de 100 trabajadores que ya se encuentran en Huelva, que es una provincia de Andalucía, de las más de 2.000 postulaciones para esos puestos. El proceso incluyó reclutamiento, preselección y entrevistas con las empresas españolas.
¿Qué perfil tienen los trabajadores seleccionados?
Son personas entre 22 y 44 años, principalmente del sector agrícola. Se reclutó gente de zonas como San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Misiones y Central. El grupo está compuesto por aproximadamente 60 hombres y 40 mujeres.
¿Cuáles son las condiciones laborales del programa, qué implica?
El salario es de alrededor de 60 euros por día, con seguro social incluido. También cuentan con alojamiento, pasaje de ida, y ya la vuelta es que deben costearse ellos con lo percibido. Como dije, es un trabajo temporal, durante la campaña agrícola, y este grupo estaría regresando en noviembre.
¿Cuándo culmine la campaña, pueden optar por quedarse o seguir?
Deben retornar al país, porque es un programa con retorno obligatorio. Sin embargo, pueden volver a participar hasta en cuatro ciclos, dependiendo de la demanda de las empresas.
¿Qué impacto se espera de este programa?
La idea es que los trabajadores adquieran nuevas habilidades, aprendan técnicas agrícolas y luego puedan aplicar ese conocimiento en sus propias fincas. También podrán ahorrar y acceder a créditos productivos al regresar.
¿Se puede esperar que se amplíe este programa a otros sectores?
Sí, especialmente en sectores como la construcción, porque España tiene una alta demanda de mano de obra por el envejecimiento de su población.
¿Por qué buscar a trabajadores de otro continente, por qué paraguayos?
Los extranjeros, inversionistas y en especial los españoles, valoran mucho la responsabilidad, capacidad de aprendizaje, adaptación y compromiso del paraguayo, además de la facilidad de integración cultural, y por el idioma mismo.
¿Con relación al salario mínimo, qué se está analizando?
Hasta el momento, como es de conocimiento, el salario mínimo tradicionalmente se ajusta por la inflación, pero hay que entender que la ley permite incorporar otras variables económicas. El análisis ya se inició en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
¿Qué otras variables podrían considerarse?
Se pueden incluir indicadores como el PIB que es el crecimiento económico, o parámetros regionales del salario mínimo. Lo cierto es que la discusión está abierta para evaluar nuevos mecanismos de ajuste, y que la misma normativa lo estipula.
¿Cuál es el principal desafío en este aspecto?
El alto nivel de endeudamiento de los trabajadores y el impacto del costo de vida, especialmente en alimentos, transporte y vivienda, que representan la mayor parte del gasto de los hogares.
Entendemos que el reajuste merece nuevas variables de medición, y la propuesta debe venir de Conasam, que integra a representantes de tres sectores, por un lado, el gobierno con la figura del director del Empleo; los trabajadores que es el sector obrero; y los empleadores o patronal.
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Plan forrajero mejora la productividad láctea
La implementación del Plan Forrajero muestra resultados concretos en eficiencia productiva, disponibilidad de alimento para el ganado y fortalecimiento del sistema lechero, con impacto directo en ingresos rurales y abastecimiento del mercado.
El Plan Forrajero implementado en el departamento de Caaguazú comienza a mostrar resultados que van más allá de la asistencia técnica, demostrando mejores condiciones de producción, mayor disponibilidad de alimento para el ganado y fortalecimiento del sistema lechero local.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), se enmarca en una estrategia de mejora de la producción forrajera como base para sostener y escalar la producción pecuaria, especialmente en pequeños y medianos productores.
En términos productivos, el acceso a forrajes de mejor calidad permite mejorar la alimentación del hato lechero. Esto impacta directamente en la productividad, estabilidad de la producción durante el año y reducción de costos de alimentación, uno de los factores más sensibles del sector.
El efecto más inmediato del plan se observa en la cadena lechera, con más estabilidad en la oferta de leche, mayor previsibilidad productiva, y mejores condiciones para la comercialización.
Esto resulta clave en un sector en el que la alimentación del ganado representa una de las principales limitantes para sostener volúmenes constantes a lo largo del año.
Más allá del resultado puntual en Caaguazú, el Plan Forrajero se inserta en una lógica más amplia, fortalecer la base productiva del país desde la agricultura familiar.
El enfoque apunta a que pequeños productores puedan mejorar su productividad sin depender exclusivamente de factores externos como el clima o la estacionalidad de los pastos.
En términos estructurales, este tipo de intervenciones tiene un efecto directo en la competitividad del sector agropecuario, mejorando la eficiencia en la producción de leche y carne, reduce pérdidas por déficit alimentario del ganado, fortalece la estabilidad del ingreso rural y aporta a la seguridad alimentaria.
En conjunto, se trata de una mejora silenciosa pero estratégica en la base productiva del país. El Plan Forrajero deja de ser una iniciativa puntual para convertirse en un componente clave de la estrategia de productividad agropecuaria.
En Caaguazú, los resultados ya empiezan a reflejarse en la práctica, con más alimento, más estabilidad productiva y una cadena lechera más fortalecida.
El desafío ahora será escalar este modelo y sostener su impacto en el tiempo, para consolidar un sistema productivo más eficiente y resiliente a nivel país.